
para discernir la verdad, entonces todo se convierte en relativo y
carente de significado.
● Desconfianza en las instituciones y sistemas de creencias: El declive
de la razón también puede generar desconfianza en las instituciones
sociales, políticas y religiosas que tradicionalmente han servido como
pilares de la estructura social y del sentido de identidad y propósito.
Esta desconfianza puede llevar al nihilismo moral y social, donde se
cuestionan y rechazan las normas y valores establecidos.
10) ¿Por qué la razón, en la modernidad, funciona como una suerte de fé laica?
● El hombre, mediante la razón, puede liberarse de lo transmitido por
la tradición, es decir, de la autoridad (conocimientos, costumbres,
valores morales, valores políticos, valores religiosos, etc).
● La naturaleza se comporta de manera regular, es decir, todo lo que
ha sucedido hasta ahora sucederá en el futuro. Con lo cual, la razón
humana, a través de la ciencia, permite explicar y predecir
fenómenos futuros y así dominar la naturaleza (humana y no
humana). Dominar la realidad. Conocer = Poder
● El dominio de la naturaleza permitirá al hombre vivir mejor, y cuanto
más avance el tiempo en nuestra historia más cercanos a la felicidad
estaremos. De esta manera, la humanidad, siguiendo la doctrina
positivista, se encamina indeclinablemente hacia lo mejor.
11) El nihilismo según Nietzsche es un concepto complejo que abarca varias
dimensiones, pero en su sentido más fundamental, implica la negación o la
ausencia de valores fundamentales y significado en el mundo. El nihilismo
nietzscheano surge como una consecuencia del declive de los valores
tradicionales, especialmente aquellos basados en la religión y la moralidad
trascendental, en el contexto de la "muerte de Dios" y la crisis de la razón. Sin
embargo, para Nietzsche, el nihilismo no es simplemente un estado pasivo de
desesperación o resignación, sino que puede ser un punto de partida para la
creación de nuevos valores y significados. Nietzsche ve la crisis del
nihilismo como una oportunidad para liberar la creatividad humana y para
afirmar la vida de manera más auténtica y poderosa. Este proceso, conocido
como la "transvaloración de todos los valores", implica una reevaluación
crítica de los valores establecidos y la búsqueda de nuevas formas de dar
sentido y propósito a la vida humana.