Etapa anal (entre el segundo y el tercer año)
El alcanza un mayor desarrollo neuromuscular y la zona erógena que predomina es la zona anal. En este período, el niño aprende a ir al baño por sí
mismo. Este control le produce una gran satisfacción, ya que es una de las primeras funciones que le exigen ser consciente de sus actos. Freud estaba
convencido de que la forma en que los padres habitúan al niño a ir al baño influye en su posterior desarrollo personal.
El niño puede aprender la importancia de la limpieza lo cual da lugar a una persona adulta controlada si los padres ponen demasiado énfasis en la
higiene personal mientras él decide acomodarse se desarrollara un comportamiento compulsivo, si él decide prestar atención a las demandas de su ello
y los padres acceden a esto desarrollara una personalidad tendiente al desorden, si los padres reaccionan él debe cumplir pero genera un sentimiento
débil de sí ya que los padres controlan y no su propio yo.
Etapa fálica (tercer, quinto y sexto año)
Se llama fálica en referencia al falo que es la representación figurada del órgano sexual masculino, los niños se vuelven conscientes de su propio
cuerpo, de otros niños y los cuerpos de sus padres, satisfacen la curiosidad física por desnudarse, explorarse entre sí los genitales así aprender la física
sexual las diferencias entre lo masculino y lo femenino y las diferencias de género, En la etapa la experiencia psico-sexual decisiva de un niño el
complejo de Edipo y la niña complejo de Electra.
La competencia psicosexual no resuelta por el padre del sexo opuesto puede producir una fijación de fase-fálica que dar lugar a una mujer adulta
que continuamente se esfuerce por superar a los hombres (envidia del pene) o bien como una mujer extraordinariamente seductora (alta autoestima)
y que coquetea, o como una mujer inusualmente sumisa (baja autoestima). En un niño, una etapa de fijación fálica podría llegar a convertirse en un
hombre excesivamente ambicioso y vanidoso.
Periodo de latencia (de seis años hasta la pubertad)
Consolida los hábitos de carácter que ha desarrollado en las tres etapas más tempranas independientemente de que el niño haya resuelto con éxito el
complejo Edipo las pulsiones instintivas del ello son inaccesibles para el ego a diferencia de la fase oral, anal y fálica el niño debe derivar el placer de la
gratificación del proceso de pensamiento secundario que dirige los impulsos libidinales hacia las actividades externas tales como la educación, las
amistades, los pasatiempos.