
cada vez mayor de factores relativos a lo simbólico y cultural. No obstante, esta etapa
de Grünberg como director tiene que ser considerada como la "prehistoria" de la Escuela
de Frankfurt. La Escuela de Frankfurt, como la consideramos en la actualidad, tiene su
auténtica génesis con la dirección de Max Horkheimer cuando sucede a Grünberg en la
dirección del Instituto. Desde l931, y ya en 1932 con la publicación de la "Revista de
Investigación Social" ("Zeitschift für Sozialforschung") se puede hablar de la Escuela de
Frankfurt conformada por quienes serán sus autores fundamentales: Theodor W.
Adorno, el mismo Max Horkheimer, Erich Fromm, Walter Benjamin, Leo Lowenthal, y
poco después Herbert Marcuse. Asimismo, Franz Borkenau, Siegfried Kracauer, Otto
Kirchheimer, Franz Neumann, Olga Lang o, durante un breve tiempo Paul Lazarsfeld,
entre otros nombres relevantes, trabajarán y colaborarán en los proyectos de la Escuela.
Pero, el "núcleo duro" frankfurtiano será el formado por Horkheimer/Adorno, Benjamin,
Fromm y Marcuse. Son, precisamente, los temas y el enfoque dado por éstos los que
dan el sesgo característico a la Escuela y pese a lo que, últimamente, se quiere
presentar como líneas dispersas de investigación, tal y como sugiere Axel Honneth
subrayando las obras de Neumann y Kirchheimer frente a las de Adorno y Marcuse.
Luego expondremos los tópicos habituales que sobre la Teoría Crítica circulan en las
publicaciones más recientes.
La denominación de Teoría Crítica fue acuñada por
Horkheimer. Denominación que se extenderá después como la definición más
específica del sentido de la Escuela. Tanto Horkheimer como Adorno -quien hasta l938
no se asociará plenamente al grupo- establecerán de una forma objetiva el significado
básico de lo que deberá entenderse bajo el concepto de "Teoría Crítica"; esto es, el
análisis crítico-dialéctico, histórico y negativo de lo existente en cuanto "es" y frente a lo
que "debería ser", y desde el punto de vista de la Razón histórico-universal. Por tanto,
la conjunción HegelMarx se hace evidente. Pero, a la vez, el "es" de lo existente en
cuanto "status quo" conlleva una investigación central de la Escuela: los principios de
dominación colectivos. Aquí, Freud será la referencia necesaria y precisa. Lo irracional,
lo racionalizado o convertido en un principio de dominación, pasa a convertirse en el
gran problema y tema de investigación de la Teoría Crítica. En definitiva, para
comprender el rumbo y la dinámica de la sociedad burguesa que se organiza
económicamente a través del capitalismo, se hace indispensable la sínteses de las tres
grandes concepciones críticas anteriores a la Escuela: Hegel-Marx-Freud aplicados
dialécticamente en el examen de las direcciones de la relación entre racionalidad
irracionalidad y sus efectos sociales e históricos.