
Hasta el séptimo mes de vida prenatal los bronquios no dejan de dividirse en canales cada vez más numerososo y
pequeños (perdíodo canicular), y el aporte vascular aumenta constantemente.
Los BRONQUIOLOS TERMINALES se dividen para formar los BRONQUIOLOS RESPIRATORIOS, cada uno de los cuales se
fragmenta entre 3-6 CONDUCTOS ALVEOLARES, los cuales acaban en los SACOS TERMINALES que están rodeados por
CÉLULAS ALVEOLARES EN CONTACTO ESTRECHO CON LOS CAPILARES CONTIGUOS.
Hacia el final del séptimo mes hay suficiente cantidad de sacos alveolares y capilares maduros para garantizar un
adecuado intercambio de gases, solo allí el nonato está en condiciones de vivir.
Una de las células que recubren los sacos alveolares, los NEUMOCITOS TIPO I se adelagazan de modo que los
CAPILARES CICUNDANTES PENETRAN EN LOS SACOS ALVEOLARES, este contacto tan estrecho erige la BARRERA
ALVEOLO-CAPILAR.
ANTES DEL NACIMIENTO NO EXISTEN LOS ALVEOLOS MADUROS; al final del sexto mes aparecen los NEUMOCITOS
TIPOS II, los cuales producen SURFACTANTE. Un líquido rico en FOSFOLÍPIDOS que disminuye la tensión superficial en
la interfaz alveolo-capilar.
Antes del nacimiento los pulmones están llenos de un líquido que contiene altas concentraciones de cloruro, pocas
proteínas, moco y surfactante. La cantidad de surfactante aumenta dos semanas antes del nacimiento.
Conforme la cantidad de surfactante aumenta desde la semana 34, parte de él entra en el líquido amniótico, y
ACTÚA SOBRE LOS MACRÓFAGOS DE LA CAVIDAD AMNIÓTICA, activándolos. Una vez activados migran por el
cordón umbilical hasta el útero donde empiezan a producir INTERLEUCINAS IB. La sobre regulación de estas
proteínas eleva la producción de PROSTAGLANDINAS, las cuales causan las contracciones uterinas.
Los movimiento respiratorios del feto comienzan ANTES DEL NACIMIENTO y hacen que aspire líquido amniótico. Estos
movimientos son importantes porque estimulan el desarrollo de los pulmones y acondicionan los músculos
inspiratorios.
Cuando la respiración comienza en el momento del nacimiento, la mayor parte del líquido pulmonar se reabsorbe
rápido por los capilares sanguíneos y linfáticos. Cuando se reabsorbe, queda como una DELGADA CAPA DE
FOSFOLÍPIDOS EN LAS MEMBRANAS DE LOS ALVEOLOS; al entrar el aire en los alveolos con la primera inspiración, la
capa de surfactante impide que aparezca una interfaz aire-agua con alta tensión superficial y que los alveolos
colapsen.
El crecimiento de los pulmones tras el nacimiento se debe principalmente a un incremento de bronquiolos y alveolos.
V. FORMACIÓN DE LA CAVIDAD CORPORAL.
Para el final de la tercera semana el MESODERMO INTRAEMBRIONARIO se diferencia en:
- MESODERMO PARAXIAL, que produce los SOMITÓMEROS.
- MESODERMO INTERMEDIO que contribuye al SISTEMA UROGENITAL.
- MESODERMO LATERAL, que interviene en la CREACIÓN DE LA CAVIDAD CORPORAL. Esta capa se divide en dos
hojas:
a) HOJA PARIETAL SOMÁTICA: Contigua al ectodermo superficial.
b) HOJA VISCERAL ESPLÁCNICA: Contigua al endodermo.
El espacio entre ambas hojas del mesodermo lateral es la CAVIDAD CORPORAL PRIMITIVA.