
Primer fundamento: el derecho positivo, incluyendo todas las leyes y precedentes, resulta
inaplicable en este caso. Dicha conclusión se basa en que el derecho positivo presupone la
posibilidad de la coexistencia de los hombres en sociedad, y este no era el caso ya que en
la conservación de la vida solo se hizo posible quitando otra. Por eso argumenta que los
exploradores se hallaban tan remotos de nuestro orden jurídico que actuaron en un estado
de naturaleza, en vez de estado de sociedad civil. Entonces, se rige bajo su propio contrato
establecido trazado en base a sus propias circunstancias. En ese caso, es que las bases
territoriales del derecho positivo se sustraían para optar por la utilización del sentido moral.
De esta manera, el derecho sancionado y establecido por ese Commonwealth no resulta
aplicable sino el derivado de principios adecuados a su condición, o sea, el derecho natural.
Segundo fundamento: se ha violado el texto literal de la ley pero no la ley misma y su
propósito. En la ley se dice que quien privare de la vida a otro, es un asesino. Según Foster,
esto no contempla el hecho de que uno de los principales objetivos de la legislación penal
es motivar a los hombres a no cometer crímenes, por lo que matar en defensa propia
quedaría totalmente exceptuado a pesar de que la palabra de la ley no lo especifique y esté
avalado por precedentes.
Conclusión: Inocentes.
Ministro Tatting
Tatting no ha sido capaz de disociar aspectos emotivos de sus reacciones y por eso es que
se ve dividido entre simpatía y repulsión por el acto ocurrido. El examen que realiza se
basa, principalmente, en desarrollar contradicciones y falacias que encontró en el voto de
Foster.
Primero, no logra entender en qué se basa para afirmar que los exploradores no estaban
sujetos a nuestra ley por encontrarse en “estado de naturaleza”. Tampoco entiende cómo y
por qué deberían resolver, si es que ellos se encontraban en estado civil y los acusados, en
estado de naturaleza.
También se contrapone a la idea de que la defensa propia debe ser excusada, teniendo
como fundamento la interpretación de la ley para este caso. La ley declara que un homicidio
exige un acto intencional mientras que, en el caso de la defensa propia, el hombre actúa sin
intenciones y solo responde a un impulso natural. De este modo, no calificaría la defensa
propia para los exploradores ya que actuaron intencionalmente y con gran deliberación.
Finaliza su declaración comentando que este caso lo abisma y no puede llegar a una
resolución por su propia cuenta. El trabajo de Foster lo ha dificultado aún más en esta tarea
y cree que toda consideración relevante para la decisión del caso tiene una contrapartida
que lo lleva en la dirección totalmente opuesta. Concluye en que, si tuviéramos una
disposición en nuestras leyes declarando un crimen el comer la carne humana, se hubiera
constituido una acusación más apropiada.
Conclusión: Renuncia a participar en la decisión del caso.
Ministro Keen: Positivismo ideológico