Dicho ejemplo se ha producido infinidad de veces en la realidad, y los problemas que se
han detectado al estudiar el porqué de los fracasos han sido muy numerosos, no sólo los
citados; por ejemplo: una localización de las viviendas en la periferia de la ciudad (como se
hacen muchos conjuntos habitacionales populares promovidos por el gobierno), lejos de
cualquier fuente de trabajo, hace que los habitantes gasten parte importante de su ingreso
en transportarse al trabajo; por tanto, prefieren vivir en condiciones peores, pero más cerca
de su trabajo.
Tal vez el ejemplo más impresionante de tal tipo de fracaso sea el producido en 5aint
Louis, Misouri, Estados Unidos. El _gobierno de la ciudad, para acabar con el problema de
la vivienda de los grupos con menores ingresos, construyó un conjunto habitacional con
todos los adelantos urbanísticos de¡ momento y se lo dio a la población desempleada,
sujeta al seguro de desempleo (welfare). Al trasladarse la población al lugar, empezaron a
producirse unos índices de delincuencia inverosímilmente altos, los cuales no se pudieron
detener a pesar de los esfuerzos oficiales. El problema es de tal magnitud que hizo que se
optara no sólo por desalojar los edificios, sino que se llegara a destruirlos con dinamita,
para tratar de borrar de ¡a historia de la ciudad la nefasta experiencia.
Estudios ulteriores han llegado a plantear que una de las causas básicas de lo ocurrido fue
que se produjo una segregación física total del estrato 5ocioeconomico más 'bajo" de la
población, lo cual tuvo como consecuencia que dicho grupo, al sentirse abandonado y sin
esperanza de cambiar su 5ituación, se dedicara abiertamente a la delincuencia.
Una de las enseñanzas más claras que dejó tan lamentable fracaso, fue la importancia que
tiene la mezcla de estratos socioeconómicos en la psicología de los grupos humanos, pues
permite esperar cierta mejoría entre los estratos más pobres y, al mismo tiempo, genera
una serie de controles 50Ciales que hacen posible la convivencia.
Los ejemplos mencionados sirven para mostrar, mediante algunos fracasos lo
indispensable que es prever las posibles consecuencias de un proyecto y cómo, para
preverlas, es necesaria la participación de especialistas tan distintos como el ingeniero, el
sociólogo, el economista, el psicólogo y el arquitecto.
QUIÉN ES EL URBAMISTA
Si un problema urbano es tan complejo, ¿quién será el urbanista?, ¿cuál será su formación
y su trabajo? Respecto de estas preguntas, así como acerca de gran parte de los asuntos
relacionados con el urbanismo, no se encontrará consenso, ni aun entre los urbanistas.
Al respecto, algunos sostienen que la formación del urbanista debe estar relacionada con
la del arquitecto, del ingeniero, del economista o geógrafo, del sociólogo, del antropólogo o
del administrador,
El equipo de urbanistas para ser capaz de proponer alternativas a los responsables de las
decisiones, debe estar compuesto por personas responsables en su propia disciplina. El
grupo no necesita un urbanista general, que en nuestra época de especialización no tiene
razón de ser.'
No hay una disciplina que sea más importante que las otras en el urbanismo. Según el
caso, la extensión del territorio estudiado y la importancia de los problemas geográficos,
sociológicos, económicos, etc., el "c1irector" del equipo será el geógrafo, el sociólogo, el
economista, etc.
También durante el desarrollo de determinado trabajo, la dirección del equipo puede
cambiar, a medida que distintos aspectos adquieren importancia.2
En el otro extremo, algunos sostienen que ha llegado el momento de formar un nuevo tipo
de profesional (y de hecho se está haciendo así en algunos lugares), como el urbanista
general que no requiere estudios de postgrado para practicar esta disciplina y cuya
formación consta de estudios parciales de diversas disciplinas, como economía urbana,
diseño urbano, sociología urbana, planificación física, administración pública, etc.
Aunque ambas posiciones tienen fundamentos para lo que sostienen, parece importante,
más que tratar de decidir quiénes tienen razón, ver qué sucede en la realidad, quiénes son
los urbanistas en la actualidad y cómo se forma y funciona un equipo de urbanistas.
Hasta hace pocos años, la mayoría de los llamados urbani5tas tenían una formación de
arquitecto y estudios posteriores de planeación. Aún más, algunos arquitectos han
planteado directa o indirectamente que el urbanismo es sólo un cambio de escala de la
arquitectura. 5i antes proyectaban para un grupo reducido de personas (por ejemplo, el
cliente y su familia), ahora proyectan para grupos mayores y se asesoran de personas de
otras disciplinas. 5in embargo, esto implicaría que el urbanismo es sólo planificación física,
y lo cierto es que la concreción física de una serie de decisiones sociales, económicas,
etc., constituye sólo uno de los aspectos de¡ urbanismo; aun cuando es importante, sólo
representa uno de ellos.