impide especializarse en una sola cosa, lo que produce una expansión débil y
precaria (improvisada) que afecta la sustentabilidad del emprendimiento a
largo plazo.
• Poder identificar a los clientes: en cuanto a las ventas, el desafío está en que
brinden mayor rentabilidad. Enfocarse excesivamente en vender puede llevar
a sumar demasiados clientes y no poder responder eficientemente a todos
ellos. Puede ocurrir que las mayores ventas concluidas provengan de negocios
que no resultan tan redituables (oportunidad pasajera), lo que provoca un
crecimiento fuerte, pero breve. Se debe analizarlos y elegirlos correctamente
• Reorganizar trabajo y mejorar comunicación interna: en lo que al
funcionamiento interno se refiere, las falencias de comunicación se hacen ver
con notoriedad porque todas las operaciones se complejizan y probablemente
hay más personas que trabajan en el emprendimiento. Los roles están
superficialmente establecidos, no están claros los canales de comunicación y
de reporte, los sistemas de información y contabilidad son muy precarios e
ineficientes, los informes no están en el momento indicado, las reuniones son
excesivas y poco productivas.
• Fomentar y desarrollar management: como los fundadores vienen de estar al
frente de todo, de dedicarse de lleno a las tareas diarias y de descuidar los
aspectos estratégicos del gerenciamiento (aquello en lo que pueden generar
más impacto), comienza una delegación ineficiente de tareas. Asignan las
tareas precipitadamente y los colaboradores no tienen muy claro cómo
hacerlas o cuál es su rol real. Puede ocurrir que recarguen de tareas a las
personas con mayores capacidades. Se cometen más errores y las personas no
rinden como debieran.
• Surgimiento de nuevos líderes: fundadores tendrán el desafío personal de
estar dispuestos a escuchar nuevas opiniones y permitir dicho surgimiento.
Los fundadores vienen de una costumbre en la que hacen absolutamente todo
y sienten que nadie hará las cosas mejor que ellos. Implica que existe un
exceso de confianza en ellos porque lograron poner en marcha el
emprendimiento. Pero deben ser capaces de escuchar nuevas opiniones y
aceptar que necesitarán de nuevos líderes, mandos medios que ordenen la
toma de decisiones.
• Reorganización interna de los colaboradores: toda la reestructuración de
tareas y roles que realicemos y el nuevo orden que establezcamos producirá
una resistencia natural al cambio y muchos de los colaboradores no
encontrarán su lugar dentro del emprendimiento. Si la intención es no perder
a los mejores talentos de los que disponemos, hay que comenzar a trabajar el
clima de trabajo, la reubicación en otros puestos y el desarrollo personal-
profesional de estos.