
Los orígenes sociales de la psicología moderna.
Kurt Danzinger
Se trata de un periodo durante el cual la creación y diseminación de ideas psicológicas se vuelven
decididamente influenciadas por la existencia de un grupo profesional-académico de “psicólogos”
crecientemente poderoso, que reclama el monopolio de la producción y reproducción del
conocimiento psicológico validado. Provee el fondo sobre el cual las ideas particulares, los
métodos y los sistemas, son proyectados como figuras, cuya inequívoca apariencia, depende del
tipo de relación figura-fondo.
La relación entre el conocimiento psicológico y su contexto social se complejiza por la aparición de
un nuevo nivel constituido por el grupo de profesionales, sus intereses, instituciones y cultura. Se
hace necesario, ahora, tomar en consideración el rol jugado por los miembros de esta comunidad
en la sociedad más amplia y los efectos que produce en la vida interna de la comunidad.
Pero hay otra razón para examinar los orígenes de la psicología moderna, y es que este problema
es uno de los pocos que ha sido analizado desde un punto de vista sociológico (Ben David y
Collins, 1966). Esto ilustran muchas de las dificultades que puede encontrar una aproximación
sociológica a la historia de la ciencia.
Una aproximación en la literatura de la sociología de la ciencia, es la aproximación positivista. En
primer lugar, su concepción de disciplina científica está basada en la noción de progreso
acumulativo. Esta manera de pensar lleva a la conclusión tradicional de que la psicología moderna
comenzó en Alemania y posteriormente trasladó su centro a los Estados Unidos. Lo que aquí
debería ser notado es la suposición tácita de que la psicología que llegó a florecer en los Estados
Unidos alrededor de 1915 era, la misma que apareció en Alemania en los años 1880. La
posibilidad de una discontinuidad cualitativa fundamental ni siquiera es considerada en este
enfoque ya que, si la psicología es una ciencia, su desarrollo es por definición, lineal, acumulativo y
continuo.
Una característica importante de la sociología de la ciencia positivista es la naturaleza
profundamente ahistórica de sus categorías explicativas. Las ideas científicas son tomadas por
individuos que ocupan el rol social de científicos profesionales que ellas llevan a una tradición en
investigación continua y acumulativa (Ben-David).
El surgimiento de disciplinas nuevas depende de la hibridación de rol.
Dos rasgos de esta consideración son dignos de ser resaltados.
1. El motor del cambio histórico es buscado en el nivel de la motivación individual. Promover
una carrera profesional
2. Los motivos individuales que juegan un rol importante son imputados en términos de un
modelo abstracto implícito de decisión racional, mediante el calculo de probabilidades de
carrera.
Se advierte una dificultad fundamental, que proviene del intento de combinar el enfoque
positivista de la “evidencia”, con una teoría individualista del cambio histórico. Esta última atribuye
una importancia primordial a las intenciones individuales, mientras que el primero devalúa los