
Efectos de la terapia cognitivo-conductual sobre la depresión en personas
mayores institucionalizadas
Alicia Sales, Alicia Pardo Atiénzar, Teresa Mayordomo, Encar Satorres-Pons y Juan C.
Meléndez Universidad Autónoma de Madrid, Madrid, España
Resumen: Numerosos estudios han puesto de manifiesto la alta prevalencia de la
depresión, especialmente en personas mayores institucionalizadas. Este estudio tiene
como objetivo comprobar que la aplicación de una terapia de reestructuración cognitiva
en ancianos deprimidos institucionalizados sin deterioro cognitivo es efectiva para la
mejora de la depresión, así como en diferentes variables consideradas. Se realizó un
estudio experimental aleatorizado con dos grupos de análisis (experimental y control),
en el que, tras la aplicación de dicha terapia, se evaluó el cambio sufrido en las
diferentes variables psicológicas medidas en una muestra de 8 ancianos deprimidos
institucionalizados sin daño neurológico de la provincia de Albacete. Los resultados
encontrados, demostraron resultados positivos de esta terapia para reducir la depresión
en ancianos deprimidos institucionalizados sin deterioro cognitivo, así como en la mejora
las diferentes variables consideradas.
Introducción
Durante el envejecimiento, las personas mayores deben hacer frente a situaciones
relacionadas con riesgos en la salud, pérdida de seres queridos o aumento de la
dependencia, situaciones que se evaluarán como daño o pérdida (Martin, Kliegel, Rott,
Poon, & Johnson, 2008), lo que les hace más vulnerables a la depresión, baja
autoestima, mayor ansiedad y problemas emocionales. Según las personas van
envejeciendo se produce un incremento de las preocupaciones, especialmente aquellas
referidas a la familia y en relación con la salud, concretamente preocupaciones sobre la
posibilidad de llegar a perder la independencia funcional (Benítez, de Trocóniz,
Montorio, Baltar, y González, 2003). Diferentes estudios han mostrado que las
intervenciones psicológicas son eficaces en el tratamiento de los trastornos depresivos
en los adultos (Cuijpers, van Straten, Warmerdam y Smits, 2008), mostrando además
una mayor eficacia de este tipo de terapias psicológicas frente a las terapias
farmacológicas. De las diferentes intervenciones psicológicas, la Terapia Cognitivo-
Conductual (TCC) es un método de intervención que combina e integra los modelos
cognitivo y conductual en una única terapia (Izal, Márquez, Losada, Montorio y Nuevo,
2003) y su efectividad ha sido mostrada a través de diferentes estudios en diferentes
trastornos.
Dentro de la TCC, la terapia cognitiva parte de la idea de que la depresión es el resultado
de una alteración en el procesamiento de información como consecuencia de la
activación de emociones o creencias negativas (Vázquez et al, 2002). Existen diferentes
autores que defienden esta orientación, si bien las teorías más relevantes en la literatura
han sido la Terapia Racional-Emotiva-Conductual (Ellis y Dryden, 1997) y la Terapia
Cognitiva para la Depresión (Beck, 1979). Sin embargo, y dada su eficacia, actualmente,
el número de estudios relacionados con la aplicación de intervenciones cognitivas en
personas mayores es reducido. Es por ello, que el avance en el conocimiento sobre el
diagnóstico adecuado e intervención del estado de ánimo en la fase final de la vida
reviste gran importancia (García-Soriano y Martín, 2008). De este modo, y como objetivo
principal de este estudio, se pretende comprobar la efectividad de una terapia de
reestructuración cognitiva en la sintomatología depresiva, así como a través de
diferentes variables clínicas, en personas mayores deprimidas e institucionalizadas, sin
deterioro cognitivo.