
Comprenden una zona de fijación conjuntivo-fibrosa donde se insertan las válvulas en
forma de anillo, a menudo incompleto. – Cada válvula atrioventricular [auriculoventricular]
aparece como una membrana blanquecina, delgada, flexible, cuyo borde libre es muy
irregular. Constituye un cono cuya base está fijada sobre el contorno del orificio
atrioventricular y cuyo vértice se hunde en el ventrículo. Vista desde el atrio, la válvula, al
parecer, continúa en pendiente suave a las paredes del atrio. En el ventrículo, por el
contrario, aparece amarrada de manera muy sólida a las paredes de este, del que se halla
separada por el surco perivalvular. Cada válvula está dividida en un determinado número
de valvas [cúspides]: tres para la válvula derecha y dos para la izquierda. Las valvas se
reúnen entre sí cerca de la inserción de la valva en puntos denominados comisuras. – Del
lado del ventrículo, cada válvula está unida a las paredes musculares por cuerdas
tendinosas. Estas están insertadas sobre el borde libre y sobre la cara ventricular de la
valva, lo que deja libre y perfectamente lisa la cara de la valva expuesta al pasaje directo de
la sangre. Estas cuerdas tendinosas, muy finas, brillantes y nacaradas, se distinguen en
cuerdas de primero, segundo y tercer orden según su longitud, su solidez y, sobre todo su
punto de inserción en las valvas que forman la válvula (Marc See). Las cuerdas tendinosas
de las valvasse insertan sobre las paredes del ventrículo y sobre todo en los músculos
papilares del corazón. – Los músculos papilares [pilares de primer orden] pertenecen al
aparato valvular. Son salientes musculares cónicas, cuya base forma parte de la pared del
corazón y cuyo vértice está libre en la cavidad cardíaca. Se agrupan, en general, en varios
músculos papilares que forman un conjunto anterior, posterior o lateral, correspondiente a
cada valva. Interior de los ventrículos Dentro de cada ventrículo se nota la existencia de
refuerzos musculares dispuestos en: – Trabéculas carnosas que constituyen puentes
musculares [pilares de segundo orden], cuya parte media está libre entre dos inserciones
más o menos alejadas.
– Trabéculas carnosas, que son espesamientos de la pared [pilares de tercer orden],
particularmente numerosas en la vecindad del vértice del ventrículo o bien orientadas en el
sentido de la corriente sanguínea, en la proximidad del orificio arterial. En medio de estas
trabéculas carnosas se ven a veces cuerdas finas y blancas, nacaradas, sin ninguna relación
con el aparato valvular; son las cuerdas tendinosas falsas. Orificios de salida de los