
La cadena ligera esencial y la cadena ligera reguladora, ambas relacionadas estructuralmente con la
superfamilia CaM, se unen a la región helicoidal del cuello y la estabilizan mecánicamente. La
fosforilación de la RLC por quinasas de la cadena ligera de la miosina (MLCK), miembros de la familia
CaMK, favorecen las interacciones de los puentes cruzados de miosina. Las fosfatasas ejercen el efecto
contrario. En el músculo esquelético esta fosforilación constituye un mecanismo importante para la
potenciación de la fuerza.
CICLO DE ENTRECRUZAMIENTO – FORMACIÓN DE PUENTES CRUZADOS
Empezamos el ciclo en ausencia de ATP y ADP, con la porción cefálica de la miosina unida rígidamente
a un filamento de actina.
Paso 1: UNIÓN DEL ATP. La unión del ATP a la porción cefálica de la MHC reduce la afinidad de la
miosina por la actina, lo que hace que la cabeza de la miosina se libere del filamento de actina.
Paso 2: HIDRÓLISIS DEL ATP. La degradación del ATP a ADP y Pi ocurre en la cabeza de la miosina;
los productos de la hidrólisis son retenidos en el interior de la zona activa de la miosina. Como resultado,
la cabeza de la miosina gira en una posición erguida en la que la cabeza se alinea más con el vástago.
Este giro provoca que la punta de la miosina se mueva a lo largo del filamento de actina, de modo que
se alinea con un nuevo monómero de actina, dos monómeros más allá en el filamento de actina.
Paso 3: FORMACIÓN DE ENTRECRUZAMIENTOS DÉBILES. La miosina erguida se une entonces
débilmente a una nueva posición en el filamento de actina, buscando una zona de unión idónea.
Paso 4: LIBERACIÓN DE Pi DE LA MIOSINA. La disociación del Pi de la cabeza de la miosina provoca
un aumento de la afinidad del complejo miosina-ADP por la actina, dando lugar al estado de
entrecruzamiento fuerte. La transición de una unión débil a una fuerte constituye el paso limitante del
ciclo de entrecruzamiento.
Paso 5: GOLPE DE FUERZA. Un cambio conformacional provoca que el cuello de la miosina rote
alrededor de su cabeza, la cual permanece fuertemente fijada a la actina. Este giro tracciona del vástago
de la miosina, tirando de los filamentos de actina y miosina y deslizando uno sobre el otro. Esta actividad
tracciona de las líneas Z y las aproxima, acortando el sarcómero y generando fuerza.
Paso 6: LIBERACIÓN DE ADP. La disociación del ADP de la miosina completa el ciclo y el complejo
queda en un estado acoplado rígido. Las posiciones no varían hasta que se une otra molécula de ATP y
vuelve a iniciarse otro ciclo.
El complejo de miosina libre de ADP debería unirse rápidamente al ATP a las concentraciones en las
que normalmente está el ATP en el interior de las células. Cada ronda de ciclo de entrecruzamiento
consume una molécula de ATP.
AUMENTO EN LA [Ca2+] INTRACELULAR
El Ca2+ ejerce su efecto uniéndose a proteínas reguladoras en lugar de interaccionar directamente con
las proteínas contráctiles. En ausencia de Ca2+, estas proteínas reguladoras actúan coordinadamente
para inhibir las interacciones de la actina y la miosina, inhibiendo de este modo el proceso contráctil.
Cuando el Ca2+ se una a una o más de estas proteínas se produce un cambio conformacional en el
complejo regulador que libera la inhibición de la contracción. Las proteínas reguladoras forman el
COMPLEJO DE LA TROPONINA, que está compuesto de troponina C, troponina I y troponina T. La
troponina T se une a la tropomiosina, estableciendo el nexo entre el complejo de la troponina y la
tropomiosina.
El Ca2+ debe eliminarse del sarcoplasma para que la contracción cese y el músculo se relaje → ocurre
mediante dos mecanismos: el Ca2+ puede expulsarse a través de la membrana plasmática celular
o bien secuestrarse en el interior de los compartimentos intracelulares.