Concepto de Inequidad en salud
Indicador de logro: Identifica los conceptos de igualdad y equidad en salud
Contenidos
• Definiciones de equidad e igualdad
• Definición de inequidad sanitaria
Equipo docente
Autor del material docente: Lorena Hoffmeister, Patricia Caro
Revisores del material docente:
Revisores: Vezna Sabando, Nataly Droguett y Cristóbal Ruiz-Tagle
Hoffmeister, L; Caro, P; Sabando, V; Droguett, N: Ruiz-Tagle, C. Concepto de igualdad y equidad.
Santiago: Escuela de Salud Pública. Universidad Mayor; 2022. Material Docente Salud Pública.
Fecha de revisión: Enero 2022
Definiendo desigualdad e inequidad en salud.
El término desigualdad en salud se refiere de manera genérica a las diferencias en la salud de los
individuos o los grupos. Por lo tanto, son aquellos aspectos cuantificables de la salud que varían
entre individuos o según grupos socialmente relevantes. En esta definición se excluye cualquier tipo
de apreciación o juicio de valor moral sobre si las diferencias observadas son razonables o justas.
Por otra parte, una inequidad en salud o disparidad en salud es un tipo específico de
desigualdad, que denota una diferencia injusta en salud. Es decir, cuando las diferencias
sistemáticas en salud se pueden evitar con medios razonables. Whitehead el año 1991 plantea la
siguiente definición: "Son aquellas diferencias en salud que no solo son innecesarias y evitables,
sino que, además, se consideran incorrectas e injustas”.
La distinción clave entre los términos desigualdad e inequidad es que el primero es sencillamente
una descripción dimensional que se emplea cada vez que las cantidades son desiguales, mientras
que el segundo requiere emitir un juicio moral de que la desigualdad está mal.
Presentamos dos ejemplos de desigualdad. El primero es la diferencia en la tasa de mortalidad
infantil entre países desarrollados y países subdesarrollados, siendo mayor en países
subdesarrollados y menor en países desarrollados. El segundo es que las personas de 20 años gozan
de mejor salud que aquellas personas de 60 años. De estos dos ejemplos, solo el primero podría
considerarse además como inequidad en salud. Esto debido a que el primer ejemplo es parcialmente
atribuible a diferencias prevenibles o evitables, en cambio, en el segundo ejemplo las diferencias de
salud basadas en la edad son en gran parte inevitables, lo que hace difícil argumentar que las
diferencias en salud entre personas jóvenes y mayores sean injustas.