
durante tal periodo se centró en mejorar las habilidades de manufactura para expandir la producción y elaborar más
productos. Como se trataba de una época en que la demanda excedía el suministro, los consumidores generalmente
se alegraban al poder conseguir una forma genérica de los productos que buscaban.
La segunda orientación de negocios es una orientación a las ventas, que se extendió aproximadamente desde
la década de 1930 hasta mediados de la década de 1950. El enfoque consistía en vender más de lo que el departamento
de manufactura era capaz de producir. En resumen, los productos adicionales que se producían necesitaban venderse;
por lo tanto, la orientación cambió de producir a vender.
Para responder al creciente interés de los consumidores por productos y servicios que fueran más singulares
y satisficieran mejor sus necesidades y preferencias individuales o específicas, a mediados de la década de 1950 las
compañías comenzaron gradualmente a cambiar de una orientación a las ventas para adoptar una orientación al
marketing. La causa principal de la nueva orientación al marketing fue darse cuenta de que era el momento de que
las empresas se enfocaran más en los consumidores y las preferencias de éstos; es decir, se trataba de tener al
consumidor en primer lugar en su pensamiento y en su planeación de negocios. De esta manera, el concepto de
marketing se relaciona con lo que los consumidores quieren, y no con aquello que la compañía encuentra más sencillo
o menos costoso producir.
¿QUÉ ES EL CONCEPTO DE MARKETING?
El supuesto fundamental en el concepto de marketing es que a partir de mediados de la década de 1950, por lo
general, para tener éxito, una compañía debía determinar las necesidades y los deseos de mercados meta específicos,
y proveer las satisfacciones deseadas mejor que la competencia. Es más, en el contexto del concepto de marketing,
una ganancia satisfactoria se vislumbra como una recompensa adecuada por satisfacer las necesidades de los
consumidores, no como un derecho por el simple hecho de estar en el negocio.
Es interesante señalar que aun antes del establecimiento del concepto de marketing había compañías que
intuitivamente se daban cuenta de que entender el comportamiento de los consumidores era esencial para alcanzar su
crecimiento futuro. Por lo visto, las compañías que continuamente se esfuerzan por entender bien las necesidades
actuales de sus clientes son las mismas que siguen creciendo y conservan el liderazgo en sus industrias, a pesar de
un entorno de negocios altamente competitivo y cada vez más cambiante.
No obstante, ha habido una propuesta de modificación o extensión significativamente importante para el
concepto de marketing: el concepto de marketing social. En esencia, el concepto de marketing social sugiere que
en ocasiones quizá los consumidores respondan a sus necesidades o deseos inmediatos, a la vez que ignoran aquello
que a largo plazo es, de hecho, lo mejor para ellos, para sus familias y vecinos, para su país o región, o incluso para
el mundo entero. En dichos contextos, cuando pensamos en marketing social, estamos pensando en el rol de
mercadólogos inteligentes; es decir, en una gerencia que se encargue de recordar a los consumidores lo que más les
conviene a largo plazo, a la vez que muestra lo que su propia compañía está haciendo para ser socialmente
responsable.
ADOPCIÓN DEL CONCEPTO DE MARKETING
Para identificar las necesidades insatisfechas o no reconocidas de los consumidores, a menudo es importante que las
compañías realicen estudios de investigación de mercado, para indagar las necesidades y preferencias de los
consumidores en relación con los productos y servicios que comercializan en ese momento, así como con aquellos
que posiblemente buscarían desarrollar en el futuro.
De nueva cuenta, para lograr dicho cometido, la compañía tiene que saber con detalle qué productos satisfarán
los diferentes segmentos del mercado. Debe estudiar a fondo tanto a los consumidores como su comportamiento de
consumo. En este contexto, el término investigación del consumidor representa el proceso y las herramientas
utilizadas para estudiar el comportamiento del consumidor. La adopción del concepto de marketing destaca la