
Es necesario tener en cuenta que, para que esta expresión sea válida, todas
las formas en que puede presentarse el fenómeno deben ser igualmente
posibles.
Este tipo de probabilidad se utiliza en juegos de azar como juegos de naipes,
dados, monedas o bolas de un bolillero, sin embargo es muy complicado
utilizar este tipo de probabilidad en problemas de decisiones menos
previsibles y más riesgosas, como los problemas de administración.
2) Probabilidad a partir del concepto de frecuencia relativa
Cuando un fenómeno toma valores distintos, la frecuencia relativa de
ocurrencia de cada uno de ellos tiende a coincidir con su probabilidad de
ocurrencia cuando el número de veces en que se presenta el evento es lo
apreciablemente grande. Esta forma de cálculo utiliza este concepto de
frecuencia relativa de situaciones previas como probabilidad. De esta
manera, se analiza qué tan frecuente ha ocurrido una situación en el pasado
y esos datos los utilizaremos para prever con qué probabilidad dicha
situación podrá ocurrir en el futuro.
Dicho esto, la probabilidad es calculada como:
La frecuencia relativa de un hecho, cuando éste ocurre en un número lo
muy grande de veces;
La cantidad de veces, respecto del total, que un hecho ocurre durante un
largo tiempo cuando las circunstancias son estables.
Estos valores que logremos como probabilidad cobrarán mayor precisión en
tanto y en cuanto aumenten la cantidad de observaciones. Un inconveniente
que ocurre a menudo en este tipo de probabilidad es que los responsables
de tomar decisiones, lo aplican sin exigir un número apropiado de resultados
previos.
3) Probabilidad enfatizando el aspecto subjetivo
Sostenida en las opiniones o presunsiones de los encargados a realizar el
estudio de probabilidad. Así, la probabilidad basada en el aspecto subjetivo,
se puede considerar como la probabilidad sobre la ocurrencia de un hecho
que un individuo le otorga, sostenida en la evidencia que, sobre el mismo
hecho, disponga de oportunidades anteriores.
La probabilidad basada en el aspecto subjetivo nos otorga un mayor
flexibilidad, que las otras probabilidades estudiadas no logran. Los
responsables de asumir decisiones podrán usar cualquier evidencia,
pertinente o no, con que cuenten y combinarla con las opiniones personales
sobre el hecho.
Este tipo de probabilidad es más común en los eventos que ocurren una vez
o con poca frecuencia.