Materia: Adulto y adulto mayor.
Profesora: Patricia Rodríguez.
Alumna: Ramos Ilsa Daniela
Caso clínico
Paciente femenina de 76 años de edad, la cual ha presentado varios Ingresos en servicios médicos
generales, no geriátricos, por pérdida de funciones, sin lograr restablecimiento a su alta hospitalaria,
ni diagnóstico definitivo. Se recibe en nuestro servicio con pérdida reciente de funciones de inicio para
las ABVD. (Actividades Básicas de la Vida Diaria) y después para las AIVD (Actividades Instrumentadas
de la Vida Diaria), en un periodo de 2 meses. Se diagnóstica como problema principal: Pérdidas de
funciones y síndrome de inmovilidad. Después de realizadas las evaluaciones correspondientes se
define estrategia y la paciente se reinserta a la comunidad con todas las funciones restablecidas.
Convive con sus hijos y nietos, de escolaridad pre-universitaria, buen sustento económico, de
procedencia urbana, que ha presentado varios ingresos hospitalarios, 3 en total, en los últimos 2
meses, que previo realización de complementarios de rutina, no se confirma un diagnóstico definitivo
a su alta y no se dieron recomendaciones a su “trastorno de la marcha” Sería importante comentar
que dichos ingresos no han sido en “Servicios de Geriatría”. Es valorada, después de 3 meses, en un
servicio de geriatría, por mantener sintomatología. Motivo de Ingreso “Pérdida de funciones”. En
consulta de pesquizaje realizada, se resuelve pasar a una consulta de selección y se decide su ingreso
aprobado por todo el equipo multidisciplinario para una evaluación exhaustiva. Dada su importancia
hacemos un resumen de la “Historia de la Enfermedad Actual” (HEA). La paciente asumía todas las
tareas del hogar, por lo que su funcionabilidad era óptima, dígase tanto en las “Actividad Básicas de la
Vida Diaria” (ABVD): (movilidad, bañarse, comer, continencia, etc.); y las Actividades Instrumentadas.
(AIVD): (Manejo de la casa, ir de compras, manejo del dinero, transportarse, etc.) (Ver anexos). Inicia
en marzo del 2011, un cambio drástico en sus actividades cotidianas, dado por inmovilidad
prolongado, busca de ayuda constante para deambular. No antecedentes de caída previa, ni de
ningún factor desencadenante aparente. Se realiza una valoración geriátrica integral que dictamina:
Paciente con antecedentes de salud, que ha presentado en los últimos 2 meses ingresos hospitalarios
(No en servicios de Geriatría), con salida sin diagnóstico definitivo a su pérdida de función, cuestión
que es la que más importa a sus cuidadores y a la propia paciente. Esto ha traído alteraciones en la
dinámica familiar pues ha requerido ayuda constante para sus actividades básicas de la vida diaria,
interfiriendo con la disponibilidad de cuidado. (Convive con hijos activos laboralmente y nietos que
estudian) Por todo lo anterior se decidió por consenso de todo el equipo evaluador multidisciplinario
ingresar para estudio y tratamiento. Factores de riesgo geriátrico Caídas, inmovilidad, incontinencia,
deterioro funcional, edad & ; 75 años, riesgo de ulcera por presión. Los antecedentes patológicos
familiares y personales: (APF- APP). No aportan datos de relevancia. La paciente no es portadora de
ninguna enfermedad hasta la fecha conocida. -No presenta adicciones tóxicas. No antecedentes de
trauma, ni de intervenciones quirúrgicas, no alergia a medicamentos, ni está consumiendo
medicamentos hace 6 meses, último medicamento suministrado: Clorodiazepóxido, sin prescripción
facultativa. -Al examen físico solo se constata positivamente: Trastornos en la marcha. No apuntando
evidencias de alguna patología, pues no está relacionada a ninguna marcha patológica conocida, solo
observamos un enlentecimiento marcado en inicio y mantenimiento de la marcha habitual con una
conducta muy negativa a la realización de esta actividad, que no nos permite encuadrar el trastorno
en patología alguna, pues la paciente apenas coopera en la Acción de esta actividad.