
ha sido pasada por el pelo. Habitualmente cundo se frota una peineta de plástico con los cabellos, desde éstos
últimos se transfieren electrones al plástico, de tal forma que queda electrizada negativamente y adquiere la
capacidad de atraer o repeler pequeños cuerpecitos como papel picado, hilachas, etc.
Cuando un cuerpo “adquiere carga eléctrica”, ya sea positiva o negativa, significa que el cuerpo cede o gana
electrones. En efecto, no se genera carga eléctrica, sino que solamente se redistribuye. Cuando hay
transferencia de carga entre cuerpos, son los electrones (cargas negativas) los que se transfieren desde un
cuerpo a otro, ya que tienen una masa más de 1800 veces menor que la masa de los protones, los que además
se encuentran formando parte de los núcleos atómicos.
Conductores y aisladores
En algunas sustancias, las cargas eléctricas pueden desplazarse a través de ellas. En tal caso decimos que la
sustancia o el cuerpo formado de ella es un conductor eléctrico. Si por el contrario, en una sustancia o un cuerpo
no existe esta posibilidad de movimiento de las cargas, decimos que el cuerpo o la sustancia, es un aislador
eléctrico
. Ejemplos de aislador eléctrico es el vidrio, la madera seca, el cerámico, el plástico, el aire seco, el
papel, etc.
Las sustancias que se consideran conductoras de la electricidad pueden ser sólidas (como los metales) o bien
fluidos (líquidos o gases). Es importante destacar que en el caso de los conductores sólidos, sólo pude
desplazarse la carga negativa, es decir los electrones, ya que su pequeña y casi despreciable masa en relación
a los núcleos hace que puedan “saltar” desde un átomo a otro sin que se observe movimiento de msas en el
interior de la sustancia. Ejemplo de buenos conductores sólidos son los metales, el carbón, y el grafito.
En los fluidos conductores por su parte, la carga que puede desplazarse no sólo corresponde a electrones, sino
que también pueden ser iones (átomos cargados), protones o electrones. Un buen ejemplo de conductores fluido
son los gases ionizados, las soluciones ácidas, alcalinas, etc.
Entre los materiales que nos rodean algunos son mejores conductores que otros. En situaciones ordinarias ellos
pueden ordenarse del modo que se ilustra en la siguiente figura: desde aisladores (o malos conductores) a muy
buenos conductores, pasando por un grupo de materiales denominados semiconductores.
Es necesario tener presente que algunos materiales, considerados tradicionalmente aisladores, pueden no serlo
tanto: un caso emblemático es el del agua. Si por agua entendemos la que sale de las llaves, la de ríos y mares,
entonces estamos en presencia de un muy buen conductor eléctrico, pero lo es debido a las sales que se
encuentran disueltas en ella. Sin embargo, el agua pura o destilada (H
2
O), es un muy buen aislador. Lo mismo
ocurre con el aire que respiramos. Normalmente, cuando se trata de instalaciones eléctricas domésticas, es un
muy buen aislador, pero en ciertas circunstancias se hace conductor. Esto es lo que sucede cuando observamos
una chispa eléctrica o un rayo en una tormenta, que no es otra cosa que una gran chispa.
Interacciones eléctricas
Los cuerpos interactúan eléctricamente entre sí del siguiente modo: los que poseen cargas del mismo signo se
repelen, los que poseen cargas de signos opuestos se atraen y los cuerpos electrizados (con cualquier signo) se
atraen con los eléctricamente neutros. Es importante precisar que los protones y electrones no interactúan
eléctricamente con los neutrones ya que éstos no tienen carga eléctrica
.
Los métodos de electrización y algo más sobre la electricidad
Existen diferentes formas de electrizar un cuerpo. Aquí veremos dos:
1) Electrización por frotación:
al frotar dos cuerpos de distinto material se transfieren cargas eléctricas
negativas (electrones) de uno al otro debido a que las estructuras atómicas presentan algunas asimetrías y el
roce entre los cuerpo genera calor que excita a los electrones. En este caso, ambos cuerpos quedan
electrizados con la misma cantidad de carga eléctrica, pero de signos opuestos. De manera más concreta,
podemos decir que los electrones que “pierde” un cuerpo son los mismos que “gana” el otro.