“equilibrada” en sus cuerpos (para el ser humano, 37º aproximadamente).
Si el entorno aumenta su temperatura, se desarrollan en el cuerpo
procesos internos que dan como consecuencia la transpiración, la que
absorbe el calor excedente, y disminuye la temperatura corporal.
• Responden a estímulos: Los seres vivos son capaces de responder
activamente a los estímulos del ambiente. Estos estímulos pueden ser
internos (hambre debida a cierto tiempo transcurrido sin ingerir alimentos)
o externos (percibir peligro de un depredador cercano). Ante estos
estímulos, los seres vivos son capaces de actuar en consecuencia
(buscar comida, o escapar del peligro) A esta capacidad se la denomina
irritabilidad.
• Se nutren y son sistemas abiertos: Los seres vivos son sistemas que
intercambian materia y energía con el ambiente que los rodea, por eso
son sistemas abiertos. La materia proviene de los alimentos que ingresan
al organismo, que además serán luego transformados en energía en
procesos metabólicos, también mediante la incorporación de oxígeno. En
estos procesos también se producirán desechos, que deberán ser
expulsados del cuerpo, y parte de la energía se intercambiará con el
medio ambiente en forma de calor. La energía transformada en los seres
vivos es la base de cambios que se producen en la vida del ser vivo tales
como el crecimiento, el mantenimiento de funciones vitales, en algunos
casos la reparación de partes dañadas, etc.
• Poseen la capacidad de crecer y desarrollarse: Al nacer, un cachorro
de perro es más pequeño que cuando es adulto. El aumento de tamaño
se denomina crecimiento. En cambio, se denomina desarrollo de los seres
vivos al proceso que implica cambios progresivos y ordenados en las
diferentes etapas por las que va pasando el individuo, aumentando la
complejidad de funciones y capacidades, hasta que alcanza la madurez.
La diferencia entre crecimiento y desarrollo radica en que el crecimiento
solo hace referencia al aumento de tamaño de un individuo, mientras que
el desarrollo hace énfasis en las etapas por las que pasa un individuo
(nace, crece, se desarrolla, se reproduce, muere).
• Pueden reproducirse: Los seres vivos tienen la capacidad de
reproducirse, que permite que se originen nuevos seres de la misma
especie. Es importante notar que la reproducción no es una característica
vital para que un individuo sobreviva, aunque sí lo es para que una
especie permanezca en la Tierra. Los seres vivos pueden reproducirse de
diversas maneras, pero generalmente se distinguen dos formas: sexual y
asexual.
• Pueden adaptarse y evolucionar: Los seres vivos, considerados como
especie (no como individuos), pueden llegar a adaptarse y evolucionar.
Los seres vivos poseen características propias de cada especie, que les
posibilitan sobrevivir en el medio en que habitan. Estas características se
denominan adaptaciones y son consecuencias de un largo proceso
evolutivo a lo largo de generaciones. Podemos pensar la evolución como
un proceso a través del cual las especies van modificándose a lo largo del