Los huesos son demasiado rígidos para doblarse sin dañarse. Por
fortuna, las articulaciones que mantienen unidos los huesos están
compuestas por tejido conectivo flexible que, en la mayoría de los
casos, permite cierto grado de movimiento. Una articulación es
un punto de contacto entre dos huesos, entre hueso y cartílago o
entre huesos y dientes. Cuando se dice que un hueso se articula
con otro, significa que los éstos forman una articulación. Una per-
sona puede apreciar la importancia de las articulaciones si alguna
vez tuvo un yeso en la rodilla, que dificulta la deambulación; o
una astilla en un dedo, que limita la habilidad para manipular
objetos pequeños. El estudio científico de las articulaciones se
denomina artrología (arthr-, articulación y -logía, estudio). El
estudio del movimiento del cuerpo humano se denomina quine-
siología (kine
-
-, movimiento).
289
ARTICULACIONES
9
ARTICULACIONES Y HOMEOSTASIS Las articulaciones del sistema esquelético contribuyen a la
homeostasis a través del mantenimiento de los huesos unidos de un modo tal que permiten
el movimiento y la flexibilidad del cuerpo.
¿Alguna vez pensó por qué los
lanzadores de béisbol requieren
con tanta frecuencia cirugía en el
manguito rotador?
?
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 289
9.1 CLASIFICACIÓN DE LAS
ARTICULACIONES
OBJETIVO
Describir las clasificaciones estructurales y funcionales de
las articulaciones.
Las articulaciones se clasifican de acuerdo con su estructura; es
decir, sobre la base de las características anatómicas, y con su función,
de acuerdo con el tipo de movimiento que permiten.
La clasificación estructural de las articulaciones se basa en dos cri-
terios: 1) presencia o ausencia de un espacio entre los huesos que se
articulan entre sí, llamado cavidad sinovial, y 2) tipo de tejido conec-
tivo que mantiene los huesos unidos. Desde el punto de vista estruc-
tural, las articulaciones se clasifican en los siguientes tipos:
Articulaciones fibrosas: no existe cavidad sinovial y los huesos
se mantienen unidos por tejido conectivo denso irregular, rico en
fibras de colágeno.
Articulaciones cartilaginosas: no existe cavidad sinovial y los
huesos se mantienen unidos mediante cartílago.
Articulaciones sinoviales: los huesos que forman la articulación
tienen una cavidad sinovial y están unidos por una cápsula articu-
lar de tejido conectivo denso irregular y a menudo por ligamentos
accesorios.
La clasificación funcional de articulaciones se relaciona con el
grado de movimiento que permiten. Desde el punto de vista funcional,
se clasifican en los siguientes tipos:
Sinartrosis (s˘n-, junto): articulación inmóvil.
Anfiartrosis (amphí-, a ambos lados): articulación con movimien-
to limitado.
Diartrosis (de diárthrosis-, articulación móvil): una articulación
con gran movimiento. Todas las diartrosis son articulaciones sino-
viales. Tienen una gran variedad de formas y permiten muchos
tipos de movimiento diferentes.
Las siguientes secciones presentan las articulaciones del cuerpo, de
acuerdo con su clasificación estructural. A medida que se examine la
estructura de cada tipo de articulación, también se definirán sus fun-
ciones.
PREGUNTAS DE REVISIÓN
1. ¿Sobre qué bases se clasifican las articulaciones?
9.2 ARTICULACIONES FIBROSAS
OBJETIVO
Describir la estructura y las funciones de los tres tipos de
articulaciones fibrosas.
Como se mencionó, las articulaciones fibrosas carecen de cavidad
sinovial y los huesos que se articulan se mantienen estrechamente uni-
dos mediante tejido conectivo denso irregular. Las articulaciones
fibrosas permiten muy poco (o ningún) movimiento. Los tres tipos de
articulaciones fibrosas son: las suturas, las sindesmosis y las membra-
nas interóseas.
Suturas
Una sutura es una articulación fibrosa compuesta por una delgada
capa de tejido conectivo denso irregular y sólo se encuentran entre los
huesos del cráneo. Un ejemplo lo constituye la sutura coronal, entre
los huesos frontal y parietal (Figura 9.1a). Los bordes irregulares
290 CAPÍTULO 9 • ARTICULACIONES
Sutura coronal
Hueso compacto
externo
Hueso
esponjoso
Hueso compacto
interno
(a) Sutura entre los huesos del cráneo
Ligamento
sutural
(b) Leve movimiento en la sutura
Figura 9.1 Articulaciones fibrosas.
En una articulación fibrosa, los huesos se mantienen unidos
por tejido conectivo denso irregular.
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interdigitados de las suturas proporcionan fuerza adicional y disminu-
yen el riesgo de fractura. Las suturas son articulaciones que se forman
como consecuencia del contacto entre los diversos huesos del cráneo
durante el desarrollo. Son inmóviles o poco móviles. En las personas
mayores, las suturas son inmóviles (sinartrosis), pero en los lactantes
y en los niños, son algo móviles (anfiartrosis) (Figura 9.1b). Estas
suturas desempeñan un papel importante en la amortiguación de los
golpes en el cráneo.
Aunque algunas suturas están presentes durante el crecimiento del
cráneo, se reemplazan por hueso en los adultos. Dichas suturas son un
ejemplo de sinostosis (os-, hueso) o articulación ósea, una articula-
ción en la que se produce una fusión completa de dos huesos separa-
dos en uno solo. Por ejemplo, el hueso frontal crece y se divide en dos
mitades que se mantienen unidas a través de una línea de sutura.
Generalmente, están fusionados por completo a los 6 años y la sutura
se borra. Si ésta persiste después de los 6 años, se la denomina sutu-
ra metópica o frontal (metópon-, frente). La sinostosis también se
clasifica como sinartrosis porque es inmóvil.
Sindesmosis
La sindesmosis (syndesmo-, banda o ligamento) es una articulación
fibrosa que se caracteriza por una mayor distancia entre los huesos
que se articulan y más tejido conectivo denso irregular que en una
sutura. El tejido conectivo denso irregular está organizado en forma
típica en un haz (ligamento), lo que permite a la articulación un movi-
miento limitado. Un ejemplo de sindesmosis es la articulación tibio-
peronea distal, donde el ligamento tibioperoneo anterior conecta la
tibia con el peroné (Figura 9.1c, izquierda), y permite un movimiento
limitado (anfiartrosis). Otro ejemplo de sindesmosis es la denomina-
da gonfosis (gompho-, clavija o uña) o articulación dentoalveolar y se
caracteriza por una estructura cónica que se ajusta dentro de una cuen-
ca. Los únicos ejemplos de gonfosis en el cuerpo humano son las arti-
culaciones entre las raíces de los dientes y sus cuencas (alvéolos) en
el maxilar superior y la mandíbula (Figura 9.1c, derecha). El tejido
conectivo denso irregular entre un diente y su cavidad constituye el
ligamento periodontal delgado (membrana). La gonfosis normal no
permite movimientos (sinartrosis). La inflamación y la degeneración
de las encías, del ligamento periodontal y del hueso se denomina
enfermedad periodontal.
Membranas interóseas
La última categoría de articulación fibrosa es la membrana interó-
sea, que consiste en una lámina de tejido conectivo denso irregular
responsable de la unión de huesos largos adyacentes, que permite un
movimiento leve (anfiartrosis). Hay dos principales membranas inte-
róseas en el cuerpo humano; una, entre el radio y el cúbito en el ante-
brazo (véase la Figura 8.6) y otra, entre la tibia y el peroné en la pier-
na (Figura 9.1d).
PREGUNTAS DE REVISIÓN
2. ¿Qué articulaciones fibrosas son sinartrosis? ¿Cuáles son
anfiartrosis?
9.2 ARTICULACIONES FIBROSAS 291
Tibia
Ligamento
tibioperoneo
anterior
Sindesmosis entre la tibia y el peroné en la
articulación tibioperonea distal
(c) Sindesmosis
Sindesmosis entre el diente y la cuenca
de la apófisis alveolar (gonfosis)
Cuenca
de la
apófisis
alveolar
Ligamento
periodontal
Raíz del
diente
Peroné
Membrana
interósea
Tibia
(d) Membrana interósea entre las
diáfisis de la tibia y el peroné
Peroné
Desde el punto de vista funcional, ¿por qué las suturas se clasifican como sinartrosis y las sindesmosis como anfiartrosis?
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 291
9.3 ARTICULACIONES
CARTILAGINOSAS
OBJETIVO
Describir la estructura y las funciones de los dos tipos de
articulaciones cartilaginosas.
Al igual que las articulaciones fibrosas, las articulaciones cartila-
ginosas carecen de cavidad sinovial y permiten escaso (o nulo) movi-
miento. En estas articulaciones, los huesos que se articulan están
conectados en forma estrecha, ya sea por cartílago hialino o por fibro-
cartílago (véase el Cuadro 4.6). Los dos tipos de articulaciones carti-
laginosas son: las sincondrosis y las sínfisis.
Sincondrosis
Una sincondrosis (khondro-, cartílago) es una articulación cartila-
ginosa en la que el material de conexión es cartílago hialino. Un
ejemplo de sincondrosis es la placa epifisaria (de crecimiento), que
conecta la epífisis con la diáfisis de un hueso en crecimiento (Figura
9.2a). En la Figura 6.7b se muestra una microfotografía de la placa
epifisaria. Desde el punto de vista funcional, una sincondrosis es
inmóvil (sinartrosis). Cuando el crecimiento –en longitud– del
hueso se detiene, el tejido óseo sustituye al cartílago hialino y la sin-
condrosis se convierte en sinostosis, una articulación ósea. Otro
ejemplo de sincondrosis lo constituye la articulación entre la prime-
ra costilla y el manubrio del esternón, que también se osifica en la
vida adulta y se convierte en una sinostosis inmóvil (sinartrosis)
(véase la Figura 7.22b).
En una placa radiográfica del esqueleto de una persona joven, las
sincondrosis se observan con facilidad como áreas delgadas oscuras
entre el tejido óseo de color blanco (véase la Figura 6.7a). De esta
manera, un médico puede verificar en una radiografía que una per-
sona aún conserva cierto potencial de crecimiento. Una fractura ósea
que se extiende en la placa epifisaria y daña el cartílago de la sin-
condrosis puede afectar el crecimiento del hueso y reducir su longi-
tud definitiva.
Sínfisis
Una sínfisis es una articulación cartilaginosa en la cual los extremos
de los huesos que se articulan están recubiertos por cartílago hialino y
un disco ancho y plano de fibrocartílago conecta los huesos. Todas las
sínfisis se encuentran en la línea media del cuerpo. La sínfisis del
pubis, entre las superficies anteriores de los huesos de la cadera, es un
ejemplo de sínfisis (Figura 9.2b). Este tipo de articulación también se
encuentra en la unión del manubrio con el cuerpo del esternón (véase
la Figura 7.22) y en las articulaciones intervertebrales, entre los cuer-
pos de las vértebras (véase la Figura 7.20a). Una porción del disco
intervertebral está compuesta por fibrocartílago. La sínfisis es una
articulación poco móvil (una anfiartrosis).
PREGUNTAS DE REVISIÓN
3. ¿Qué articulaciones cartilaginosas son sinartrosis? ¿Cuáles son
anfiartrosis?
9.4 ARTICULACIONES SINOVIALES
OBJETIVO
Describir la estructura de las articulaciones sinoviales.
Describir la estructura y la función de las bolsas y las vai-
nas tendinosas.
Estructura de las articulaciones sinoviales
Las articulaciones sinoviales tienen ciertas características que las
distinguen de las demás. La cualidad distintiva de una articulación
sinovial es la presencia de un espacio denominado cavidad sinovial
(articular) entre los huesos que se articulan (Figura 9.3). Como la
cavidad sinovial le proporciona a la articulación un movimiento con-
siderable, todas las articulaciones sinoviales se consideran –desde el
punto de vista funcional– articulaciones con movilidad libre (diartro-
sis). Los huesos que forman parte de las articulaciones sinoviales
están cubiertos por una capa de cartílago hialino: el cartílago articu-
lar. Dicho cartílago cubre la superficie articular de los huesos con una
superficie lisa y resbaladiza, pero no los mantiene unidos. El cartíla-
go articular reduce el rozamiento entre los huesos en la articulación
durante el movimiento y ayuda a amortiguar los golpes.
292 CAPÍTULO 9 • ARTICULACIONES
Placas epifisarias
(de crecimiento)
Epífisis
Epífisis
Fémur
Diáfisis
(a) Sincondrosis
Huesos de la cadera
Sínfisis
del pubis
(b) Sínfisis
Figura 9.2 Articulaciones cartilaginosas.
En las articulaciones cartilaginosas, los huesos se mantienen
juntos gracias a la presencia del cartílago.
¿Cuál es la diferencia estructural entre una sincondrosis y una
sínfisis?
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Cápsula articular
Una cápsula articular en forma de manga rodea la articulación
sinovial, envuelve la cavidad sinovial y une los huesos que forman
dicha articulación. La cápsula articular está compuesta por dos capas,
una membrana fibrosa externa y una membrana sinovial interna
(Figura 9.3a). La membrana fibrosa suele constar de un tejido conec-
tivo denso irregular (fundamentalmente, fibras de colágeno) que se
fijan en el periostio de los huesos de la articulación. De hecho, la
membrana fibrosa es un engrosamiento del periostio entre los dos
huesos. La flexibilidad de esta membrana permite un grado conside-
rable de movimiento en la articulación, mientras que su gran fuerza de
tensión (resistencia al estiramiento) ayuda a evitar que los huesos se
luxen. Las fibras de algunas membranas fibrosas se organizan en
haces paralelos de tejido conectivo denso regular adaptados para resis-
tir las distensiones. La fuerza de estos haces de fibras, denominados
ligamentos (liga
-
-, atar), es uno de los principales factores mecánicos
que mantiene juntos los huesos en la articulación sinovial. Los liga-
mentos suelen recibir nombres específicos. La capa interna de la cáp-
sula articular, la membrana sinovial, está compuesta por tejido
conectivo areolar con fibras elásticas. En muchas articulaciones sino-
viales, la membrana sinovial presenta una acumulación de tejido adi-
poso, conocida como almohadilla adiposa articular. Un ejemplo lo
constituye el cuerpo adiposo infrarrotuliano, en la rodilla (véase la
Figura 9.15c).
Una persona con “doble articulación” no tiene en realidad articu-
laciones supernumerarias, sino mayor flexibilidad en sus cápsulas
articulares y sus ligamentos. En estos individuos, la mayor amplitud
en la movilidad permite realizar movimientos “impresionantes”, que
no son habituales, como tocarse las muñecas con los pulgares y colo-
car los tobillos o los codos detrás del cuello. Estas articulaciones tan
flexibles, sin embargo, presentan una estructura menos estable y se
luxan con mayor facilidad.
Líquido sinovial
La membrana sinovial secreta líquido sinovial (ovum-, huevo), un
líquido viscoso, cristalino o amarillo pálido, que presenta consistencia
y aspecto similares a la clara de huevo cruda. El líquido sinovial está
compuesto por ácido hialurónico secretado por células de tipo fibro-
blásticas en la membrana sinovial y por líquido intersticial filtrado del
9.4 ARTICULACIONES SINOVIALES 293
Figura 9.3 Estructura de una articulación sinovial típica. Nótense las dos capas de la cápsula articular: la membrana fibrosa y la
membrana sinovial. El líquido sinovial lubrica la cavidad de la articulación entre la membrana sinovial y el cartílago articular.
La característica distintiva de una articulación sinovial es la cavidad sinovial entre los huesos de la articulación.
Plano
frontal
Hueso de la
articulación
Cartílago
articular
Hueso de la
articulación
Periostio
Cápsula
articular:
Membrana
fibrosa
Membrana
sinovial
Cavidad sinovial
(articular) (contiene
líquido sinovial)
(a) Corte frontal
Cápsula
articular:
Membrana
fibrosa
Membrana
sinovial
Hueso de la
articulación
Periostio
Cavidad sinovial
(articular)
Cartílago
articular
Hueso de la
articulación
(b) Corte frontal
¿Cuál es la clasificación funcional de las articulaciones sinoviales?
CORRELACIÓN CLÍNICA |
Implante autólogo
de condrocitos
Cuando se lesiona el cartílago articular de la rodilla, especialmente,
cuando se compromete el fémur, existe un tratamiento alternativo al
reemplazo total o parcial de la rodilla (véase la Sección 9.10), denomi-
nada implante autólogo de condrocitos. Los candidatos a este tra-
tamiento son los que presentan un daño cartilaginoso secundario a
traumatismos agudos o repetitivos, pero no artrosis. Durante el proce-
dimiento, se obtienen condrocitos (células cartilaginosas) sanos de un
área del cóndilo femoral que no soporte peso y se envían al laborato-
rio, donde se cultivan durante 4 o 5 semanas para generar entre 5 y 10
millones de células. Cuando las células cultivadas están listas, se realiza
el implante. El área lesionada se prepara mediante la resección del car-
tílago muerto del defecto, que se cubre con una pieza de periostio,
generalmente, de la tibia. Luego se inyectan los condrocitos cultivados
debajo del periostio, donde proliferan y maduran con el transcurso del
tiempo. El paciente puede soportar todo el peso de su cuerpo sobre la
rodilla tras 10 a 12 semanas.
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 293
plasma. Forma una película delgada sobre las superficies, dentro de la
cápsula articular. Sus funciones son: disminuir el rozamiento a través
de la lubricación de la articulación, amortiguar los golpes y aportar
oxígeno y nutrientes, además de extraer el dióxido de carbono y los
desechos metabólicos de los condrocitos en el cartílago articular (debe
recordarse que el cartílago es un tejido avascular, de manera que no
tiene vasos sanguíneos para realizar esta función.) El líquido sinovial
también contiene células fagocíticas que extraen los microorganismos
y los restos de detritos producidos por el desgaste normal de la articu-
lación. Cuando se inmoviliza una articulación sinovial durante un
tiempo, el líquido se vuelve notablemente viscoso (como un gel) y a
medida que el movimiento se incrementa, el líquido se torna menos
viscoso. Uno de los beneficios del calentamiento antes del ejercicio es
que se estimula la producción y la secreción de líquido sinovial. Una
mayor cantidad de líquido significa menor estrés sobre la articulación
durante el ejercicio.
Algunas articulaciones suelen producir ruidos al moverse, y tam-
bién es común el chasquido de los nudillos al apretarlos. Según la teo-
ría, cuando la cavidad sinovial se expande, la presión dentro de esta
cavidad disminuye y crea un vacío parcial. El vacío atrae dióxido de
carbono y oxígeno, desde los vasos sanguíneos hacia la membrana
sinovial y forma burbujas en el líquido. Cuando los dedos se flexionan
(doblan), el volumen de la cavidad disminuye y la presión aumenta;
de esta manera las burbujas estallan y producen ruidos cuando los
gases retornan a la solución.
Ligamentos accesorios, discos articulares y labrum
Muchas articulaciones sinoviales contienen ligamentos accesorios
denominados ligamentos extracapsulares y ligamentos intracapsulares
(véase la Figura 9.15d). Los ligamentos extracapsulares están fuera
de la cápsula articular. A modo de ejemplo, pueden mencionarse los
ligamentos colaterales de la tibia y del peroné en la articulación de la
rodilla. Los ligamentos intracapsulares se encuentran dentro de la
cápsula articular, pero fuera de la cavidad sinovial debido a la presen-
cia de pliegues de la membrana sinovial. Como ejemplos, se presen-
tan los ligamentos cruzados anterior y posterior de la articulación de
la rodilla.
Dentro de algunas articulaciones sinoviales, como la de la rodilla,
existen almohadillas de fibrocartílago en forma de medialuna, entre
las superficies articulares de los huesos que se fijan a la cápsula fibro-
sa. Estas almohadillas se denominan discos articulares o meniscos.
En la Figura 9.15d, se muestran los meniscos lateral y medial de la
articulación de la rodilla. Los discos se adhieren con firmeza a la
superficie interna de la membrana fibrosa y suelen subdividir a
la cavidad sinovial en dos espacios, lo que permite movimientos sepa-
rados en cada uno de estos espacios. Como se verá más adelante, tam-
bién se producen movimientos separados en los respectivos comparti-
mentos de la articulación temporomandibular (véase el Panel 9.A).
Las funciones de los meniscos no se conocen por completo pero se
sabe que incluyen las siguientes: 1) amortiguación de los golpes;
2) mejor encaje entre las superficies de los huesos de la articulación;
3) aporte de superficies adaptables para los movimientos combinados;
4) distribución del peso sobre una superficie de contacto mayor y
5) distribución del lubricante sinovial sobre las superficies articulares.
El rodete articular (labrum), prominente en las enartrosis del
hombro y de la cadera (véanse las Figs. 9.12c, d y 9.14c), es el labio
fibrocartilaginoso que se extiende desde el borde de la cavidad articu-
lar. El rodete articular ayuda a profundizar la cavidad articular y a
aumentar el área de contacto entre esta cavidad y la superficie en
forma de “bola” de la cabeza del húmero o del fémur.
Inervación e irrigación
Los nervios de una articulación son los mismos que inervan los
músculos esqueléticos que mueven esa articulación. Las articulacio-
nes sinoviales contienen muchas terminaciones nerviosas que se dis-
tribuyen en la cápsula articular y en los ligamentos relacionados.
Algunas de las terminaciones nerviosas transportan información del
dolor, desde la articulación hacia la médula espinal y el encéfalo para
su procesamiento. Otras terminaciones nerviosas responden al grado
de movimiento y estiramiento de la articulación; esto puede observar-
se cuando el médico golpea el tendón debajo de la rótula para evaluar
los reflejos. La médula espinal y el encéfalo responden enviando
impulsos nerviosos a través de los diferentes nervios a los músculos,
para ajustar los movimientos del cuerpo.
Si bien muchos de los componentes de las articulaciones sinoviales
son avasculares, las arterias adyacentes envían numerosas ramas que
penetran en los ligamentos y en la cápsula articular para proporcionar-
les oxígeno y nutrientes. Las venas retiran el dióxido de carbono y los
desechos. Generalmente, las ramas de diferentes arterias se anastomo-
san alrededor de la articulación antes de penetrar la cápsula articular.
294 CAPÍTULO 9 • ARTICULACIONES
CORRELACIÓN CLÍNICA |
Aspiración del líquido
sinovial
Como resultado de diversas lesiones o patologías, se acumula una can-
tidad excesiva de líquido sinovial en la cavidad articular, lo que produ-
ce dolor y disminuye la movilidad. Para aliviar la presión y el dolor,
puede ser necesaria la aspiración de líquido sinovial. Este procedi-
miento consiste en la inserción de una aguja en la cavidad articular y la
extracción del líquido con una jeringa; luego, el líquido se analiza con
fines diagnósticos. Por ejemplo, el líquido puede contener bacterias, lo
que confirma el diagnóstico de infección; o cristales de urea, que indi-
can la presencia de gota. También se puede inyectar un medicamento
en una cavidad articular, antiinflamatorios como el cortisol, para dismi-
nuir la inflamación articular secundaria a la retención de líquido de la
sangre que ingresó en la articulación.
CORRELACIÓN CLÍNICA |
Desgarro de cartílagos y
artroscopia
El desgarro de los meniscos en la rodilla, conocido habitualmente como
rotura meniscal, es frecuente entre los deportistas. Este cartílago
lesionado comienza a desgastarse y puede precipitar una artrosis, a
menos que se extirpe quirúrgicamente. Años atrás, si un paciente pre-
sentaba una rotura meniscal, se debía extirpar todo el menisco a través
de un procedimiento denominado meniscectomía. Pero con el paso del
tiempo, el cartílago articular se desgastaba con mayor rapidez. En la
actualidad, los cirujanos realizan una meniscectomía parcial, que con-
siste en la extirpación del segmento roto del menisco. La reparación
quirúrgica del menisco roto se puede llevar a cabo con ayuda de
artroscopia (skopía-, observación), que es un procedimiento mínima-
mente invasivo caracterizado por el examen del interior de la articula-
ción, generalmente de la rodilla, con un artroscopio; es decir, una
cámara de fibra óptica delgada como un lápiz y con luz propia para
observar la naturaleza y la extensión del daño. La artroscopia también
se utiliza para monitorizar la progresión de la enfermedad y los efec-
tos del tratamiento. La introducción de instrumentos quirúrgicos a tra-
vés de otras incisiones permite al cirujano extirpar el cartílago roto y
reparar el daño en los ligamentos cruzados de la rodilla; obtener mues-
tras de tejido para analizar y realizar cirugías en otras articulaciones
como el hombro, el codo, el tobillo y la muñeca.
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Los condrocitos del cartílago articular de una articulación sinovial
reciben oxígeno y nutrientes del líquido sinovial formado a partir de
la sangre; todos los demás tejidos articulares reciben irrigación direc-
ta de las arterias. El dióxido de carbono y los desechos pasan desde
los condrocitos del cartílago articular al líquido sinovial y luego, a las
venas; el dióxido de carbono y los desechos de las demás estructuras
articulares ingresan directamente en las venas.
Bolsas sinoviales y vainas tendinosas
Los diversos movimientos del cuerpo generan rozamiento entre las
partes móviles. Unas estructuras en forma de saco, denominadas bol-
sas, están ubicadas en sitios estratégicos para aliviar el rozamiento
entre algunas articulaciones, como en el hombro y en la rodilla (véan-
se las Figs. 9.12 y 9.15c). Las bolsas no forman parte de las articula-
ciones sinoviales directamente, pero se asemejan a las cápsulas articu-
lares porque sus paredes están constituidas por una membrana fibrosa
externa de tejido conectivo denso delgado revestido por una membrana
sinovial. Las bolsas sinoviales contienen una pequeña cantidad de líqui-
do similar al líquido sinovial. Las bolsas sinoviales pueden localizarse
entre la piel y los huesos; los tendones y los huesos; los músculos y los
huesos o entre los ligamentos y los huesos. Las cavidades llenas de
líquido de las bolsas amortiguan el contacto durante el movimiento de
estas zonas corporales entre sí.
Las estructuras llamadas vainas tendinosas también reducen el roza-
miento en las articulaciones. Las vainas tendinosas (sinoviales) son
como bolsas tubulares que envuelven algunos tendones sometidos a un
rozamiento considerable en su trayectoria por túneles de tejido conecti-
vo y hueso. La capa interna de una vaina tendinosa, la capa visceral, se
adhiere a la superficie del tendón. La capa externa, también conocida
como capa parietal, se une al hueso (véase la Figura 11.18a). Entre las
dos capas, existe una cavidad que contiene una película de líquido sino-
vial. La vaina tendinosa protege todas las caras de un tendón del roza-
miento, durante el deslizamiento del tendón hacia adelante y hacia atrás.
Estas estructuras se localizan en todos los sitios donde los tendones atra-
viesan cavidades sinoviales, como por ejemplo, el tendón del músculo
bíceps braquial en la articulación del hombro (véase la Figura 9.12c).
Las vainas tendinosas también se encuentran en la muñeca y en el tobi-
llo, donde muchos tendones confluyen en un espacio limitado (véase la
Figura 11.18a) y en los dedos de la mano y el pie, donde se producen
muchos movimientos (véase la Figura 11.18).
9.4 ARTICULACIONES SINOVIALES 295
CORRELACIÓN CLÍNICA |
Esguince y distensión
muscular
Un esguince es una torsión o torcedura violenta de una articulación,
que estira o desgarra estos ligamentos sin luxar la articulación. Esto
sucede cuando los ligamentos se estiran más allá de su resistencia nor-
mal. Algunos esguinces graves pueden ser tan dolorosos que impiden
el movimiento de la articulación. Se produce un edema significativo,
secundario a la liberación de sustancias químicas por parte de las célu-
las dañadas y a la hemorragia por la ruptura de los vasos sanguíneos.
La articulación lateral del tobillo es la que experimenta esguinces con
mayor frecuencia; la muñeca es otro sitio que suele sufrirlos. Una dis-
tensión muscular es el estiramiento o rotura parcial de un músculo o
de un músculo y un tendón y, en general, se produce cuando un
músculo se contrae repentinamente y con mucha fuerza, como los mús-
culos de la pierna de un corredor de sprint, cuando rebota sobre la pla-
taforma.
En principio, los esguinces pueden tratarse con las siguientes medidas:
protección, reposo, hielo, compresión y elevación. Esta terapia se
puede utilizar en distensiones musculares, inflamaciones articulares,
probables fracturas y hematomas. Sus cinco componentes se describi-
rán a continuación.
Protección significa evitar que la lesión sufra daños adicionales; por
ejemplo, detener la actividad y usar protectores en el área, además
de colocar una férula, un cabestrillo o muletas, si es necesario.
Mantener en reposo el área lesionada para evitar mayor lesión de
los tejidos; detener la actividad de inmediato; evitar el ejercicio u
otras actividades que causen dolor o inflamación en el área dañada.
El reposo es necesario para la reparación. El ejercicio antes de la cura-
ción de una lesión podría aumentar el riesgo de recidiva.
Colocar hielo en el área lesionada, tan pronto como sea posible. La
aplicación de hielo reduce el flujo sanguíneo a la zona, además de
disminuir la inflamación y el dolor. El hielo funciona eficazmente
cuando se aplica durante 20 minutos, se esperan 40 minutos y se
vuelve a aplicar durante 20 minutos más, en varias ocasiones.
La compresión con un vendaje ayuda a reducir la inflamación. Se
debe comprimir el área lesionada, pero sin bloquear el flujo sanguí-
neo.
La elevación de la zona dañada sobre el nivel del corazón, cuando
es posible, disminuye la posibilidad de edema.
CORRELACIÓN CLÍNICA |
Bursitis
La inflamación aguda o crónica de una bolsa sinovial, denominada bur-
sitis, suele ser secundaria a la irritación generada por el uso excesivo y
repetido de una articulación. Este trastorno también puede deberse a
traumatismos, infección aguda o crónica (sífilis y tuberculosis) o artritis
reumatoidea (descrita en la sección Trastornos: Desequilibrios homeos-
táticos, al final de este capítulo). Los síntomas incluyen: dolor, tumefac-
ción, hipersensibilidad y limitación del movimiento. El tratamiento
consiste en el uso de antiinflamatorios por vía oral e inyecciones de cor-
ticosteroides semejantes al cortisol.
CORRELACIÓN CLÍNICA |
Tenosinovitis
La tenosinovitis es una inflamación de los tendones, las vainas tendi-
nosas y las membranas sinoviales que rodean a algunas articulaciones.
Los tendones comprometidos con mayor frecuencia son: las muñecas,
los hombros, los codos (con generación de codo de tenista), los tobillos
y los pies. Las vainas afectadas, a veces, evidencian un edema visible
debido a la acumulación de líquido. La hipersensibilidad y el dolor sue-
len asociarse con el movimiento de la región corporal afectada. El tras-
torno suele desarrollarse tras un traumatismo, un desgarro muscular o
ejercicio excesivo. La tenosinovitis del dorso del pie suele producirse
cuando un individuo se ata los cordones de los zapatos demasiado ajus-
tados. Los gimnastas pueden experimentar tenosinovitis como resulta-
do de la hiperextensión crónica, repetitiva y máxima de las muñecas.
Otros movimientos repetitivos durante ciertas actividades tales como
escribir a máquina, cortar el cabello, realizar tareas de carpintería y de
ensamblaje en serie también pueden provocar tenosinovitis.
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 295
PREGUNTAS DE REVISIÓN
4. ¿Por qué, según el punto de vista estructural, las articulacio-
nes sinoviales se clasifican como diartrosis?
5. ¿Cuáles son las funciones del cartílago articular, el líquido
sinovial y los discos articulares?
6. ¿Qué tipos de sensaciones perciben las articulaciones y de
dónde reciben los nutrientes?
7. ¿Cuáles son las similitudes entre las bolsas y las cápsulas? ¿Y
sus diferencias?
9.5 TIPOS DE MOVIMIENTOS EN
LAS ARTICULACIONES
SINOVIALES
OBJETIVO
Describir los tipos de movimiento que pueden realizar las
articulaciones sinoviales.
Los anatomistas, los fisioterapeutas y los quinesiólogos (profesio-
nales que estudian la ciencia del movimiento humano y buscan mane-
ras de mejorar la eficiencia y el desempeño del cuerpo humano en el
trabajo, los deportes y las actividades cotidianas) utilizan una termi-
nología específica para designar los movimientos que pueden produ-
cirse en las articulaciones sinoviales. Estos términos precisos pueden
indicar la forma y la dirección del movimiento, así como la relación
de una parte del cuerpo con otra, durante el movimiento. Los movi-
mientos de las articulaciones sinoviales se agrupan en cuatro catego-
rías principales: 1) deslizamiento; 2) movimientos angulares; 3) rota-
ción y 4) movimientos especiales, que sólo se producen en ciertas arti-
culaciones.
Deslizamiento
El deslizamiento es un movimiento simple en el cual las superficies
relativamente planas de los huesos se mueven hacia adelante y hacia
atrás y de lado a lado, una con respecto a la otra (Figura 9.4). No causa
una modificación significativa del ángulo entre los huesos. Los movi-
mientos de deslizamiento presentan una amplitud limitada debido a la
estructura de la cápsula articular y los ligamentos y huesos asociados;
no obstante, también se pueden combinar con rotación. Las articula-
ciones intercarpianas e intertarsianas son ejemplos de articulaciones
capaces de llevar a cabo movimientos de deslizamiento.
Movimientos angulares
En los movimientos angulares, se produce un incremento o una dis-
minución del ángulo entre los huesos de la articulación. Los más impor-
tantes son: flexión, extensión, flexión lateral, hiperextensión, abduc-
ción, aducción y circunducción. El análisis de estos movimientos se rea-
liza con el cuerpo en posición anatómica (véase la Figura 1.5).
Flexión, extensión, flexión lateral e hiperextensión
Flexión y extensión son movimientos opuestos. En la flexión (flex-
ión doblar) disminuye el ángulo entre los huesos de la articulación,
mientras que en la extensión (estén-, estirar) se incrementa el ángulo
entre los huesos de la articulación, con frecuencia, para restablecer la
posición anatómica después de una flexión (Figura 9.5) Ambos movi-
mientos suelen producirse a lo largo del plano sagital. Todos los
siguientes son ejemplos de flexión (como es probable que haya adivi-
nado, la extensión es sólo la inversión de estos movimientos):
Aproximación de la cabeza al pecho a nivel de la articulación
atlantooccipital, entre el atlas (la primera vértebra) y el hueso
occipital del cráneo y en las articulaciones intervertebrales
(entre las vértebras cervicales) (Figura 9.5a).
Inclinación del tronco hacia delante, a nivel de las articulacio-
nes intervertebrales.
Movimiento hacia adelante del húmero, a nivel de la articula-
ción del hombro, como sucede durante el balanceo de los bra-
zos durante la deambulación (Figura 9.5b).
Aproximación del antebrazo al brazo a nivel de la articulación
del codo, entre el húmero, el cúbito y el radio (Figura 9.5c).
Movimiento de la palma hacia el antebrazo en las articulaciones
de la muñeca o en las radiocarpianas, entre el radio y el carpo,
como en el movimiento de la muñeca hacia arriba (Figura 9.5d).
Angulación de los dedos de la mano o del pie, a nivel de las arti-
culaciones interfalángicas (entre las falanges).
Movimiento del fémur hacia adelante en la articulación de la
cadera, entre el fémur y el hueso de la cadera, como durante la
deambulación (Figura 9.5e).
Aproximación del talón al glúteo en la articulación tibiofemo-
ral entre la tibia, el fémur y la rótula, como ocurre cuando se
dobla la rodilla (Figura 9.5f).
Si bien la flexión y la extensión suelen producirse en el plano sagi-
tal, existen algunas excepciones. Por ejemplo, la flexión del pulgar
requiere movimientos del pulgar hacia adentro a través de la palma, a
nivel de la articulación carpometacarpiana entre el trapecio y el primer
metacarpiano, como cuando se lleva el pulgar hacia el lado opuesto de
296 CAPÍTULO 9 • ARTICULACIONES
Deslizamiento entre los intercarpianos
(flechas)
Figura 9.4 Movimientos de deslizamiento en las articulaciones
sinoviales.
Los movimientos de deslizamiento incluyen movimientos de
lado a lado y de atrás hacia adelante.
¿Cuáles son dos ejemplos de articulaciones que permiten
movimientos de deslizamiento?
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 296
9.5 TIPOS DE MOVIMIENTOS EN LAS ARTICULACIONES SINOVIALES 297
¿Cuáles son dos ejemplos de flexión que no se producen en el plano sagital?
Hiperextensión
Hiperextensión
Hiperextensión
Extensión
Extensión
Extensión
Extensión
Extensión
Extensión
Flexión
Flexión
Flexión
Flexión
Flexión
Flexión
(a) Articulaciones atlantooccipital
e intervertebrales cervicales
(b) Articulación del hombro (c) Articulación del codo
Hiperextensión
Flexión
lateral
(g) Articulaciones intervertebrales
(f) Articulación de la rodilla(e) Articulación de la cadera(d) Articulación de la muñeca
Figura 9.5 Movimientos angulares de las articulaciones sinoviales: flexión, hiperextensión y flexión lateral.
En los movimientos angulares, se produce un aumento o una disminución en el ángulo entre los huesos que se articulan entre sí.
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 297
la palma (véase la Figura 11.18g). Otro ejemplo es el movimiento del
tronco hacia la derecha o hacia la izquierda en la cintura. Este movi-
miento, que se produce en el plano frontal e involucra las articulacio-
nes intervertebrales, se denomina flexión lateral (Figura 9.5g).
La continuación de la extensión más allá de la posición anatómica
se denomina hiperxtensión (hypér–, más allá o excesivo). Como
ejemplos de hiperextensión, pueden mencionarse los siguientes:
Inclinación de la cabeza hacia atrás, a nivel de la articulación
atlantooccipital y las articulaciones intervertebrales cervicales
(Figura 9.5a).
Inclinación del tronco hacia atrás, a nivel de las articulaciones
intervertebrales.
Movimiento del húmero hacia atrás en la articulación del hom-
bro, como cuando se balancean los brazos hacia atrás al cami-
nar (Figura 9.5b).
Movimiento de la palma hacia atrás, en la articulación de la
muñeca (Figura 9.5d).
Movimiento del fémur hacia atrás en la articulación de la cade-
ra, como al caminar (Figura 9.5e).
La disposición de los ligamentos y la alineación anatómica de los
huesos suelen impedir la hiperextensión de las articulaciones tipo tro-
clear, como las articulaciones del codo, las interfalángicas y de la
rodilla.
Abducción, aducción y circunducción
La abducción (ab–, lejos y –duccere, llevar) es el movimiento de
un hueso que se aleja de la línea media; la aducción (ad, cerca) es el
movimiento de un hueso hacia la línea media. Ambos movimientos
suelen producirse a lo largo del plano frontal. Algunos ejemplos de
abducción son los movimientos laterales del húmero en la articulación
298 CAPÍTULO 9 • ARTICULACIONES
(a) Articulación del hombro
Abducción
Aducción
Abducción Aducción
(b) Articulación de la muñeca
Abducción
Aducción
(c) Articulación de la cadera
Abducción
Aducción
(d) Articulaciones metacarpofalángicas de los dedos
(no el pulgar)
Figura 9.6 Movimientos angulares en las articulaciones sinoviales: abducción y aducción.
La abducción y la aducción suelen realizarse en plano frontal.
¿Por qué razón considerar la aducción como “acercar la pierna al tronco” es un método efectivo de aprendizaje?
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 298
del hombro, de la palma de lado a lado a nivel de la articulación de la
muñeca y del fémur de lado a lado a nivel de la articulación de la cade-
ra (Figura 9.6a-c). El movimiento que vuelve a ubicar estas partes cor-
porales en la posición anatómica es la aducción (Figura 9.6a, c).
La línea media del cuerpo no se usa como punto de referencia en la
abducción y la aducción de los dedos. Durante la abducción de los
dedos (pero no del pulgar), se dibuja una línea imaginaria a través del
eje longitudinal del dedo medio (el más largo) y los dedos se mueven
(separan) desde el dedo medio (Figura 9.6d). Durante la abducción del
pulgar, éste aleja de la palma en el plano sagital (véase la Figura
11.18g). La abducción de los dedos del pie se relaciona con una línea
imaginaria que atraviesa el segundo dedo. La aducción de los dedos
de la mano y el pie los regresa a su posición anatómica. La aducción
del pulgar lo proyecta hacia la palma en el plano sagital (véase la
Figura 11.18g).
La circunducción (circum-, alrededor) es el movimiento circular
del extremo distal de una parte del cuerpo (Figura 9.7). La circunduc-
ción no es un movimiento aislado, sino una secuencia continua de fle-
xión, abducción, extensión, aducción y rotación de la articulación (o
en el orden contrario). Debido a ello, la circunducción no se produce
a lo largo de un eje o un plano de movimiento separado. Como ejem-
plos de circunducción, pueden mencionarse los movimientos circula-
res del húmero a nivel de la articulación del hombro (Figura 9.7a), el
movimiento circular de la mano a nivel de la articulación de la muñe-
ca, el movimiento circular del pulgar en la articulación metacarpofa-
lángica (entre los metacarpianos y las falanges) y el movimiento cir-
cular del fémur en la articulación de la cadera (Figura 9.7b). Tanto la
articulación del hombro como la de la cadera permiten la circunduc-
ción. La flexión, la abducción, la extensión y la aducción son más
limitadas en la articulación de la cadera que en la del hombro debido
a la tensión que soportan ciertos ligamentos y músculos y a la profun-
didad del acetábulo en la articulación de la cadera (véanse Paneles 9.B
y 9.D).
Rotación
Durante la rotación (rotatio-, rodar), un hueso gira alrededor de su
propio eje longitudinal. Un ejemplo de este movimiento lo constituye
la acción de dar vuelta la cabeza de lado a lado, en la articulación atlo-
axoidea (entre el atlas y el axis), como cuando se sacude la cabeza
9.5 TIPOS DE MOVIMIENTOS EN LAS ARTICULACIONES SINOVIALES 299
Figura 9.7 Movimientos angulares de articulaciones sinoviales: circunducción.
La circunducción es el movimiento circular de la porción distal de una parte del cuerpo.
Circunducción
(a) Articulación del hombro (b) Articulación de la cadera
Circunducción
¿Qué movimientos en una secuencia continua producen circunducción?
Figura 9.8 Rotación de articulaciones sinoviales.
En la rotación, un hueso gira alrededor de su eje longitudinal.
¿En qué se diferencian la rotación medial de la lateral?
Rotación
(a) Articulación atloaxoidea
Rotación
lateral
(b) Articulación del hombro
Rotación
medial
Rotación
medial
Rotación
lateral
(c) Articulación de la cadera
93126-09.qxd 10/1/12 11:24 AM Page 299
para decir “no” (Figura 9.8a). Otro ejemplo consiste en la acción de
rotar el tronco de lado a lado (que involucra las articulaciones inter-
vertebrales), mientras se mantienen la cadera y los miembros inferio-
res en posición anatómica. En los miembros, la rotación se define en
relación con la línea media y se utilizan términos específicos cualita-
tivos. Si la superficie anterior de un hueso de los miembros se rota
hacia la línea media, el movimiento se denomina rotación medial
(interna). Puede llevarse a cabo la rotación medial del húmero en la
articulación del hombro de la siguiente manera: se comienza en posi-
ción anatómica, se flexiona el codo y luego se lleva la palma a través
del tórax (Figura 9.8b). La rotación medial del fémur sobre la articu-
lación de la cadera se realiza de la siguiente manera: el individuo se
acuesta en decúbito dorsal, dobla la rodilla y luego mueve la pierna y
el pie en dirección lateral, desde la línea media. Si bien se mueven la
pierna y el pie en dirección lateral, el fémur se rota en dirección
medial (Figura 9.8c). La rotación medial de la pierna en la articula-
ción de la rodilla se puede llevar a cabo en posición sedente en una
silla, con flexión de la rodilla, elevación del miembro inferior y rota-
ción de los dedos del pie en dirección medial. Si la superficie anterior
del hueso del miembro se aleja de la línea media, el movimiento se
denomina rotación lateral externa (véase la Figura 9.8b, c).
Movimientos especiales
Los movimientos especiales sólo se producen en algunas articula-
ciones y son los siguientes: elevación, depresión, protracción, retrac-
ción, inversión, eversión, dorsiflexión, flexión plantar, supinación,
pronación y oposición (Figura 9.9):
La elevación (levantar) es el movimiento de una parte del cuerpo
hacia arriba, como cuando se cierra la boca, en la articulación tem-
poromandibular (entre la mandíbula y el hueso temporal) para ele-
var la mandíbula (Figura 9.9a) o encoger los hombros, en la arti-
culación acromioclavicular, para elevar la escápula y la clavícula.
El movimiento opuesto es la depresión. Otros huesos que se pue-
den elevar (o deprimir) son el hioides y las costillas.
300 CAPÍTULO 9 • ARTICULACIONES
Elevación
Depresión
Articulación temporomandibular(a) (b)
Protracción
Articulación temporomandibular
Retracción
Dorsiflexión
Flexión
plantar
Inversión
Eversión
(e) (f)Articulaciones
intertarsianas
(g) Articulación del tobillo
Dorso
de la
mano
Palma
de la
mano
Oposición
Pronación
Supinación
(h) Articulación radiocubital (i) Articulación carpometacarpiana
(c) (d)
Figura 9.9 Movimientos especiales de las articulaciones sinoviales.
Los movimientos especiales sólo se producen en algunas articulaciones sinoviales.
¿Qué movimiento de la cintura escapular se produce cuando se llevan los brazos hacia adelante hasta que los codos se tocan?
93126-09.qxd 10/1/12 11:25 AM Page 300
La depresión (bajar) es el movimiento de una parte del cuerpo
hacia abajo, como cuando se abre la boca y se deprime la mandí-
bula (Figura 9.9b) o retornar los hombros encogidos a su posición
anatómica mediante la depresión de la escápula y la clavícula.
La protracción es el movimiento de una parte del cuerpo hacia
delante, en el plano transversal. Es opuesta al movimiento de
retracción. Se puede proyectar o protraer la mandíbula en la arti-
culación temporomandibular mediante su movimiento hacia afue-
ra (Figura 9.9c) o la clavícula, en las articulaciones acromioclavi-
cular y esternoclavicular cuando se cruzan los brazos.
La retracción es el movimiento de una parte del cuerpo proyecta-
da para retornar a la posición anatómica (Figura 9.9d).
La inversión (rotar hacia adentro) es el movimiento en sentido
medial de las partes de las plantas de los pies a nivel de las articu-
laciones intertarsianas (entre los huesos del tarso) (Figura 9.9f).
Los fisioterapeutas también denominan a la inversión del pie supi-
nación.
La eversión (rotar hacia afuera) es el movimiento lateral de las
plantas en las articulaciones intertarsianas (Figura 9.9f). Los fisio-
terapeutas también lo denominan pronación.
La dorsiflexión es la flexión del pie en el tobillo o articulación
talocrural (entre la tibia, el peroné y el astrágalo) en la dirección
del dorso (cara superior) (Figura 9.9g). La dorsiflexión se produce
cuando un individuo se para sobre los talones. Su movimiento
opuesto es la flexión plantar.
La flexión plantar implica doblar el pie en la articulación del tobi-
llo, en la dirección de la superficie plantar o inferior (
véase la
Figura 9.9g), como cuando se eleva el cuerpo al pararse sobre los
dedos del pie.
La supinación es el movimiento del antebrazo en las articulacio-
nes radiocubitales proximal y distal, que consiste en la rotación de
la palma hacia arriba (Figura 9.9h). Esta posición de las palmas es
una de las cualidades que definen la posición anatómica. Es opues-
ta al movimiento de pronación.
La pronación es el movimiento del antebrazo en las articulaciones
radiocubitales proximal y distal, en el cual el extremo distal del
radio cruza sobre el extremo distal del cúbito, y la palma gira hacia
atrás (Figura 9.9h).
La oposición es el movimiento del pulgar en la articulación carpo-
metacarpiana (entre el trapecio y el primer metacarpiano), en la
cual el pulgar atraviesa la palma para tocar los pulpejos de los
dedos de la misma mano (
véase la
Figura 9.9i). Estos “pulgares
oponibles” permiten el movimiento distintivo de los dedos en los
seres humanos y otros primates, para asir y manipular objetos en
forma muy precisa.
En el Cuadro 9.1, se presenta un resumen de los movimientos que
se producen en las articulaciones sinoviales.
PREGUNTAS DE REVISIÓN
8. ¿Cuáles son las cuatro categorías principales de movimientos
de las articulaciones sinoviales?
9. Demuestre todos los movimientos mencionados en el Cuadro
9.1 en usted mismo o en un compañero.
9.5 TIPOS DE MOVIMIENTOS EN LAS ARTICULACIONES SINOVIALES 301
CUADRO 9.1
Resumen de movimientos en las articulaciones sinoviales
MOVIMIENTO
Deslizamiento
Angular
Flexión
Flexión lateral
Extensión
Hiperextensión
Abducción
Aducción
Circunducción
DESCRIPCIÓN
Movimiento de superficies óseas relativamente planas
entre sí, hacia delante y atrás y de lado a lado; pequeño
cambio en el ángulo entre los huesos.
Incremento o disminución del ángulo entre los huesos.
Disminución del ángulo entre los huesos de la articula-
ción, generalmente, en el plano sagital.
Movimiento del tronco en el plano frontal.
Aumento del ángulo entre los huesos de la articulación,
generalmente, en el plano sagital.
Extensión más allá de la posición anatómica.
Movimiento de un hueso que se aleja de la línea media,
generalmente, en el plano frontal.
Movimiento de un hueso hacia la línea media, general-
mente, en el plano frontal.
Flexión, abducción, extensión, aducción y rotación en
sucesión (o en el orden opuesto); la parte distal del cuerpo
se mueve en círculo.
MOVIMIENTO
Rotación
Especial
Elevación
Depresión
Protracción
Retracción
Inversión
Eversión
Dorsiflexión
Flexión plantar
Supinación
Pronación
Oposición
DESCRIPCIÓN
Movimiento del hueso alrededor de su eje longitudinal;
en los miembros puede ser medial (hacia la línea
media) o lateral (desde la línea media).
Se produce en articulaciones específicas.
Movimiento superior de una parte del cuerpo.
Movimiento inferior de una parte del cuerpo.
Movimiento anterior de una parte del cuerpo en el
plano transversal.
Movimiento posterior de una parte del cuerpo en el
plano transversal.
Movimiento medial de las plantas.
Movimiento lateral de las plantas.
Doblar el pie en la dirección del dorso (cara superior).
Doblar el pie en la dirección de la planta (planta).
Movimiento del antebrazo que gira la palma hacia ade-
lante.
Movimiento del antebrazo que gira la palma hacia
atrás.
Movimiento del pulgar a través de la palma para tocar
los pulpejos de los dedos de la misma mano.
93126-09.qxd 10/1/12 11:25 AM Page 301
9.6 TIPOS DE ARTICULACIONES
SINOVIALES
OBJETIVO
Describir los seis subtipos de articulaciones sinoviales.
Si bien todas las articulaciones sinoviales comparten numerosas
características, las formas de las superficies articulares varían, lo que
permite muchos tipos de movimientos. Las articulaciones sinoviales
se dividen en seis categorías, según el tipo de movimiento: artrodia,
gínglimo (tróclea), trocoide, condílea, en silla de montar y enartrosis.
Artrodia
Las superficies articulares de los huesos que forman una artrodia
(articulación plana) son rectas o algo curvas (Figura 9.10a). Las
artrodias permiten, fundamentalmente, movimientos de adelante hacia
atrás y de lado a lado entre las superficies planas de los huesos, pero
también pueden rotar entre sí. Muchas artrodias son biaxiales, lo que
significa que permiten el movimiento en dos ejes. Un eje es una línea
recta entre en torno a la cual rota o se desliza el hueso. Si las artrodias
rotan y se deslizan en forma simultánea, se consideran triaxiales (mul-
tiaxiales) y permiten movimientos en tres ejes. Algunos ejemplos de
artrodias son las articulaciones intercarpianas (entre los huesos del
carpo, en la muñeca), las intertarsianas (entre los huesos del tarso, en
el tobillo), las esternoclaviculares (entre el manubrio del esternón y la
clavícula), las acromioclaviculares (entre el acromion de la escápula y
la clavícula), las esternocostales (entre el esternón y el extremo de los
cartílagos costales desde el segundo al séptimo par de costillas) y las
articulaciones vertebrocostales (entre las cabezas y los tubérculos de
las costillas y las apófisis transversas de las vértebras torácicas).
Gínglimo
En una articulación gínglimo (tróclea, o en bisagra), la superficie
convexa de un hueso encaja en la superficie cóncava de otro hueso
(Figura 9.10b). Como su nombre lo indica, estas articulaciones produ-
cen movimientos angulares de apertura y cierre, como los de la bisa-
gra de una puerta. En la mayoría de los movimientos articulares, uno
de los huesos queda en una posición fija mientras el otro se mueve
alrededor de un eje. Las articulaciones en bisagra son uniaxiales
(monoaxiales) porque el movimiento que permiten siempre se produ-
ce alrededor de un solo eje. Las articulaciones gínglimo sólo permiten
flexión y extensión. A modo de ejemplo, pueden mencionarse las arti-
culaciones de la rodilla (en realidad, una articulación gínglimo modi-
ficada, que se describirá más adelante), el codo, el tobillo y las inter-
falángicas (entre las falanges de los dedos de las manos y los pies).
Trocoide
En una articulación trocoide (pivote), la superficie redondeada o
puntiforme de un hueso articula con un anillo formado en parte por
otro hueso y en parte por un ligamento (Figura 9.10c). Una trocoide
es uniaxial porque sólo permite rotación alrededor de su propio eje
longitudinal. Algunos ejemplos de articulaciones trocoides son la atlo-
axoidea, en la cual el atlas rota alrededor de su eje y permite que la
cabeza gire de un lado al otro, como cuando se dice “no” (véase la
Figura 9.8a) y las articulaciones radiocubitales, que permiten que las
palmas giren hacia adelante y hacia atrás a medida que la cabeza del
radio rota en torno a su eje longitudinal, en la escotadura radial del
cúbito (véase la Figura 9.9h).
Articulación condílea
En una articulación condílea (de kondylo-, nudillo) o elipsoidea,
la superficie ovalada convexa que se proyecta de un hueso encaja en
una depresión ovalada de otro hueso (Figura 9-10d). Una articula-
ción condílea es biaxial porque permite el movimiento alrededor de
dos ejes (flexión-extensión y abducción-aducción), además de la
circunducción limitada (debe recordarse que la circunducción no
es un movimiento aislado). Algunos ejemplos de articulaciones
condíleas son: la radiocubital (muñeca) y las metacarpofalángicas
(entre los metacarpianos y las falanges proximales) del segundo al
quinto dedo.
Articulación en silla de montar
En una articulación en silla de montar, la superficie articular de
un hueso tiene forma de silla de montar y la superficie articular de otro
hueso encaja en esta “silla”, como si un jinete se sentara en ella
(Figura 9.10e). Los movimientos que realiza una articulación en silla
de montar son iguales a los de una articulación condílea: biaxial (fle-
xión-extensión y abducción-aducción) sumado a la circunducción
limitada. Un ejemplo de esta articulación es la carpometacarpiana,
entre el trapecio del carpo y el primer metacarpiano.
Enartrosis
La enartrosis o articulación esferoide tiene en una superficie en
forma de esfera de un hueso que encaja en una depresión en forma de
copa de otro hueso (Figura 9.10f). Estas articulaciones son triaxiales
(multiaxiales) y permiten movimientos alrededor de tres ejes (flexión-
extensión, abducción-aducción y rotación). A modo ejemplo, pueden
mencionarse las articulaciones del hombro y de la cadera. En la arti-
culación del hombro, la cabeza del húmero encaja en la cavidad gle-
noidea de la escápula. En la de la cadera, la cabeza del fémur encaja
en el acetábulo del hueso coxal.
En el Cuadro 9.2, se resumen las categorías estructurales y funcio-
nales de las articulaciones.
PREGUNTAS DE REVISIÓN
10. ¿Qué tipos de articulaciones son uniaxiales, biaxiales y tria-
xiales?
302 CAPÍTULO 9 • ARTICULACIONES
93126-09.qxd 10/1/12 11:25 AM Page 302
9.6 TIPOS DE ARTICULACIONES SINOVIALES 303
Figura 9.10 Tipos de articulaciones sinoviales. Se muestra un dibujo preciso de la articulación y un diagrama simplificado de cada tipo de
articulación.
Las articulaciones sinoviales se clasifican en seis tipos principales, de acuerdo con las formas de las superficies de los huesos que constituyen
la articulación.
Biaxial o triaxial
Navicular
Segundo
cuneiforme
Tercer
cuneiforme
(a) Artrodia entre el navicular y el segundo
y el tercer cuneiforme del tarso en el pie
Cabeza
del radio
Escotadura
radial
Ligamento
anular
Radio
Cúbito
Uniaxial
(c) Trocoide entre la cabeza del radio
y la escotadura radial del cúbito
Radio
Cúbito
Trapecio
Primer
metacarpiano
Biaxial
(e) Articulación en silla de montar entre el trapecio
del carpo (muñeca) y el primer metacarpiano
(f) Enartrosis entre la cabeza del fémur
y el acetábulo del hueso coxal (cadera)
Tróclea
Escotadura
troclear
Húmero
Uniaxial
Cúbito
(b) Gínglimo entre la tróclea del húmero
y la escotadura troclear del cúbito en el codo
Radio
Cúbito
Escafoides
Semilunar
Biaxial
(d) Articulación condílea entre el radio
y los huesos escafoides y semilunar
del carpo (muñeca)
Acetábulo
del hueso
coxal (cadera)
Cabeza
del fémur
Triaxial
¿Cuáles de las articulaciones mostradas en esta figura son biaxiales?
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