
dades contráctiles, como cuando los alimentos avanzan a lo largo del
intestino.
Desmosomas
Al igual que las uniones adherentes, los desmosomas (desmós =
vínculo) contienen una placa y glucoproteínas de transmembrana
(cadherinas) que se extienden en el espacio intercelular entre las
membranas de dos células adyacentes y las unen (Figura 4.2c). Sin
embargo, a diferencia de las uniones adherentes, la placa de los des-
mosomas no se une a los microfilamentos, sino que se une a otros ele-
mentos del citoesqueleto llamados filamentos intermedios, constitui-
dos por la proteína queratina. Los filamentos intermedios se extienden
desde los desmosomas a un lado de la célula a través de citosol, hasta
los desmosomas en el lado opuesto de la célula. Esta disposición
estructural contribuye a la estabilidad de las células y los tejidos. Estas
uniones focales (como puntos de soldadura) son comunes en las célu-
las de la epidermis (la capa más externa de la piel) y en las células del
músculo cardíaco. Los desmosomas evitan que las células epiteliales
se separen cuando están bajo tensión y que las células cardíacas se
separen durante la contracción.
Hemidesmosomas
Los hemidesmosomas (hémi = mitad) se asemejan a los desmo-
somas pero no conectan células adyacentes. El nombre se debe a que
se parecen a la mitad de un desmosoma (Figura 4.2d). No obstante,
las glucoproteínas de transmembrana en los hemidesmosomas son
integrinas en lugar de cadherinas. En el interior de la membrana
plasmática las integrinas se unen con filamentos intermedios com-
puestos por la proteína queratina. En la parte externa de la membra-
na plasmática, las integrinas se unen a la proteína laminina, presen-
te en la membrana basal (se describirá en breve). Debido a esta
razón, los hemidesmosomas anclan las células a la membrana basal
en lugar de hacerlo entre sí.
Uniones comunicantes
En las uniones comunicantes, las proteínas de membrana llamadas
conexinas forman túneles diminutos llenos de líquido denominados
conexones que comunican las células vecinas (Figura 4.2e). Las mem-
branas plasmáticas de las uniones comunicantes no están fusionadas
como las de las uniones herméticas sino que están separadas por hen-
diduras intercelulares estrechas (espacios). A través de los conexones,
los iones y las moléculas pequeñas pueden difundir desde el citosol de
una célula al de la otra, pero no permite el pasaje de moléculas gran-
des como proteínas intracelulares vitales. La transferencia de nutrien-
tes, y tal vez de desechos celulares, se produce a través de estas unio-
nes en los tejidos avasculares, como el cristalino y la córnea del ojo.
Las uniones comunicantes permiten que las células de un tejido se
comuniquen entre sí. Durante el desarrollo embrionario, algunas de
las señales químicas y eléctricas que regulan el crecimiento y la dife-
renciación celulares viajan por uniones comunicantes. Éstas también
permiten la difusión de los impulsos nerviosos o musculares en forma
rápida entre las células y este proceso es crucial para el funcionamien-
to normal de ciertas partes del sistema nervioso y para la contracción
del músculo cardíaco, el tubo digestivo y del útero.
PREGUNTAS DE REVISIÓN
3. ¿Qué tipo de unión celular evita la pérdida de los contenidos
de los órganos hacia los tejidos circundantes?
4. ¿Qué tipos de uniones celulares se encuentran en los tejidos
epiteliales?
4.3 COMPARACIÓN ENTRE LOS
TEJIDOS EPITELIAL Y
CONECTIVO
OBJETIVO
• Mencionar las diferencias principales entre los tejidos epite-
lial y conectivo.
Antes de examinar los tejidos epitelial y conectivo en forma más
detallada, se compararán estos dos tejidos distribuidos en forma
amplia (Figura 4.3). Las diferencias estructurales principales entre un
tejido epitelial y un tejido conectivo se evidencian de inmediato bajo
microscopia óptica. La primera diferencia obvia es el número de célu-
las en relación con la matriz extracelular (o sea, la sustancia entre las
células). En un tejido epitelial hay muchas células agrupadas en forma
compacta con escasa o nula matriz extracelular, mientras que en un
tejido conectivo se encuentra gran cantidad de material extracelular
separando las células, que en general están bastante distanciadas. La
segunda diferencia obvia es que un tejido epitelial no tiene vasos san-
guíneos, mientras que la mayor parte de los tejidos conectivos tiene
redes significativas de vasos sanguíneos. Otra diferencia importante es
que los tejidos epiteliales casi siempre forman capas superficiales y no
quedan cubiertas por otro tejido. Una excepción es la cubierta epite-
lial de los vasos sanguíneos, donde la sangre circula en forma conti-
nua sobre el epitelio. Si bien las distinciones estructurales fundamen-
tales son responsables de algunas de las diferencias principales entre
estos tipos de tejidos, también determinan que se requieran entre sí.
Como los tejidos epiteliales carecen de vasos sanguíneos y forman
superficies, siempre se encuentran adyacentes a tejidos conectivos
vascularizados, que les permiten intercambiar con la sangre el oxíge-
no y los nutrientes necesarios y eliminar los desechos, ambos proce-
sos fundamentales para la supervivencia y la función de los tejidos.
PREGUNTAS DE REVISIÓN
5. ¿Por qué los tejidos epiteliales se ubican adyacentes a los teji-
dos conectivos?
4.4 TEJIDOS EPITELIALES
OBJETIVOS
• Describir las características generales de los tejidos epitelia-
les.
• Mencionar la localización, la estructura y la función de cada
tipo de tejido epitelial.
El tejido epitelial o epitelio está constituido por células dispuestas
en láminas continuas, en una o varias capas. Como consecuencia del
contacto íntimo y la estrecha unión que proporcionan las uniones
celulares, existe muy poco espacio intercelular entre las membranas
plasmáticas adyacentes. Los tejidos epiteliales forman coberturas y
cubiertas en todo el cuerpo y rara vez quedan cubiertas por otro teji-
do, de manera que siempre tienen una superficie libre. Los tejidos epi-
116 CAPÍTULO 4 • EL NIVEL TISULAR DE ORGANIZACIÓN
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