Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
CAPITULO 20: APARATO CIRCULATORIO: CORAZON
LOCALIZACION DEL CORAZON
Mide alrededor de 12 cm de largo, 9 cm en su punto más ancho y 6 cm de espesor.
Peso promedio de 250 g en mujeres adultas y de 300 g en hombres adultos.
El corazón se apoya en el diafragma, cerca de la línea media de la cavidad torácica (recuerde que la línea
media es una línea vertical imaginaria que divide el cuerpo en lados derecho e izquierdo, desiguales) y se
encuentra en el mediastino, una masa de tejido que se extiende desde el esternón hasta la columna
vertebral, desde la primera costilla hasta el diafragma y entre los pulmones.
El vértice o punta (ápex) está formada por el ventrículo izquierdo (una de las cámaras inferiores del corazón)
y descansa sobre el diafragma. Se dirige hacia adelante, hacia abajo y hacia la izquierda. La base del corazón
es su superficie posterior. Está formada por las aurículas (las cámaras inferiores), principalmente la aurícula
izquierda.
PERICARDIO
Es una membrana que rodea y protege el corazón; lo mantiene en su posición en el mediastino y, a la vez, otorga
suficiente libertad de movimientos para la contracción rápida y vigorosa. El pericardio se divide en dos partes
principales: 1) el pericardio fibroso y 2) el pericardio seroso.
El pericardio fibroso es más superficial y está compuesto por tejido conectivo denso, irregular, poco elástico y
resistente. Es semejante a un saco que descansa sobre el diafragma y se fija en él. Sus bordes libres se fusionan con
el tejido conectivo de los vasos sanguíneos que entran y salen del corazón. Evita el estiramiento excesivo del
corazón, provee protección y sujeta el corazón al mediastino. Cerca de la punta del corazón, está parcialmente
fusionado con el tendón central del diafragma y, por lo tanto, cuando éste se mueve, en el caso de una respiración
profunda, facilita el flujo de la sangre en el corazón.
El pericardio seroso es más profundo, más delgado y delicado, y forma una doble capa alrededor del corazón. La
capa parietal externa del pericardio seroso se fusiona con el pericardio fibroso. La capa visceral interna, también
denominada epicardio (epi-, de epí, sobre), es una de las capas de la pared cardíaca y se adhiere fuertemente a la
superficie del corazón. Entre las capas visceral y parietal del pericardio seroso, se encuentra una delgada película de
líquido seroso. Esta secreción lubricante, producida por las células pericárdicas y conocida como líquido pericárdico,
disminuye la fricción entre las hojas del pericardio seroso cuando el corazón late. Este espacio que contiene unos
pocos mililitros de líquido pericárdico se denomina cavidad pericárdica.
CAPAS DE LA PARED CARDIACA
La pared cardíaca se divide en tres capas: el epicardio (capa externa), el miocardio (capa media) y el endocardio
(capa interna).
El epicardio está compuesto por dos planos tisulares. El más externo es una lámina delgada y transparente que
también se conoce como capa visceral del pericardio seroso y está formada por mesotelio. Debajo del mesotelio,
existe una capa variable de tejido fibroelástico y tejido adiposo. El tejido adiposo predomina y se engrosa sobre las
superficies ventriculares, donde rodea las arterias coronarias principales y los vasos cardíacos. La cantidad de grasa
varía de persona a persona; se corresponde con la extensión de la grasa general de cada uno y, generalmente,
aumenta con la edad. El epicardio le da una textura suave a la superficie externa del corazón. El epicardio contiene
vasos sanguíneos, linfáticos y vasos que irrigan el miocardio.
El miocardio (myós-, músculo), tejido muscular cardíaco, confiere volumen al corazón y es responsable de la acción
de bombeo. Representa el 95% de la pared cardíaca. Las fibras musculares (células), al igual que las del músculo
estriado esquelético, están envueltas y rodeadas por tejido conectivo compuesto por endomisio y perimisio. Las
fibras del músculo cardíaco están organizadas en haces que se dirigen en sentido diagonal alrededor del corazón y
generan la poderosa acción de bombeo. Aunque es estriado como el músculo esquelético, recuerde que el músculo
cardíaco es involuntario como el músculo liso.
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La capa más interna, el endocardio (éndon-, dentro), es una fina capa de endotelio que se encuentra sobre una capa
delgada de tejido conectivo. Formando una pared lisa, tapiza las cámaras cardíacas y recubre las válvulas cardíacas.
El endotelio minimiza la superficie de fricción cuando la sangre pasa por el corazón y se continúa con el endotelio de
los grandes vasos que llegan y salen del corazón
CAMARAS CARDIACAS
Las dos aurículas reciben la sangre de los vasos que la traen de regreso al corazón, las venas, mientras que los
ventrículos la eyectan desde el corazón hacia los vasos que la distribuyen, las arterias. En la cara anterior de cada
aurícula se encuentra una estructura semejante a una pequeña bolsa denominada orejuela (debido a su parecido
con las orejas de un perro). Además, en la superficie del corazón existe una serie de surcos que contienen vasos
coronarios y una cantidad variable de grasa. Cada surco marca el límite externo entre dos cámaras cardíacas. El
surco coronario (de forma circular o de corona) profundo rodea a casi todo el corazón y limita dos sectores: el sector
auricular (superior) y el ventricular (inferior). El surco interventricular anterior es una hendidura poco profunda,
ubicada en la cara anterior del corazón, que marca el límite entre el ventrículo derecho y el izquierdo. Se continúa en
la cara posterior como surco interventricular posterior, delimitando ambos ventrículos en la parte posterior del
corazón.
Aurícula Derecha
Las venas siempre llevan sangre al corazón. Recibe sangre de tres venas: la vena cava superior, la vena cava inferior y
el seno coronario. Las paredes de la aurícula derecha tienen un espesor promedio de 2 a 3 mm. Las paredes anterior
y posterior de la aurícula derecha difieren mucho entre sí. La pared posterior es lisa; la pared anterior es
trabeculada, debido a la presencia de crestas musculares denominadas músculos pectíneos, que también se
extienden dentro de la orejuela. Entre la aurícula derecha y la izquierda se encuentra un tabique delgado,
denominado septum o tabique interauricular (inter-, entre). Una formación anatómica importante de este tabique es
la fosa oval, depresión oval remanente del foramen ovale, una comunicación interauricular en el corazón fetal que
normalmente se cierra luego del nacimiento. La sangre pasa desde la aurícula derecha hacia el ventrículo derecho a
través de una válvula, la válvula tricúspide, que posee tres valvas o cúspides. También se denomina válvula
auriculoventricular o atrioventricular derecha. Las válvulas cardíacas están compuestas de tejido conectivo denso,
cubierto por endocardio.
Ventrículo derecho
El ventrículo derecho tiene una pared de entre 4 y 5 mm, y forma la mayor parte de la cara anterior del corazón. En
su interior, contiene una serie de relieves constituidos por haces de fibras musculares cardíacas denominadas
trabéculas carnosas. Las cúspides o valvas de la válvula tricúspide se conectan mediante cuerdas de apariencia
tendinosa, las cuerdas tendinosas, que a su vez se conectan con trabéculas cónicas denominadas músculos papilares
(de papilla, pezón). Se encuentra separado del ventrículo izquierdo por el septum o tabique interventricular. La
sangre pasa desde el ventrículo derecho, a través de la válvula pulmonar, hacia una gran arteria, el tronco pulmonar,
que se divide en las arterias pulmonares derecha e izquierda que transportan la sangre hacia los pulmones. Las
arterias siempre llevan la sangre fuera del corazón.
Aurícula izquierda
La aurícula izquierda (atrio izquierdo) forma la mayor parte de la base del corazón. Recibe sangre proveniente de los
pulmones, por medio de cuatro venas pulmonares. Al igual que la aurícula derecha, su pared posterior es lisa. La
pared anterior de la aurícula izquierda también es lisa, debido a que los músculos pectíneos están confinados a la
orejuela izquierda. La sangre pasa desde la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo, a través de la válvula bicúspide,
que, como su nombre indica, posee dos valvas o cúspides. El término mitral se refiere a su semejanza con una mitra
de obispo (sombrero que tiene dos caras). También se la llama válvula auriculoventricular (atrioventricular)
izquierda.
Ventrículo izquierdo
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El ventrículo izquierdo tiene la pared más gruesa de las cuatro cámaras (un promedio de 10 a 15 mm) y forma el
vértice o ápex del corazón. Al igual que el ventrículo derecho, contiene trabéculas carnosas y cuerdas tendinosas que
conectan las valvas de la válvula mitral a los músculos papilares. La sangre pasa desde el ventrículo izquierdo, a
través de la válvula aórtica, hacia la aorta ascendente. Parte de la sangre de la aorta ascendente se dirige hacia las
arterias coronarias, que nacen de ella e irrigan el corazón. El resto de la sangre sigue su camino a través del arco o
cayado aórtico y de la aorta descendente (aorta torácica y abdominal). Las ramas del cayado aórtico y de la aorta
descendente transportan la sangre hacia todo el organismo. Durante la vida fetal, un vaso temporario denominado
conducto arterioso (ducuts arteriosus) transporta sangre desde la arteria pulmonar hacia la aorta. Por lo tanto, sólo
una pequeña cantidad de sangre se dirige a los pulmones fetales no funcionantes. El conducto arterioso
normalmente se cierra al poco tiempo de nacer, y deja una estructura remanente conocida como ligamento
arterioso, que conecta el arco aórtico con el tronco pulmonar.
Espesor miocárdico y función
El espesor miocárdico de las cuatro cámaras varía de acuerdo con la función de cada una de ellas. Las aurículas, de
paredes finas, entregan sangre a los ventrículos. Debido a que los ventrículos bombean sangre a mayores distancias,
sus paredes son más gruesas. A pesar de que los ventrículos derecho e izquierdo actúan como dos bombas
separadas que eyectan simultáneamente iguales volúmenes de sangre, el lado derecho tiene una carga de trabajo
menor. Bombea sangre que recorre una corta distancia hasta los pulmones, a menor presión y contra una menor
resistencia al flujo sanguíneo. El ventrículo izquierdo bombea sangre hacia sectores del organismo distantes, a mayor
presión y contra una mayor resistencia al flujo sanguíneo. En consecuencia, el ventrículo izquierdo realiza un trabajo
mucho más intenso que el derecho para mantener la misma velocidad de flujo sanguíneo. La anatomía de los
ventrículos confirma esta diferencia funcional: la pared muscular del ventrículo izquierdo es considerablemente más
gruesa que la del ventrículo derecho. Además, la forma de la luz del ventrículo izquierdo es más o menos circular,
mientras que la del ventrículo derecho es semilunar.
Esqueleto fibroso del corazón
Además de músculo cardíaco, la pared cardíaca también contiene tejido conectivo denso que forma el esqueleto
fibroso del corazón. Esta estructura consiste en cuatro anillos de tejido conectivo denso que rodean las válvulas
cardíacas fusionándolas entre sí y uniéndolas al tabique interventricular. Al mismo tiempo que forma la base
estructural de las válvulas cardíacas, el esqueleto fibroso también evita el sobreestiramiento de las válvulas al pasar
la sangre a través de ellas. Asimismo, sirve como punto de inserción a los haces de fibras musculares cardíacas y
como aislante eléctrico entre las aurículas y los ventrículos.
FUNCIONAMIENTO DE LAS VALVULAS AURICULOVENTRICULAR (AV)
Las válvulas mitral y tricúspide también reciben el nombre de válvulas auriculoventriculares o atrioventriculares
(AV) debido a que se encuentran ubicadas entre una aurícula y un ventrículo. Cuando una válvula AV está abierta,
los extremos de las valvas se proyectan dentro del ventrículo.
Cuando los ventrículos se encuentran relajados, los músculos papilares también lo están, las cuerdas tendinosas
están flojas y la sangre se mueve desde un sitio de mayor presión, la aurícula, hacia otro de menor presión, el
ventrículo, gracias a que las válvulas AV están abiertas.
Cuando los ventrículos se contraen, la presión de la sangre empuja las valvas hacia arriba hasta que sus bordes se
juntan y cierran el orificio auriculoventricular. Al mismo tiempo, los músculos papilares se contraen estirando las
cuerdas tendinosas. Esto evita que las cúspides valvulares reviertan y se abran a la cavidad auricular por acción de la
elevada presión ventricular. Si las cuerdas tendinosas o las válvulas AV se dañan, la sangre puede refluir hacia las
aurículas durante la contracción ventricular.
FUNCIONAMIENTO DE LAS VÁLVULAS SEMILUNARES
Las válvulas aórticas y pulmonares también se conocen como válvulas semilunares (SL) porque que están formadas
por tres valvas con aspecto de medialuna. Cada valva se une a la pared arterial en su borde convexo externo. Las
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válvulas SL permiten la eyección de la sangre desde el corazón hasta las arterias, pero evitan el reflujo de sangre
hacia los ventrículos.
Cuando el ventrículo se contrae, la presión aumenta dentro de las cámaras. Las válvulas SL se abren cuando la
presión ventricular excede la tensión arterial permitiendo así la eyección de la sangre desde los ventrículos hacia el
tronco pulmonar y la aorta.
A medida que los ventrículos se relajan, la sangre comienza a empujar las cúspides valvulares, haciendo que las
válvulas semilunares se cierren y ocluyan la comunicación entre los ventrículos y las arterias. Sorprendentemente,
no hay válvulas que resguarden los orificios de desembocadura de las venas cavas superior e inferior en la aurícula
derecha o los de las venas pulmonares, en la aurícula izquierda.
Cuando las aurículas se contraen, una pequeña cantidad de sangre refluye desde las aurículas hacia dichos vasos. Sin
embargo, el reflujo se minimiza por medio de un mecanismo diferente: a medida que el músculo auricular se
contrae, comprime y produce casi el colapso de los orificios de desembocadura venosos.
CIRCULACIONES PULMONAR Y SISTÉMICA
Después del nacimiento, el corazón bombea sangre dentro de dos circuitos cerrados: la circulación sistémica (o
general) y la circulación pulmonar. Los dos circuitos están dispuestos en serie: la salida de uno es la entrada del otro,
como ocurre al unir dos mangueras. El lado izquierdo del corazón es la bomba de la circulación sistémica; recibe
sangre desde los pulmones, rica en oxígeno, roja brillante u oxigenada. El ventrículo izquierdo eyecta sangre hacia la
aorta. Desde la aorta, la sangre se va dividiendo en diferentes flujos e ingresa en arterias sistémicas cada vez más
pequeñas que la transportan hacia todos los órganos, exceptuando los alvéolos pulmonares, que reciben sangre de
la circulación pulmonar. En los tejidos sistémicos, las arterias originan arteriolas, vasos de menor diámetro que
finalmente se ramifican en una red de capilares sistémicos.
El intercambio de nutrientes y gases se produce a través de las finas paredes capilares. La sangre descarga el O2
(oxígeno) y toma el CO2 (dióxido de carbono). En la mayoría de los casos, la sangre circula por un solo capilar y luego
entra en una vénula sistémica. Las vénulas transportan la sangre desoxigenada (pobre en oxígeno) y se van uniendo
para formar las venas sistémicas, de mayor tamaño. Por último, la sangre retorna al corazón, hacia la aurícula
derecha. El lado derecho del corazón es la bomba del circuito pulmonar; recibe la sangre desoxigenada, rojo oscuro,
que retorna de la circulación sistémica. Esta sangre es eyectada por el ventrículo derecho y se dirige al tronco
pulmonar, que se divide en las arterias pulmonares, las que transportan sangre a ambos pulmones. En los capilares
pulmonares, la sangre libera el CO2 y capta el O2 inspirado. La sangre oxigenada fluye hacia las venas pulmonares y
regresa a la aurícula izquierda, completando el circuito.
CIRCULACIÓN CORONARIA
Los nutrientes no pueden difundir lo suficientemente rápido desde la sangre de las cámaras cardíacas a todas las
capas de la pared del corazón. Por ello, el miocardio posee su propia red de vasos sanguíneos: la circulación
coronaria o cardíaca. Las arterias coronarias nacen de la aorta ascendente y rodean el corazón, como una corona
que rodea una cabeza. Cuando el corazón se contrae, fluye poca sangre por las arterias coronarias, ya que son
comprimidas hasta cerrarse. Sin embargo, cuando el corazón se relaja, la elevada presión en la aorta permite la
circulación de la sangre a través de las arterias coronarias hacia los capilares y luego, hacia las venas coronarias.
Arterias coronarias
Las dos arterias coronarias, derecha e izquierda, nacen de la aorta ascendente y proporcionan sangre oxigenada al
miocardio.
La arteria coronaria izquierda pasa por debajo de la orejuela izquierda y se divide en las ramas interventricular
anterior y circunfleja. La rama interventricular anterior o arteria descendente anterior (DA) se encuentra en el
surco interventricular anterior y proporciona sangre oxigenada a las paredes de ambos ventrículos. La rama
circunfleja recorre el surco coronario y distribuye sangre oxigenada a las paredes del ventrículo y la aurícula
izquierda.
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La arteria coronaria derecha da pequeñas ramas a la aurícula derecha (ramos auriculares). Luego, discurre por
debajo de la orejuela derecha y se divide en las ramas marginal e interventricular posterior. La rama interventricular
posterior (descendente posterior) discurre por el surco interventricular posterior y provee de oxígeno a las paredes
de ambos ventrículos. La rama marginal se encuentra en el surco coronario y transporta sangre oxigenada hacia el
miocardio del ventrículo derecho. Gran parte del cuerpo recibe sangre de ramas provenientes de más de una arteria,
y en los lugares donde dos o más arterias irrigan la misma región, éstas generalmente se conectan entre sí. Estas
conexiones, denominadas anastomosis (anastómoosis-, abocamiento), proporcionan rutas alternativas que
constituyen la circulación colateral para que la sangre llegue a un determinado tejido u órgano. El miocardio
contiene muchas anastomosis que conectan ramas de una determinada arteria coronaria entre sí o que unen ramas
de arterias coronarias diferentes. Estas anastomosis representan desvíos para la sangre arterial, en el caso de que
una ruta principal se obstruya. Así el miocardio puede recibir suficiente oxígeno, aun cuando una de sus arterias
coronarias se halle parcialmente obstruida.
Venas coronarias
Una vez que la sangre pasa a través de las arterias coronarias, llega a los capilares, donde libera el oxígeno y los
nutrientes al miocardio y recoge el dióxido de carbono y productos de desecho, y desde allí se dirige a las venas
coronarias. La mayor parte de la sangre desoxigenada del miocardio drena en el gran seno vascular ubicado en el
surco coronario de la cara posterior del corazón, denominado seno coronario. (Un seno vascular es una vena con una
pared delgada que carece de músculo liso, lo que le permitiría variar el diámetro.) La sangre desoxigenada del seno
coronario desemboca en la aurícula derecha. Las principales venas tributarias del seno coronario son:
Vena cardíaca magna: presente en el surco interventricular anterior, drena las áreas del corazón que son
irrigadas por la arteria coronaria izquierda (ventrículos derecho e izquierdo y aurícula izquierda).
Vena cardíaca media: discurre por el surco interventricular posterior, drena las áreas irrigadas por el ramo
interventricular posterior de la arteria coronaria derecha (ventrículos derecho e izquierdo).
Vena cardíaca mínima: se encuentra en el surco coronario y drena las cavidades derechas.
Venas cardíacas anteriores: drenan el ventrículo derecho y desembocan directamente en la aurícula
derecha.
Cuando la obstrucción de una arteria coronaria priva al músculo cardíaco del aporte de oxígeno, la reperfusión
posterior (restablecimiento del flujo sanguíneo) puede generar aun mayor daño tisular. Este efecto paradójico se
debe a la formación de radicales libres de oxígeno generados a partir del oxígeno reintroducido. Estas moléculas,
altamente reactivas y muy inestables, provocan reacciones en cadena que conducen al daño y a la muerte celular.
Para contrarrestar los efectos de los radicales libres, las células producen enzimas que los convierten en sustancias
menos reactivas. Dos de estas enzimas son la superóxido dismutasa y la catalasa. Además, ciertos nutrientes como
las vitaminas C y E, los betacarotenos, el cinc y el selenio poseen funciones antioxidantes que les permiten remover
los radicales libres generados por el oxígeno. Actualmente, se investigan varios fármacos que posibilitarían disminuir
el daño generado por la reperfusión, luego de un infarto cardíaco o de un accidente cerebrovascular isquémico.
HISTOLOGÍA DEL TEJIDO MUSCULAR CARDÍACO
En comparación con las fibras musculares esqueléticas, las fibras musculares cardíacas son más cortas y menos
circulares en sección transversa. También presentan ramificaciones, que les confieren la apariencia “en peldaños de
escalera” característica de las fibras musculares cardíacas. Una fibra muscular cardíaca típica mide de 50 a 100 μm
de longitud y tiene un diámetro de aproximadamente 14 μm. En general, presenta un solo núcleo de localización
central, aunque algunas células pueden presentar ocasionalmente dos núcleos.
Los extremos de las fibras musculares cardíacas se conectan con las fibras vecinas a través de engrosamientos
transversales del sarcolema denominados discos intercalares (de intercalare, in-sertado entre). Estos discos
contienen desmosomas (desmo-, de desmós, unión, banda, y -soma, de sóoma, cuerpo), que unen las fibras entre sí,
y uniones en hendidura (gap) que permiten la conducción de los potenciales de acción desde una fibra muscular
hasta las fibras vecinas. Las uniones gap permiten que todo el miocardio de las aurículas y de los ventrículos se
contraiga como una única unidad coordinada.
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FIBRAS AUTOMÁTICAS: EL SISTEMA DE CONDUCCIÓN
La existencia de una actividad cardíaca eléctrica intrínseca y rítmica permite que el corazón pueda latir toda la vida.
La fuente de esta actividad eléctrica es una red de fibras musculares cardíacas especializadas denominadas fibras
automáticas (auto-, de autós, por sí mismo), debido a que son auto excitables. Las fibras automáticas generan
potenciales de acción en forma repetitiva que disparan las contracciones cardíacas. Continúan estimulando el
corazón para que lata, aún después de haber sido extraído del cuerpo (p. ej., para ser trasplantado a otra persona) y
de que todos sus nervios hayan sido cortados. Durante el desarrollo embrionario, sólo el 1% de las fibras musculares
cardíacas se diferencian en fibras automáticas; estas fibras relativamente raras cumplen dos funciones importantes.
1. Actúan como marcapasos, determinando el ritmo de la excitación eléctrica que causa la contracción cardíaca.
2. Forman el sistema de conducción, una red de fibras musculares cardíacas especializadas, que provee un camino
para que cada ciclo de excitación cardíaca progrese a través del corazón. El sistema de conducción asegura que las
cámaras cardíacas sean estimuladas para contraerse en forma coordinada, lo que hace del corazón una bomba
efectiva. Como veremos luego en este capítulo, los problemas con las fibras automaticas pueden causar arritmias
(ritmos anormales), donde el corazón late en forma anómala, demasiado rápido o demasiado despacio. Los
potenciales de acción cardíacos se propagan a lo largo del sistema de conducción con la siguiente secuencia:
I. En condiciones normales, la excitación cardíaca comienza en el nodo sinoauricular o sinoatrial (SA),
localizado en la aurícula derecha, justo por debajo del orificio de desembocadura de la vena cava superior.
Las células del nodo SA no tienen un potencial de reposo estable. En lugar de ello, se despolarizan en forma
continua y alcanzan espontáneamente el potencial umbral. La despolarización espontánea es un potencial
marcapasos. Cuando el potencial marcapasos alcanza el umbral, se desencadena un potencial de acción
(Figura 20.10b). Cada potencial de acción del nodo SA se propaga a través de ambas aurículas, por medio de
las uniones en hendidura presentes en los discos intercalares de las fibras musculares auriculares. Siguiendo
el potencial de acción, las aurículas se contraen.
II. Mediante la conducción a lo largo de las fibras musculares auriculares, el potencial de acción llega al nodo
auriculoventricular o atrioventricular (AV), localizado en el tabique interauricular, delante del orificio de
desembocadura del seno coronario (Figura 20.10a).
III. Desde el nodo AV, el potencial de acción se dirige hacia el fascículo auriculoventricular o atrioventricular
(también conocido como haz de His). Este es el único sitio por donde los potenciales de acción pueden
propagarse desde las aurículas hasta los ventrículos. (En el resto del corazón, el esqueleto fibroso aísla
eléctricamente las aurículas de los ventrículos.)
IV. Luego de propagarse a lo largo del haz de His, el potencial de acción llega a las ramas derecha e izquierda, las
que se extienden a través del tabique interventricular hacia el vértice cardíaco.
V. Finalmente, las anchas fibras de Purkinje o ramos subendocárdicos conducen rápidamente el potencial de
acción desde el vértice cardíaco hacia el resto del miocardio ventricular. Luego, los ventrículos se contraen y
empujan la sangre hacia las válvulas semilunares.
Las fibras automáticas del nodo SA iniciarían por su cuenta un potencial de acción cada 0,6 segundos, o 100 veces
por minuto. Así, el nódulo sinoaricular establece el ritmo de contracción del corazón: es el marcapasos natural. Esta
frecuencia es mayor que la del resto de las fibras automáticas.
PRODUCCIÓN DE ATP EN EL MÚSCULO CARDÍACO
En una persona en reposo, el ATP cardíaco proviene fundamentalmente de la oxidación de ácidos grasos y de
glucosa, con pequeñas contribuciones de la oxidación de ácido láctico, aminoácidos y cuerpos cetónicos. Como en el
músculo esquelético, en el músculo cardíaco parte del ATP producido proviene de la fosfocreatina.
ELECTROCARDIOGRAMA
El ECG es una representación de los potenciales de acción producidos por todas las fibras musculares cardíacas
durante cada latido. La primera, denominada onda P, es una pequeña deflexión positiva. Representa la
despolarización auricular, que se propaga desde el nodo SA, a través de las fibras contráctiles en ambas aurículas. La
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segunda onda, denominada complejo QRS, comienza con una deflexión negativa, continúa con una importante onda
triangular positiva y termina con una onda negativa.
El complejo QRS representa la despolarización ventricular rápida, a medida que el potencial de acción progresa a
través de las fibras ventriculares contráctiles. La tercera onda es una deflexión positiva abovedada, la onda T.
Representa la repolarización ventricular y aparece justo cuando los ventrículos están comenzando a relajarse. La
onda T es más pequeña y más ancha que el complejo QRS debido a que la repolarización se produce más lentamente
que la despolarización. Durante la fase de meseta de la despolarización sostenida, el trazado del ECG permanece
plano.
La onda T es más aplanada que lo normal cuando el músculo cardíaco está recibiendo insuficiente oxígeno, por
ejemplo, en la enfermedad coronaria. La onda T puede estar elevada en la hiperpotasemia. Por ejemplo, el intervalo
P-Q es el lapso entre el comienzo de la onda P y el comienzo del complejo QRS. Representa el tiempo de conducción
desde el comienzo de la excitación auricular hasta el inicio de la despolarización ventricular.
Dicho de otro modo, el intervalo P-Q es el tiempo requerido para que un potencial de acción viaje a través de la
aurícula, el nodo AV y las fibras remanentes del sistema de conducción. Cuando en el tejido cardíaco existen
cicatrices, causadas por procesos como la enfermedad coronaria o la fiebre reumática, el potencial de acción debe
desviarse y rodearlas, prolongando el intervalo P-Q. El segmento S-T comienza al final de la onda S y termina en el
inicio de la onda T. Representa el tiempo en el que las fibras ventriculares contráctiles están despolarizadas en la
fase de plateau o meseta del potencial de acción. El intervalo Q-T se extiende desde el comienzo del complejo QRS
hasta el final de la onda T. Representa el tiempo que transcurre desde el comienzo de la despolarización ventricular
hasta el final de la repolarización del ventrículo.
CORRELACIÓN DE LAS ONDAS DEL ECG CON LA SÍSTOLE AURICULAR Y VENTRICULAR
Como se analizó anteriormente, las aurículas y los ventrículos se despolarizan y luego se contraen en momentos
diferentes porque el sistema de conducción transmite los potenciales de acción por rutas muy específicas. El término
sístole es la fase de contracción; la fase de relajación es la diástole. Las ondas electrocardiográficas predicen el
momento de ocurrencia de las sístoles y las diástoles auricular y ventricular. A una frecuencia cardíaca de 75 latidos
por minuto, la secuencia es la que sigue:
1 Un potencial de acción parte del nodo SA. Se propaga en 0,03 segundos. A medida que las fibras auriculares
contráctiles se despolarizan, aparece la onda P en el ECG.
2 Después de que la onda P comienza, las aurículas se contraen. La conducción del potencial de acción se enlentece
en el nodo AV debido a que sus fibras presentan diá-metros menores y menor cantidad de uniones tipo hendidura.
El retraso resultante de 0,1 s les otorga tiempo a las aurículas para contraerse, y permite aumentar el volumen de
sangre en los ventrículos, antes de que la sístole ventricular comience.
3 El potencial de acción se propaga rápidamente, luego de llegar al haz auriculoventricular. P, el potencial de acción
se propaga a través de las ramas del haz, fibras de Purkinje y de todo el miocardio ventricular. La despolarización
progresa a lo largo del tabique, asciende luego desde el vértice y hacia afuera desde la superficie endocárdica
produciendo el complejo QRS. Al mismo tiempo, ocurre la repolarización auricular, pero ésta no suele evidenciarse
en el ECG, ya que el complejo QRS la enmascara.
4 La contracción de las fibras ventriculares contráctiles comienza no bien aparece el complejo QRS en el trazado
electrocardiográfico y continúa durante el segmento S-T. A medida que la contracción progresa desde el vértice
hacia la base del corazón, la sangre es dirigida hacia las válvulas semilunares.
5 La repolarización de las fibras ventriculares comienza en el vértice y se propaga por todo el miocardio ventricular.
Esto produce la onda T en el ECG aproximadamente 0,4 s luego del registro de la onda P.
6 Poco después de que la onda T comienza, los ventrículos empiezan a relajarse. A los 0,6 s se completa la
repolarización ventricular y las fibras ventriculares contráctiles se encuentran relajadas. Durante los siguientes 0,2 s,
las fibras contráctiles de las aurículas y ventrículos están relajadas. A los 0,8 s, la onda P aparece nuevamente en el
ECG, la aurícula comienza a contraerse y el ciclo se repite.
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Como puede deducirse, los fenómenos en el corazón ocurren en ciclos que se repiten durante toda la vida.
CICLO CARDIACO
Un ciclo cardíaco incluye todos los fenómenos asociados con un latido cardíaco. Por lo tanto, un ciclo consiste en: la
sístole y la diástole de las aurículas, además de la sístole y la diástole de los ventrículos.
Cambios de presión y volumen durante el ciclo cardíaco
En cada ciclo cardíaco, las aurículas y ventrículos se contraen y se relajan en forma alternada, y transportan la sangre
desde las áreas de menor presión hacia las de mayor presión. A medida que una cámara del corazón se contrae, la
presión de la sangre que contiene aumenta. se muestra la relación existente entre las señales eléctricas cardíacas y
los cambios en la presión auricular, ventricular y aórtica y el volumen ventricular durante el ciclo cardíaco. Los
valores de presión graficados en la figura corresponden a los de las cámaras izquierdas; las presiones que se
producen en las cámaras derechas son considerablemente menores. Cada ventrículo, sin embargo, eyecta el mismo
volumen de sangre por latido, y ambas cámaras de bombeo siguen el mismo patrón. Cuando la frecuencia cardíaca
es de 75 lpm, un ciclo cardíaco dura 0,8 s. Para analizar y correlacionar los fenómenos que tienen lugar durante un
ciclo cardíaco, comenzaremos con la sístole auricular.
SÍSTOLE AURICULAR
Durante la sístole auricular, que dura aproximadamente 0,1 s, las aurículas se contraen. En ese momento, los
ventrículos están relajados.
1 La despolarización del nodo SA causa la despolarización auricular, evidenciada por la onda P del ECG.
2 La despolarización auricular produce la sístole auricular. A medida que la aurícula se contrae, ejerce presión sobre
la sangre contenida en su interior y la impulsa hacia los ventrículos a través de las válvulas AV abiertas.
3 La sístole auricular contribuye con un volumen de 25 mL de sangre al volumen ya existente en cada ventrículo. El
final de la sístole auricular también es el final de la diástole ventricular. Por lo tanto, cada ventrículo contiene 130 mL
de sangre, al final de su período de relajación. Este volumen se denomina volumen de fin de diástole.
4 El complejo QRS del ECG marca el comienzo de la despolarización ventricular.
SÍSTOLE VENTRICULAR
La sístole ventricular se extiende por 0,3 s, durante los cuales los ventrículos se están contrayendo. Al mismo tiempo,
las aurículas están relajadas, en la diástole auricular.
5 La despolarización ventricular determina la sístole ventricular.
Cuando la sístole ventricular comienza, la presión en el interior de los ventrículos aumenta e impulsa la sangre
contra las válvulas auriculoventriculares, forzando su cierre. Durante aproximadamente 0,05 s, tanto las válvulas
semilunares como las auriculoventriculares se encuentran cerradas. Éste es el período de contracción
isovolumétrica. Durante este intervalo, las fibras musculares cardíacas se contraen y generan fuerza, pero no se
acortan. Por ello, esta contracción es isométrica. Más aún, debido a que las cuatro válvulas están cerradas, el
volumen ventricular permanece constante.
6 La contracción continua de los ventrículos provoca un rápido aumento de presión dentro de dichas cámaras.
Cuando la presión del ventrículo izquierdo sobrepasa la presión aórtica y la presión del ventrículo derecho se eleva
por encima de la presión del tronco pulmonar, ambas válvulas semilunares se abren. En este punto, comienza la
eyección de la sangre desde el corazón. El período en el que las válvulas SL están abiertas es el de la eyección
ventricular, que dura aproximadamente 0,25 s. La presión en el ventrículo izquierdo continúa aumentando hasta 120
mm Hg, mientras que la del ventrículo derecho llega a 25-30 mm Hg.
Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
7 El ventrículo izquierdo eyecta casi 70 mL de sangre dentro de la aorta, y el derecho eyecta el mismo volumen en el
tronco pulmonar. El volumen remanente presente en cada ventrículo al final de la sístole, de aproximadamente 60
mL, es el volumen de fin de sístole o volumen residual. El volumen sistólico, volumen eyectado en cada latido por
cada ventrículo, es igual a la diferencia entre el volumen de fin de diástole y el volumen de fin de sístole: VS = VFD
VFS. En reposo, el volumen sistólico es de 130 mL 60mL = 70 mL.
8 La onda T del ECG marca el inicio de la repolarización ventricular.
Período de relajación
Durante el período de relajación, que dura 0,4 s, tanto las aurículas como los ventrículos están relajados. A medida
que el corazón late más rápido, el período de relajación se hace más corto, mientras que la duración de la sístole
auricular y ventricular sólo se acorta levemente.
9 La repolarización ventricular determina la diástole ventricular.
A medida que los ventrículos se relajan, la presión dentro de las cámaras cae, y la sangre contenida en la aorta y en
el tronco pulmonar comienza a retornar hacia las regiones de menor presión en los ventrículos. Este pequeño
volumen de sangre que refluye produce el cierre de las válvulas SL. La válvula aórtica se cierra a una presión de 100
mm Hg. El choque de la sangre que refluye contra las valvas cerradas de la válvula aórtica produce la onda dícrota en
la curva de presión aórtica. Después de que las válvulas SL se cierran, existe un pequeño intervalo en el que el
volumen ventricular no varía debido a que todas las válvulas se encuentran cerradas. Éste es el período de relajación
isovolumétrica.
10 A medida que los ventrículos continúan relajándose, la presión cae rápidamente. Cuando la presión ventricular
cae por debajo de la presión de las aurículas, las válvulas AV se abren y comienza el llenado ventricular. La mayor
parte del llenado ventricular ocurre justo después de la apertura de las válvulas AV. En ese momento, la sangre que
ha estado llegando a la aurícula durante la sístole ventricular ingresa rápidamente a los ventrículos. Al final del
período de relajación, los ventrículos han llegado a las tres cuartas partes de su volumen de fin de diástole. La onda P
aparece en el ECG y señala el comienzo de otro ciclo cardíaco.
RUIDOS CARDÍACOS
La auscultación es el acto de explorar los sonidos dentro el organismo y usualmente se realiza con un estetoscopio.
El ruido de un latido cardíaco proviene fundamentalmente del flujo turbulento de la sangre causado por el cierre de
las válvulas cardíacas. El flujo laminar es silencioso. Recuerde los sonidos de los rápidos de agua o de una cascada,
comparados con el silencioso fluir de un río calmo. Durante cada ciclo cardíaco, hay cuatro ruidos cardíacos, pero en
un corazón normal sólo el primero y el segundo ruido son los suficientemente intensos como para ser oídos con un
estetoscopio.
R1 es causado por el flujo turbulento asociado al cierre de las válvulas AV, en el comienzo de la sístole. El R2 es
causado por la turbulencia asociada al cierre de las válvulas SL, al comienzo de la diástole ventricular. A pesar de que
R1 y R2 se producen por la turbulencia relacionada con el cierre de las válvulas, se oyen mejor en determinados
puntos de la superficie torácica que se encuentran a cierta distancia de las válvulas.
GASTO CARDÍACO
Todas las células del cuerpo deben recibir una cierta cantidad de sangre oxigenada cada minuto para mantenerse
saludables y vivas. El gasto cardíaco o volumen minuto es el volumen de sangre eyectado por el ventrículo izquierdo
hacia la aorta en cada minuto. El volumen minuto es igual al producto del volumen sistólico, que es el volumen de
sangre eyectado por el ventrículo durante cada contracción, y la frecuencia cardíaca. En un hombre adulto
promedio, en reposo, el volumen sistólico es de aproximadamente 70 mL/lat, y la frecuencia cardíaca es de 75 lpm.
Este volumen está cerca del volumen sanguíneo total, que es de aproximadamente 5 L en un hombre adulto
promedio. Por lo tanto, todo el volumen sanguíneo fluye a través de la circulación sistémica y pulmonar en cada
minuto. Los factores que incrementan el volumen o descarga sistólica o la frecuencia cardíaca, generalmente,
también aumentan el GC. Por ejemplo, durante el ejercicio leve, el VS puede aumentar a 100 mL/lat y la FC a 100
Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
lpm. El GC sería entonces de 10 L/min. Durante el ejercicio intenso, la FC puede aumentar a 150 lpm y el VS puede
incrementarse a 130 mL/lat, y el GC resultante es de 19,5 L/min.
REGULACIÓN DEL GASTO CARDÍACO
Un corazón sano bombea la sangre que entró en sus cámaras durante la diástole previa. En otras palabras, si retorna
más sangre en la diástole, se eyecta más sangre en la sístole siguiente.
Precarga: efecto del estiramiento
Una precarga mayor en las fibras musculares cardíacas antes de la contracción aumenta su fuerza de contracción. La
precarga podría compararse con el estiramiento de una banda elástica. Cuanto más se estire esa banda, con más
fuerza volverá a su longitud de reposo. Dentro de ciertos límites, cuanto más se llene de sangre el corazón durante la
diástole, mayor fuerza de contracción ejercerá durante la sístole. Esta relación se conoce con el nombre de ley de
Frank-Starling del corazón. La precarga es proporcional al volumen de fin de diástole el retorno venoso, volumen de
sangre que retorna al ventrículo derecho. Cuando aumenta la frecuencia cardíaca, la diástole se acorta. Menor
tiempo de llenado significa menor VFD, y los ventrículos se contraen antes de que estén adecuadamente llenos. Por
el contrario, cuando aumenta el retorno venoso, llega un mayor volumen de sangre a los ventrículos, y aumenta el
VFD.
Contractilidad
El segundo factor que influye sobre el volumen sistólico es la contractilidad miocárdica, la fuerza de contracción a
una determinada precarga. Los agentes que incrementan la contractilidad se denominan agentes inotrópicos
positivos y aquellos que la disminuyen, agentes inotrópicos negativos. Por lo tanto, para una precarga constante, el
volumen sistólico aumenta cuando una sustancia inotrópica positiva está presente. Los agentes inotrópicos positivos
promueven la entrada de Ca2+ a la fibra muscular cardíaca durante los potenciales de acción, lo que aumenta la
fuerza en la próxima contracción.
Poscarga
La eyección de la sangre por el corazón comienza cuando la presión en el ventrículo derecho excede la presión del
tronco pulmonar, y cuando la presión en el ventrículo izquierdo excede la de la aorta. En ese punto, la presión
elevada de los ventrículos hace que la sangre empuje las válvulas semilunares y las abra.
REGULACIÓN DE LA FRECUENCIA CARDÍACA
Como vimos antes, el gasto cardíaco o volumen minuto depende de la frecuencia cardíaca y del volumen sistólico.
Los cambios en la frecuencia cardíaca son importantes en el control a corto plazo del volumen minuto y de la presión
arterial. El nodo SA inicia la contracción y, librado a su accionar, establecería una frecuencia cardíaca de 100 lpm. Sin
embargo, los tejidos requieren diferente volumen de flujo sanguíneo, de acuerdo con las diferentes condiciones. Por
ejemplo, durante el ejercicio el gasto cardíaco aumenta para proporcionar a los tejidos activos mayores niveles de
oxígeno y nutrientes. El volumen sistólico puede disminuir, si el miocardio ventricular está dañado o si el volumen
sanguíneo disminuye por hemorragia. En estos casos, los mecanismos homeostáticos se encargan de mantener un
gasto cardíaco adecuado por medio del aumento de la frecuencia cardíaca y de la contractilidad. Entre los muchos
factores que contribuyen a la regulación de la frecuencia cardíaca, el sistema nervioso autónomo y las hormonas
liberadas hacia la circulación mediante la glándula suprarrenal en las fibras del nodo SA en las fibras contráctiles
auriculares y ventriculares, la noradrenalina promueve la entrada de Ca2+ a través de los canales lentos de Ca2+
regulados por voltaje, aumentando, por consiguiente, la contractilidad. Con aumentos moderados de la frecuencia
cardíaca, el volumen sistólico no disminuye porque el aumento de la contractilidad compensa el descenso de la
precarga. Sin embargo, con estimulación simpática máxima, la frecuencia cardíaca puede llegar a ser de 200 lpm en
una persona de 20 años. A semejante frecuencia, la descarga sistólica disminuye debido al importante acortamiento
del tiempo de llenado.
Regulación química de la frecuencia cardíaca
Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
Ciertas sustancias químicas influyen tanto en la fisiología básica del músculo cardíaco como en la frecuencia
cardíaca. Por ejemplo, la hipoxia, la acidosis y la alcalosis deprimen la actividad cardíaca. Varias hormonas y cationes
tienen importantes efectos cardíacos:
Hormonas. La adrenalina y la noradrenalina aumentan la contractilidad cardíaca. Estas hormonas estimulan las fibras
musculares cardíacas de manera semejante a la de la noradrenalina liberada por las terminaciones nerviosas
simpáticas.
Cationes. Puesto que las diferencias en la concentración de los diferentes cationes tanto intra como extracelulares
son cruciales para la producción de los potenciales de acción en los nervios y fibras musculares, no es sorprendente
que los desequilibrios iónicos puedan comprometer rápidamente la acción de bomba miocárdica. En particular, los
cambios en las concentraciones de tres cationes tienen gran efecto en la función cardíaca.
Otros factores que regulan la frecuencia cardíaca
La edad, el sexo, el nivel de entrenamiento y la temperatura corporal también influyen sobre la frecuencia cardíaca
de reposo. Un bebé recién nacido tiene una frecuencia en reposo superior a 120 lpm; la frecuencia va disminuyendo
con los años. Las mujeres adultas suelen tener frecuencias en reposo mayores que los hombres, si bien el ejercicio
regular tiende a disminuir la frecuencia basal en ambos sexos. Una persona entrenada puede presentar bradicardia
de reposo, frecuencia cardíaca menor a 50 lpm. Éste es uno de los efectos beneficiosos del entrenamiento de
resistencia, porque aumenta la eficiencia energética del corazón.
EL CORAZÓN Y EL EJERCICIO
La resistencia cardiovascular de una persona puede mejorar a cualquier edad, con la práctica regular de ejercicio.
Algunos tipos de ejercicio son más efectivos que otros para mejorar la salud del aparato cardiovascular. El ejercicio
sostenido aumenta la demanda muscular de oxígeno. Que dicha demanda sea satisfecha o no depende de la
adecuación del gasto cardíaco y del funcionamiento correcto del sistema respiratorio.
Luego de varias semanas de entrenamiento, una persona saludable aumenta su gasto cardíaco máximo y, por
consiguiente, incrementa la oferta distal de oxígeno a los tejidos. Esta situación se conoce como cardiomegalia
fisiológica. Una cardiomegalia patológica se relaciona con una enfermedad cardíaca importante. Aunque el corazón
de un atleta es más grande, el gasto cardíaco de reposo es el mismo que el de un individuo sedentario, ya que, si
bien aumenta el, disminuye la frecuencia cardíaca.
DESARROLLO DEL CORAZÓN
Escuchar por primera vez el latido cardíaco del feto es un momento inolvidable para los futuros padres, pero
también es una importante herramienta diagnóstica. El aparato cardiovascular es uno de los primeros en formarse
en el embrión, y el corazón es el primer órgano funcionante. Estas enfermedades, descritas en Desequilibrios
homeostáticos al final de este capítulo, son responsables de casi la mitad de las muertes por malformaciones
congénitas.
El corazón comienza su desarrollo a partir del mesodermo, 18 o 19 días después de la fertilización. Se desarrolla a
partir de un grupo de células mesodérmicas ubicadas en el polo cefálico del embrión, denominado campo
cardiogénico. Con el plegamiento lateral del embrión, en el día 21 posfertilización, los tubos endocárdicos comienzan
a aproximarse y terminan fusionándose en un único tubo, denominado tubo cardíaco primitivo.
El seno venoso, inicialmente, recibe la sangre proveniente de todas las venas embrionarias; la contracción cardíaca
comienza en esta zona y se extiende secuencialmente hacia las otras regiones. Por lo tanto, en esta etapa el corazón
consiste en una serie de regiones impares. La evolución futura de las cinco regiones es la siguiente:
1) El seno venoso originará parte de la aurícula derecha, el seno coronario y el nodo sinoauricular (SA).
2) La aurícula primitiva va a originar parte de la aurícula derecha y la aurícula izquierda.
3) El ventrículo primitivo da origen al ventrículo izquierdo.
4) El bulbo cardíaco origina el ventrículo derecho.
5) El tronco arterioso da origen a la aorta ascendente y al tronco pulmonar.
Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
El día 23, el tubo cardíaco primitivo se elonga. Puesto que el bulbo cardíaco y el ventrículo crecen más que las otras
partes del tubo y como la aurícula primitiva y los extremos venosos están encerrados por el pericardio, el tubo
comienza a arquearse y plegarse. Al comienzo, toma una forma de U, que luego se hace una S.
Como resultado de estos movimientos, que se completan el día 28, las aurículas y ventrículos del futuro corazón se
reorientan para asumir su posición adulta final. El septo interauricular divide la región auricular en una aurícula
derecha y una izquierda. Antes del nacimiento, el foramen oval permite que la sangre que llega a la aurícula derecha
pueda pasar a la aurícula izquierda. Luego del nacimiento, este foramen se cierra y, por lo tanto, el tabique
interauricular queda separando completamente las aurículas entre sí. El remanente del foramen oval es la fosa oval.
CAPITULO 21: APARATO CIRCULATORIO: VASOS SANGUINEOS
ESTRUCTURA Y FUNCIÓN DE LOS VASOS SANGUÍNEOS
Los 5 tipos principales de vasos sanguíneos son las arterias, las arteriolas, los capilares, las vénulas y las venas.
Cuando las arteriolas ingresan en un tejido, se ramifican en numerosos vasos diminutos llamados capilares. Éstas, a
su vez, convergen formando vasos sanguíneos cada vez más grandes, las venas, que son los vasos sanguíneos que
transportan la sangre desde los tejidos de regreso hacia el corazón. Como los vasos sanguíneos requieren oxígeno y
nutrientes, al igual que los otros tejidos del cuerpo, los grandes vasos sanguíneos están irrigados por sus propios
vasos sanguíneos, llamados vasa vasorum, localizados en el interior de sus paredes.
Estructura básica de un vaso sanguíneo
Las tres capas estructurales de un vaso sanguíneo, desde adentro hacia afuera son la capa más interna, la capa
media y la más externa. Las modificaciones realizadas a este patrón básico corresponden a los 5 tipos de vasos
sanguíneos y a las diferencias estructurales y funcionales entre varios tipos de vasos sanguíneos.
Capa interna
La capa interna forma el revestimiento interno de un vaso sanguíneo y está en contacto directo con la sangre a
medida que fluye por la luz, o la abertura interna del vaso. Si bien esta capa tiene múltiples partes, estos
componentes tisulares contribuyen mínimamente al espesor de la pared del vaso. La capa más interna es el
endotelio, que se continúa con el epitelio endocárdico del corazón, que se continúa a su vez con el revestimiento
endocárdico. El endotelio es una capa fina de células planas, que reviste la superficie interna de todo el aparato
cardiovascular.
El segundo componente de la capa interna es la membrana basal, por debajo del endotelio. Proporciona sostén físico
para la capa epitelial. La parte más externa de la capa interna, que forma el límite entre la capa interna y la media, es
la lámina elástica interna. Esta es una capa delgada de fibras elásticas, con una cantidad variable de orificios
similares a ventanas que le otorgan el aspecto de queso suizo.
Estos orificios facilitan la difusión de sustancias a través de la capa interna hacia la capa media, más gruesa.
Capa media
La capa media es una capa de tejido muscular y conjuntivo que varía mucho en los diferentes tipos de vasos
sanguíneos. En la mayoría de los vasos, es una capa relativamente gruesa formada por células de músculo liso y
cantidades importantes de fibras elásticas. Como aprenderá en breve, el flujo sanguíneo a través de diferentes
partes del cuerpo está regulado por la extensión de la contracción del músculo liso, en las paredes de determinados
vasos.
También, la extensión de la contracción del músculo liso en los vasos sanguíneos es fundamental para regular la
tensión arterial.
Además de regular el flujo de sangre y la tensión arterial, el músculo liso se contrae cuando se daña una arteria o
una arteriola . Esto permite limitar la pérdida de sangre a través del vaso, si la lesión es pequeña. Las células de
músculo liso también ayudan a producir fibras elásticas en la capa media, que permiten que los vasos se contraigan y
retraigan por acción de la presión de la sangre.
Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
Capa externa
La capa más externa de un vaso sanguíneo, la capa o túnica externa, está formada por fibras elásticas y fibras
colágenas. Esta capa contiene numerosos nervios, particularmente en los vasos que irrigan el tejido de la pared
vascular. Estos vasos pequeños que irrigan los tejidos del vaso se denominan vasa vasorum, o vasos de los vasos.
Arterias
Como las arterias se encuentran vacías en los cadáveres, en tiempos antiguos se creía que contenían sólo aire. La
pared de una arteria tiene las tres capas o túnicas de un vaso sanguíneo típico, pero posee una capa media gruesa,
muscular y elástica.
Arterias elásticas
Las arterias elásticas son las arterias más grandes del cuerpo, y su tamaño varía entre el de una manguera de jardín
en la aorta y el tronco pulmonar y el de un dedo, en las ramas de la aorta. Tienen el diámetro más grande de todas
las arterias, aunque sus paredes son relativamente delgadas, en comparación con el tamaño global del vaso. Estos
vasos se caracterizan porque sus láminas interna y externa elásticas están bien definidas y la capa media posee
abundantes fibras elásticas, que se denominan laminillas elásticas. Las arterias elásticas incluyen los dos troncos
principales que salen del corazón y las principales ramas de la aorta: arterias braquiocefálicas, subclavias, carótidas
comunes e ilíacas comunes.
Ayudan a propulsar la sangre hacia adelante, mientras se relajan los ventrículos. A medida que la sangre es eyectada
desde el corazón hacia las arterias elásticas, sus paredes se contraen y adecuan con facilidad el flujo de sangre.
Arterias musculares
Las arterias de mediano calibre se denominan arterias musculares porque su túnica media contiene más músculo liso
y menos fibras elásticas que las arterias elásticas. La mayor cantidad de músculo liso torna a las paredes de las
arterias musculares relativamente más gruesas. Por lo tanto, las arterias musculares son capaces de mayor
vasoconstricción y vasodilatación para ajustar la tasa del flujo sanguíneo. Dichas arterias poseen una delgada lámina
elástica interna y una lámina elástica externa prominente.
En comparación con las arterias elásticas, la pared de las arterias musculares comprende un porcentaje alto del
diámetro total del vaso. Las arterias musculares también se denominan arterias de distribución, porque distribuyen
la sangre a las diferentes partes del cuerpo. Se encuentra poca cantidad de tejido elástico en las paredes de las
arterias musculares, por lo que estos vasos no tienen la capacidad para retraerse y propulsar la sangre, como lo
hacen las arterias elásticas. En lugar de ello, la capa media muscular que es gruesa es responsable de las funciones
de las arterias musculares.
El tono vascular le otorga rigidez a la pared del vaso y es importante para mantener la presión y un flujo sanguíneo
eficaces.
Anastomosis
Si el flujo de sangre se detiene por un período corto, cuando los movimientos normales comprimen un vaso o
cuando un vaso está obstruido por alguna enfermedad, la circulación a esa zona del cuerpo no se detiene
necesariamente. La ruta alternativa del flujo sanguíneo hacia una parte del cuerpo a través de una anastomosis se
conoce como circulación colateral. Las rutas alternativas del flujo sanguíneo también pueden ser proporcionadas por
vasos no anastomóticos, que irrigan la misma región del cuerpo.
Arteriolas
Una arteriola es una arteria muy pequeña, que regula el flujo de sangre en las redes capilares de los tejidos. Las
arteriolas tienen una túnica interna delgada, con una lámina elástica interna fina y fenestrada, como la de las
arterias que desaparece en el extremo terminal. El extremo terminal de la arteriola, la región denominada
metarteriola, mira hacia las uniones capilares. Esta inervación simpática, junto con las acciones de los mediadores
Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
locales, puede modificar el diámetro de las ateriolas y, por ende, variar la velocidad del flujo sanguíneo y la
resistencia a través de estos vasos.
Las arteriolas cumplen una función esencial en la regulación del flujo sanguíneo, desde las arteriolas hacia los
capilares mediante la regulación de la resistencia, la oposición al flujo sanguíneo. En un vaso sanguíneo, la
resistencia se produce, fundamentalmente, por la fricción entre la sangre y las paredes internas del vaso sanguíneo.
La contracción del músculo liso arteriolar produce vasoconstricción, que incrementa la resistencia vascular y
disminuye el flujo sanguíneo aportado por esa arteriola a los capilares. Al contrario, la relajación del músculo liso
arteriolar causa vasodilatación, que disminuye la resistencia vascular e incrementa el flujo sanguíneo hacia los
capilares.
Capilares
Los capilares forman una red extensa, de aproximadamente 20 billones de vasos cortos, ramificados e
interconectados, que corren entre las células. El flujo de sangre desde una metarteriola a través de los capilares
hacia una vénula poscapilar se denomina microcirculación. La función principal de los capilares es el intercambio de
sustancias entre la sangre y el líquido intersticial. Los capilares se encuentran cerca de casi todas las células del
cuerpo, pero su número varía en función de la actividad metabólica del tejido al que irrigan.
Los tejidos con menor requerimiento metabólico, como los tendones y ligamentos, contienen menos capilares. La
estructura de los capilares es apta para su función como vasos de intercambio, ya que carecen tanto de la capa
media como de la externa. Las paredes de los capilares están compuestas por una sola capa de células endoteliales y
una membrana basal, por lo que una sustancia presente en la sangre debe atravesar sólo una capa celular para llegar
al líquido intersticial y a las células tisulares. No obstante, cuando un tejido está activo, como el músculo en
contracción, toda la red capilar se llena de sangre.
En todo el cuerpo, los capilares funcionan como parte de un lecho capilar, una red de entre 10 y 100 capilares que
surgen de una metarteriola.
Capilares. En esta ruta, la sangre fluye desde una arteriola hacia los capilares y luego, hacia las vénulas . Como se
mencionó, en las uniones entre las metarteriolas y los capilares hay anillos de fibras de músculo liso llamados
esfínteres precapilares, que controlan el flujo de sangre a través de los capilares. Cuando estos esfínteres se relajan ,
la sangre fluye hacia el interior de los capilares; cuando se contraen , el flujo de sangre por los capilares disminuye o
cesa. Generalmente, la sangre fluye de manera intermitente a través de los capilares, gracias a la contracción y
relajación alternadas del músculo liso de las metarteriolas y los esfínteres precapilares. Este fenómeno de
contracción y relajación, que puede producirse de 5 a 10 veces por minuto, se llama vasomoción. En parte, se debe a
las sustancias químicas liberadas por las células endoteliales; el óxido nítrico es un ejemplo. En algún momento, la
sangre fluye sólo a través del 25% de los capilares.
Canal de transporte. El extremo proximal de una metarteriola está rodeado por fibras de músculo liso aisladas cuya
contracción y relajación ayudan a regular el flujo de sangre. El extremo distal del vaso no tiene músculo liso; es
similar a un capilar y se llama canal de transporte. Estos canales proporcionan una ruta directa para la sangre desde
una arteriola hacia una vénula; de esta forma, saltean los capilares.
El cuerpo contiene 3 tipos diferentes de capilares: capilares continuos, fenestrados y sinusoides. La mayoría son
capilares continuos, en los cuales las membranas plasmáticas de las células endoteliales forman un tubo continuo
que sólo es interrumpido por hendiduras intercelulares, que son brechas entre células endoteliales vecinas.
Vénulas
A la inversa de las arterias, que tienen una pared gruesa, las vénulas y las venas tienen paredes delgadas que no
logran mantener su forma. Las vénulas drenan la sangre de los capilares y comienzan el retorno de la sangre hacia el
corazón.
Como se mencionó, las vénulas que al principio reciben sangre de los capilares se llaman vénulas poscapilares. Son
las vénulas más pequeñas, miden entre 10 y 50 μm de diámetro y tienen uniones intercelulares laxas y, por ende,
Resumen de CORAZON-VASOS SANGUINEOS
son muy porosas. Funcionan como importantes sitios de intercambio de nutrientes y detritos y migración de
leucocitos; por ello, forman parte de la unidad de intercambio microcirculatorio, junto con los capilares.
Venas
Mientras las venas presentan cambios estructurales a medida que aumentan de tamaño y van desde pequeñas a
medianas y grandes, estos cambios no son tan visibles como en las arterias. Generalmente, las venas tienen paredes
muy delgadas, en relación con su diámetro total. El diámetro de las venas pequeñas puede ser de 0,5 mm y las venas
más grandes, como las cavas superior e inferior que entran en el corazón, tienen diámetros de hasta 3 cm.
Si bien las venas tienen 3 capas, como las arterias, el grosor relativo de dichas capas es diferente.
vena es mayor que la de una arteria comparable, y las venas suelen aparecer colapsadas cuando se cortan.
La acción de bombeo del corazón es un factor muy importante en el retorno de la sangre al corazón. La contracción
de los músculos esqueléticos en los miembros inferiores también ayuda a que la sangre regrese al corazón. La
presión sanguínea promedio en las venas es mucho menor que en las arterias. La diferencia de presión puede
observarse cuando la sangre fluye desde un vaso seccionado. La presión sanguínea baja en las venas hace que la
sangre que está regresando al corazón se enlentezca e incluso retroceda; las válvulas ayudan al retorno venoso
impidiendo el reflujo de sangre.
Un seno vascular es una vena con una pared endotelial fina que no posee músculo liso para modificar su diámetro.
En un seno venoso, es el tejido conectivo denso que lo rodea el que actúa de soporte, en lugar de las túnicas media y
externa. Por ejemplo, los senos venosos durales, que son sostenidos por la duramadre, transportan sangre
desoxigenada desde el cerebro hacia el corazón. Otro ejemplo de un seno vascular lo constituye el seno coronario
del corazón .
La capa subcutánea es otra fuente de venas. Estas venas, que se llaman venas superficiales, corren a través de la
capa subcutánea, pero sin acompañar a arterias paralelas. Durante su trayecto, las venas superficiales forman
conexiones pequeñas con las venas profundas, que viajan entre los músculos esqueléticos. Estas conexiones
permiten la comunicación entre el flujo de sangre profundo y el superficial. La cantidad de flujo sanguíneo de las
venas superficiales varía en cada región del cuerpo. En los miembros superiores, las venas superficiales son mucho
más grandes que las profundas y sirven como vías desde los capilares de los miembros superiores hacia el corazón.
En los miembros inferiores, ocurre lo opuesto; las venas profundas sirven de vías de retorno de sangre.
INTERCAMBIO CAPILAR
La misión del aparato cardiovascular es mantener la sangre fluyendo a través de los capilares para permitir el
intercambio capilar, el movimiento de sustancias entre la sangre y el líquido intersticial.
Difusión
El método más importante de intercambio capilar es la difusión simple. Muchas sustancias, como oxígeno , dióxido
de carbono , glucosa, aminoácidos y hormonas, entran y salen de los capilares por difusión simple. Como
normalmente el O2 y los nutrientes se encuentran en altas concentraciones en la sangre, difunden según sus
gradientes de concentración hacia el líquido intersticial y luego, hacia el interior de las células. El CO2 y otros
desechos liberados por las células corporales están presentes en mayores concentraciones en el líquido intersticial;
por lo tanto, difunden hacia la sangre.
Las sustancias en la sangre o en el líquido intersticial pueden cruzar las paredes de un capilar difundiendo a través de
las hendiduras intercelulares o fenestraciones, o hacerlo a través de las células endoteliales. Las sustancias
hidrosolubles, como la glucosa y los aminoácidos, atraviesan las paredes de los capilares a través de las hendiduras
intercelulares o fenestraciones. Los materiales liposolubles, como el O2, CO2 y hormonas esteroideas, pueden
atravesar las paredes de los capilares directamente a través de la bicapa lipídica de la membrana plasmática de las
células endoteliales.
Transcitosis

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