
Todo CCD involucra la operación previa de diversas interacciones
núcleo-citoplasmáticas. La expresión de la información genética
durante el desarrollo embrionario puede depender de señales
externas (provenientes de otras células o del ambiente) que actúan
en un momento dado y/o de moléculas propias o endógenas que
pudieron haber sido sintetizadas con mucha anterioridad,
almacenadas en el citoplasma y que actúan tiempo después.
Clásicamente se denominó “factores determinantes citoplasmáticos”
a sustancias no identificadas que, estando almacenadas en el
citoplasma de una célula en desarrollo determinan su modo de
desarrollo y su destino evolutivo; vale decir, determinan qué
derivados originarán. En tales sistemas de desarrollo puede ocurrir
que determinantes citoplasmáticos almacenados en la CH se
repartan diferencialmente durante la segmentación de la CH de modo
que, dependiendo del tipo de determinantes citoplasmáticos que
quedan en diferentes blastómeras, ellas originan diferentes
derivados. En tales situaciones, la eliminación de alguna blastómera,
o incluso de alguna porción del citoplasma de la CH, puede dar lugar
a la falta de aquella porción del embrión que hubiera derivado de la
blastómera eliminada. Algunas especies (moluscos, helmintos,
ascidias y otras) poseen CH con regiones citoplasmáticas
determinadas a formar sólo ciertas regiones del embrión y no otras.
La eliminación de dichas regiones citoplasmáticas ocasiona la
producción de embriones incompletos. Estos sistemas de desarrollo
fueron concebidos clásicamente como un mosaico de regiones
diferentemente determinadas, vale decir, con diferente potencia
evolutiva. También se los ha denominado “con organización rígida o
determinada” o “sistemas heterogéneos” aludiendo a que diferentes
regiones citoplasmáticas poseen diferentes elementos informativos y
propiedades de desarrollo.
Existen modos de programación del desarrollo más plásticas en las
que los procesos de determinación se suceden gradualmente en
función del tiempo. En estos casos las señales determinantes o
directrices van produciéndose gradual y progresivamente (de lo
general a lo particular) dependiendo del estado de desarrollo. En