
El patrón temporal de diferenciación de vellosidades coriales.
Durante las primeras semanas todas las vellosidades (1.ª, 2.ª y 3.ª)
son mesenquimáticas. Desde la 8.ª SD en adelante, poco antes de
que se inicie la circulación sanguínea, las que se han formado
primero empiezan a diferenciarse en vellosidades intermedias
inmaduras que, poco más tarde, se diferencian en troncos vellosos.
Mientras tanto, en los extremos de vellosidades intermedias
inmaduras se van formando nuevas vellosidades mesenquimáticas
que, a su vez, siguen el patrón de diferenciación de las primeras
(mesenquimáticas intermedias inmaduras troncos vellosos). La
formación de nuevas vellosidades mesenquimáticas y su
diferenciación ulterior en intermedias inmaduras empieza a disminuir
al final del 2.º trimestre, pero siempre continúa a un ritmo menor en
las zonas centrales del lóbulo placentario. Desde el principio del 3.er
trimestre, las vellosidades mesenquimáticas se diferencian
preferentemente en intermedias maduras, que originan a las
vellosidades terminales. Estas últimas son las que predominan en la
placenta de término. Cada lóbulo placentario sigue esta secuencia de
eventos aunque a un ritmo diferente según se trate de la región
central o periférica de la placenta. Nótese que la zona central de la
placenta es siempre más “vieja” que la periférica y, en consecuencia,
posee un mayor desarrollo y crecimiento de todas las estructuras
mencionadas.
SC 15.6. La organización estructural y funcional del
placentomo. Su variabilidad. Hipótesis sobre la génesis de la
morfología del lóbulo placentario. V. Flores
El cotiledón placentario. Clásicamente se consideró a los cotiledones
placentarios como las unidades anatomofuncionales de la placenta
incluso se enfatizado, en la práctica obstétrica, la importancia de
contar el número de cotiledones con el objeto de constatar que
ninguno se haya desprendido de la placa corial y retenido en el útero.
El número de cotiledones, sin embargo, no es constante sino, por el
contrario, muy variable. Cuando están bien demarcados su número
oscila, de acuerdo con Boyd y Hamilton, entre 10 y 38. Estos autores,
sin embargo, admiten que los cotiledones se hallan integrados por
unidades anatomofuncionales o "placentomos", también
denominados “lóbulo placentario” o “vellón” (SC 15.5. Nociones
sobre histogénesis placentaria. Tipos de vellosidades y patrón
temporal de diferenciación). Se ha señalado que la placenta de
término puede poseer alrededor de 200 lóbulos y que los
"cotiledones" observables a simple vista, sobre su superficie
decidual, resultan simplemente de la superposición de lóbulos. En la