
• Función transportadora: Los medios transportadores de sustancias tanto nutritivas
como de desecho suelen estar constituidos fundamentalmente por agua (sangre, savia).
• Función bioquímica: El agua participa en reacciones bioquímicas como sustancia
reaccionante o sustrato, como por ejemplo en las llamadas hidrólisis, mediante las
cuales muchas macromoléculas orgánicas son descompuestas en biomoléculas más
simples. En procesos como la fotosíntesis, el agua interviene aportando hidrógenos.
En otras reacciones, se obtiene agua como producto de reacción, como por ejemplo en
la respiración u oxidación de la glucosa.
• Función estructural: El agua puede servir de auténtico esqueleto, dando consistencia
a ciertas células o estructuras. Por ejemplo, esto sucede en plantas herbáceas o en
animales como las medusas.
• Función termorreguladora: El agua, debido a su elevado calor específico (se necesita
mucha energía para elevar o disminuir su temperatura) es un excelente regulador,
evitando los cambios bruscos que podrían afectar a los seres vivos. Por ejemplo, la
sangre calienta la piel cuando ésta pierde calor, o el sudor la enfría si hay un
sobrecalentamiento. Pero todo ello sin tener que movilizar o perder mucha cantidad de
líquido. La vida se considera tan ligada al agua que solo ahora que se ha demostrado la
existencia de esta en Marte, los científicos se plantean la búsqueda de seres vivos en
dicho planeta.
2.2.2. Sales minerales:
Las sales minerales están formadas por un catión y un anión. Las sales pueden
presentarse de dos formas diferentes:
- Sales insolubles o no disociadas. Se dicen también sales precipitadas. Presentan una
función esquelética, formando caparazones (carbonato cálcico) o conchas o bien huesos
(fosfato cálcico), exoesqueleto (dióxido de silicio).
En algunos casos, los iones pueden estar unidos a moléculas orgánicas, de modo que no
están disociados, pero tampoco forman sales minerales. Sus funciones dependerán de la
molécula
de que se trate. Por ejemplo, la hemoglobina lleva el ión hierro, la clorofila contiene magnesio,
la
vitamina B12 lleva el ión Cobalto, etc.
- Sales en forma disociada o sales solubles o disueltas. Los iones se encuentran disueltos
en agua y son responsables de algunas funciones muy específicas, pero también intervienen
de manera decisiva en procesos físico-químicos de importancia vital para los organismos.
Dos de los fenómenos fundamentales desde el punto de vista biológico son el equilibrio
osmótico y el pH:
Equilibrio osmótico. Las membranas celulares son semipermeables. Esto quiere decir que
dejan pasar el agua libremente pero no las sales.
La dirección que lleve el agua, es decir, si entra o si sale de las células dependerá de la
concentración de sales a cada lado de la membrana: el agua siempre se mueve desde donde
hay menos concentración de sales hacia donde hay más, hasta que ambas disoluciones
alcancen la misma concentración. A este fenómeno se le llama ósmosis, y en este trasvase el
agua ejerce una presión osmótica. (Si fuera de la célula hay mayor concentración de sales, la
disolución es hiperosmótica o hipertónica, el agua sale de la célula y esta se deshidrata. Si la
concentración fuera es menor o hipoosmótica o hipotónica, el agua entra en la célula y se
hincha. El tercer caso es el idóneo: si una célula está rodeada por una disolución isoosmótica,
el agua no entra ni sale. La presión osmótica es creada básicamente por las sales, pero en
general por las moléculas de todo tipo que se encuentran en disolución acuosa. Es un
fenómeno de importancia vital para los
seres vivos.