Aplicación Clínico-Quirúrgica de la Anatomía de
Columna vertebral
La columna vertebral es una estructura segmentada, caracterizada por la
sucesión vertical de múltiples estructuras óseas llamadas vertebras. Forma parte del esqueleto
axial, donde se podría decir que es su centro. En el cadáver fresco o en el individuo vivo, está
integrada, no sólo por partes óseas, sino por un conjunto de ligamentos, articulaciones y como
componente de las últimas el más llamativo de sus estructuras articulares es el disco
intersomático o intervertebral. Además, la columna es una estructura que porta, en su interior
elementos muy nobles, como son la medula espinal, las raíces nerviosas y sus envolturas, es
decir las meninges, que son tres, de dentro a fuera, la piamadre, adherida al tejido nervioso, la
aracnoides en contacto con la cara profunda de la siguiente hoja, enviando múltiples trabéculas
al tejido medular, limitando un espacio, el subaracnoideo, donde se encuentra un líquido de
aspecto cristalino, rico en agua y muy semejante a la más pura llamado Líquido Céfalo Raquídeo
(LCR). Todas estas envolturas son frágiles y reciben el nombre en su conjunto de leptomeninges,
la siguiente es gruesa, fuerte, inextensible, y se la conoce como duramadre o simplemente dura.
La médula espinal no ocupa toda la longitud del conducto raquídeo, termina a nivel del disco
situado entre las vértebras lumbar primera y segunda (L1-L2), abajo solo hay raíces que forman
la cauda equina o cola de caballo, de esta manera, las patologías por encima de este disco van a
ser diferentes a aquellas que se sitúan por debajo. Por otro lado, posee importantes relaciones
con las estructuras que la rodean.
Es así que desde el punto de vista clínico quirúrgico, la columna vertebral,
raquis o espina, puede ser asiento de multiplicidad de afecciones, algunas de ellas van a afectar
a la columna en sí, otras en cambio lo pueden hacer sobre sus contenidos, o ambas cosas. De
esta forma el raquis puede ser asiento de patología malformativa, alteraciones severas de sus
curvaturas (escoliosis y cifoescoliosis), infecciones, como discitis (infección del disco
intervertebral), espóndilo-discitis (infección del disco y las estructuras adyacentes de la
columna), abscesos ( colecciones limitadas de pus) localizados a nivel paraespinal, intraespinal
(en el contexto de una espndilo discitis) o intracanalicular también llamados abscesos
intrarraquídeos epidurales, de patología tumoral, ya sea por tumores nacidos en la columna
(primarios) o metastásicos (secundarios), el trauma es un cosa frecuente en gente joven,
relacionada con caída de altura o accidente automovilístico, también hay otras razones,
patología autoinmune, es decir, aquella que afecta a tejidos normales que son reconocidos
como ajenos por el sistema inmune y son atacados por éste, y finalmente patología
degenerativa, es decir aquella que se asocia a pérdida progresiva de las propiedades
biomecánicas de las estructuras, junto a cambios tisulares que pueden ser específicos o no. El
ejemplo quizá más claro sea la espondilartrosis, es decir la artrosis de la columna, la cual está
siendo cada vez más frecuente, con el envejecimiento de la población. Dada la gran variedad de
enfermedades que pueden aquejar a la columna nos concentraremos en tres de ellas, la
discopatía lumbar o hernia de disco lumbar, la espondilólisis y espondilolistesis lumbar. Para
comprender estas patologías debemos entender que la columna se originó en seres que