RESUMEN DE ANATOMÍA DEL SISTEMA REPRODUCTOR (PORRERO)
SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO
OVARIOS
Productores de los ovocitos, que contienen además elementos glandulares de secreción
interna.
Localización y límites
Los ovarios se encuentran casi completamente libres y
descubiertos en la cavidad peritoneal
Son los únicos órganos abdominales intracavitarios.
Situados uno a cada lado de la cavidad pélvica, aplicados a
su pared lateral, y dorsal al pliegue peritoneal denominado
ligamento ancho del útero, en la fosa ovárica (
fosita de
Krause
), delimitada:
cranealmente por los vasos ilíacos externos
dorsalmente por el uréter y los vasos hipogástricos
ventralmente por la arteria umbilical obliterada
lateralmente por el músculo obturador interno.
Lateral a esta fosita desciende el nervio obturador.
Forma
Los ovarios tienen forma
ovoide, con el aspecto de una almendra grande, de eje mayor vertical
en nulíparas y horizontal en multíparas,
Dos caras: medial y lateral
Dos bordes: anterior (donde se fija el mesoovario coincidiendo con el hilio del ovario) y un
borde posterior,
Dos polos: superior o extremidad tubárica e inferior o extremidad uterina.
La superficie del ovario cambia a lo largo del desarrollo. Es de aspecto liso en la pubertad y
posteriormente abollonado, debido a los folículos ováricos en desarrollo y por las cicatrices
consecuentes a la liberación de los ovocitos.
Tras la menopausia, los ovarios disminuyen de tamaño y la superficie tiende a ser nuevamente
lisa y uniforme.
Conjunto de órganos constituido por los genitales
internos (ovarios, trompas, útero y vagina) y externos
(vulva) y mamas.
Estructura
El ovario está estructurado en sucesivas capas concéntricas constituidas
por:
el epitelio germinal: La capa más superficial de los ovarios, con
células cuboidales separadas del aplanado mesotelio peritoneal por
una fina línea blanca que sigue el borde anterior o mesoovario (línea
de Farre-Waldeyer).
la túnica albugínea: bajo el epitelio germinal, es una cápsula de
tejido conjuntivo denso e irregular, que aumenta de densidad durante el desarrollo.
el parénquima ovárico: en la profundidad, constituido por una capa cortical que rodea,
excepto a nivel del hilio, una capa medular. La capa cortical contiene los folículos ováricos,
inmersos en el estroma.
Folículos ováricos
Folículo primordial o primario: nacimiento. Ovocito primario con una capa de células foliculares planas
que luego se vuelven cubicas.
En la pubertad:
Folículo secundario: Ovocito primario, corona radiada, zona pelúcida y antro folicular.
folículo terciario o de Graff: folículo maduro.
Tras la ovulación, comienza la fase del cuerpo lúteo
Medios de fijación del ovario
El ovario mantiene su posición en la pelvis menor por la presencia del mesoovario y de tres
ligamentos: suspensorio del ovario, tuboovárico y propio del ovario.
El
mesoovario: se extiende a todo lo largo del borde anterior del ovario, permitiendo la entrada
de los vasos y nervios ováricos a través del hilio, y establece una unión con el ligamento ancho
del útero.
El
ligamento suspensorio del ovario (ligamento lumboovárico) es un pequeño pliegue de
peritoneo que se extiende cranealmente desde la extremidad tubárica del ovario hasta el peritoneo
parietal. Se continúa caudalmente con el mesoovario y ventralmente con el ligamento ancho del
útero.
El ligamento tuboovárico es un fascículo de tejido conjuntivo y muscular liso que une la
extremidad tubárica del ovario a la franja ovárica, una de las franjas más grandes del pabellón de
la trompa uterina.
El
ligamento propio del ovario (ligamento útero-ovárico) es un cordón de tejido fibroso y fibras
musculares lisas que se extiende desde la extremidad uterina del ovario hasta el ángulo lateral
del útero, dorsocraneal a la entrada de la trompa uterina.
Vascularización
Arterias: Las arterias del ovario proceden de las arterias ováricas y las arterias uterinas.
se originan en la cara anterior de la aorta.
Cada una de ellas desciende en el ligamento suspensorio del ovario, hasta alcanzar el
ovario, donde se divide en una rama tubárica lateral, destinada a la trompa uterina, y un
grupo de ramas ováricas que abordan el hilio ovárico anastomosándose con ramas de la
arteria tubárica medial, rama de la arteria uterina.
Venas: Las venas ováricas (drenando la derecha a nivel de la vena cava inferior y la
izquierda a nivel de la vena renal) y a las
venas uterinas.
Linfáticos: Los linfáticos siguen el trayecto de los vasos sanguíneos y terminan en los
ganglios lumbares.
Inervación: Los nervios del ovario proceden del
plexo ovárico, una ramificación del plexo
aórtico (plexo celíaco).
Solamente el mesoovario y el ligamento suspensorio del ovario constituyen elementos de sujeción del
ovario en su situación. El resto de ligamentos permite la unión del ovario a órganos que también son
móviles y mantienen la unión entre ellos.
Trompas Uterinas
Constituyen dos estructuras tubulares, de unos 10-15 cm de longitud, destinadas al transporte
de los gametos femenino y masculino y al cigoto, resultado de la fecundación, que tiene lugar en
su tercio más lateral.
Situación
Se disponen transversalmente en la cavidad pélvica, a ambos lados del útero, desde sus
ángulos laterales hasta la superficie del ovario
se abren a la cavidad peritoneal, disponiéndose en el borde superior del ligamento ancho del
útero.
Forma
Se distinguen, de medial a lateral, cuatro sectores:
uterino, ístmico, ampollar e infundibular.
La
porción uterina (intersticial o intramural) es la de
menor calibre y se localiza en el espesor de la pared
uterina. Se abre a la cavidad uterina por el orificio uterino
de la trompa (orificio interno de la trompa) y lateralmente,
a nivel del ángulo del útero, se continúa con el istmo.
El
istmo de la trompa uterina, de aspecto redondo a
modo de un cordón y de consistencia firme, se dispone
horizontalmente, desde el ángulo del útero,
constituyendo aproximadamente el tercio interno de la
trompa.
La
ampolla de la trompa uterina, de trayecto ligeramente sinuoso y forma aplanada, es la porción
más ancha y larga de la trompa, pues representa algo más de la mitad de la longitud total de la
trompa.
El
infundíbulo (pabellón de la trompa) tiene forma de embudo, en cuya base se localiza el orificio
abdominal (orificio externo de la trompa), que comunica el conducto tubárico con la cavidad
abdominal; de este modo, el infundíbulo se encuentra libre en la cavidad peritoneal.
El borde o circunferencia del infundíbulo que delimita el orificio presenta 10-15 franjas (fimbrias
del pabellón
), se disponen a cierta distancia del ovario y se mueven rítmicamente para intervenir
de forma activa en la captación del ovocito.
Estructura
Se caracterizan por presentar paredes gruesas y una luz estrecha.
La pared de cada trompa consta de una serie de capas concéntricas:
La mucosa reviste la superficie interna de la trompa, está recorrida por numerosos pliegues
alargados prominentes a nivel del istmo y muy numerosos en la ampolla y en el infundíbulo,
donde presentan llamativas crestas y surcos que configuran las franjas.
La
capa muscular está constituida por dos estratos de fibras musculares lisas, uno más
superficial, de fibras longitudinales, y otro de fibras circunferenciales, más profundo y de
mayor grosor. Interviene en la realización de movimientos peristálticos y antiperistálticos
que permiten a los espermatozoides progresar hacia el ovario y al ovocito desplazarse hacia
el útero.
La capa serosa o peritoneal forma parte del ligamento ancho del útero. Es la capa más
superficial que recubre la trompa uterina.
Vascularización
Arterias: La irrigación de la trompa uterina depende de vasos originados en las arterias
ovárica y uterina.
Las arterias proceden de las anastomosis formadas en el mesosálpinx por la arteria tubárica
lateral, rama del ovárico y por la arteria tubárica medial, rama de la uterina.
Venas: Las venas, muy numerosas, siguen un patrón similar al de las arterias, drenando
en las
venas ovárica y uterina.
Linfáticos: Los linfáticos acompañan a las venas y se unen a los linfáticos del ovario,
terminando fundamentalmente en los
ganglios linfáticos lumbares.
Inervación
Los nervios de la trompa proceden del
plexo ovárico y acompañan a la arteria ovárica a través
del ligamento suspensorio del ovario.
Algunas ramas provienen del
plexo uterovaginal (procedente del plexo hipogástrico inferior), que
acompañan a la arteria uterina a través del ligamento ancho.
La inervación vegetativa simpática preganglionar procede de los segmentos medulares T10-L2
del núcleo simpático medular.
Las fibras simpáticas posganglionares, originadas en los plexos mencionados, siguen las redes
periarteriales de la ovárica y la uterina.
La inervación parasimpática preganglionar alcanza la trompa mediante redes nerviosas
periarteriales de la ovárica y la uterina.
La información aferente sensitiva posiblemente utiliza las estructuras del simpático para ingresar
a través de la raíz dorsal de los nervios T11-L2.
Útero
El útero es un órgano muscular hueco, impar,
De paredes gruesas
Destinado a permitir la implantación y el desarrollo del cigoto
Así como la expulsión del feto a término; constituye el elemento motor del parto.
Está localizado en el centro de la cavidad pélvica, en el espacio
visceral pélvico, aunque con frecuencia se encuentra desplazado
hacia uno de los lados, cubierto por el peritoneo parietal inferior, que
lo separa de las asas intestinales y el colon sigmoide; su posición es
craneal a la vagina, ventral al recto y dorso-craneal con respecto a la
vejiga de la orina.
El útero presenta una forma semejante a un cono truncado, de base
superior, aplanado en sentido dorsoventral y de tamaño muy variable.
Aproximadamente en la unión de sus dos tercios superiores con su
tercio inferior el útero presenta una zona más estrecha, el istmo
uterino, que lo divide en una parte superior, el cuerpo del útero, y otra
inferior, el cuello o cérvix uterino.
Cuerpo del útero
El cuerpo del útero, aplanado en sentido anteroposterior, tiene forma triangular, de
base craneal, mostrando así dos caras, tres bordes y tres ángulos, dos laterales y
uno inferior.
1. La cara anterior, o anteroinferior (cara vesical), está tapizada por el
peritoneo parietal inferior, que desciende hasta el istmo, donde se refleja
sobre la vejiga de la orina formando el fondo de saco vesicouterino.
2. La cara posterior, o posterosuperior (cara intestinal), también está
recubierta por el peritoneo parietal inferior, que en esta cara desciende más
sobre el nivel del istmo uterino llegando hasta la cara posterior de la vagina,
reflejándose a continuación sobre el recto.
De este modo, se constituye el fondo de saco rectouterino, que marca el punto más
declive de la cavidad peritoneal.
Cuando hay una colección purulenta en el fondo de saco rectouterino, puede
palparse y evaluarse a través del fondo de saco posterior de la vagina.
El borde superior, de aspecto redondeado, como una cúpula, marca el fondo
del útero, craneal a una línea imaginaria que uniera los puntos de entrada de
ambas trompas.
Está tapizado por el peritoneo parietal inferior, que se continúa con el que
recubre las caras vesical intestinal, y a través de él se relaciona con las vísceras
intestinales.
Los bordes laterales, también de aspecto redondeado, se relacionan con los
ligamentos anchos y están recorridos por los vasos uterinos.
Los ángulos superiores o laterales (cuernos uterinos) se continúan con el
istmo de la trompa. En posición anteroinferior con respecto a las trompas, está
fijado el ligamento redondo del útero y posteroinferiormente se fija el ligamento
uteroovárico.
Estas tres estructuras están situadas dentro del ligamento ancho, que se
extiende desde el borde lateral del útero hasta la pared lateral de la pelvis. Por
último, el ángulo inferior del cuerpo del útero se continúa con el istmo uterino.
Istmo del útero
El istmo determina la zona de unión del cuerpo con el cuello, aunque también se
ha definido como el tercio superior del cuello uterino.
Adquiere su relevancia durante la gestación, en la que se distiende y se
denomina segmento uterino inferior, una banda de miometrio del polo inferior del
útero que sufre una dilatación circunferencial con el consiguiente
adelgazamiento.
Es la zona de elección para llevar a cabo los partos por cesárea.
La razón es que, al regresar tras el parto, en esta zona queda menos cicatriz
disminuyendo así el riesgo de rotura uterina en partos posteriores.
Cuello del útero
El cuello uterino, más estrecho y cilíndrico que el cuerpo, tiene aspecto fusiforme,
algo más amplio en el centro que en sentido craneal y caudal.
Está fijo por su inserción en la vagina, que lo divide en tres partes: supravaginal,
vaginal e intravaginal.
1. La porción supravaginal se sitúa entre la vejiga de la orina y el fondo de
saco rectouterino, entre ambos ligamentos anchos del útero.
Sus bordes laterales están flanqueados por el recorrido de la arteria uterina y el
uréter.
2. La porción vaginal está determinada por la línea de inserción de la vagina
sobre el cuello, más craneal por su cara dorsal que por su cara ventral.
3. La porción intravaginal (ectocérvix) se introduce en la cavidad vaginal
determinando los fondos de saco vaginales.
Es de aspecto cónico, de vértice redondeado, en el que se encuentra el orificio
externo del útero (orificio cervical externo), por el que se comunica la cavidad del
útero con la de la vagina.
El aspecto de esta porción del cuello uterino (hocico de tenca) es muy variable. En
la mujer nulípara el orificio cervical externo es de aspecto circular, o de una pequeña
hendidura transversal, de bordes regulares, limitada craneal y caudalmente por
unos gruesos labios, anterior y posterior, de consistencia muy firme al tacto,
característica que disminuye durante la gestación.
En las multíparas la hendidura transversal es mayor, con un perfil irregular, y el labio
posterior es más grueso y redondeado que el anterior.
Cambios de Forma
El útero es un órgano que se desplaza con gran libertad y su posición varía
atendiendo al estado de distensión de la vejiga y del recto.
El eje longitudinal del cuerpo en comparación con el del cuello uterino forma un
ángulo abierto ventralmente denominado ángulo de flexión.
El eje longitudinal del cuello uterino forma asimismo con el eje longitudinal de la
vagina un ángulo abierto hacia adelante, formando el ángulo de versión.
Estos ángulos, más cerrados cuando la vejiga está vacía, determinan la posición
del útero en anteflexión (aproximadamente 160°) y anteversión
(aproximadamente 90°).
Atendiendo a la edad, el útero varía notablemente de configuración.
1. Durante el desarrollo fetal y hasta la pubertad el útero sobrepasa
cranealmente el estrecho superior de la pelvis, siendo un órgano
principalmente abdominal, y el cuello uterino inicialmente es más grande que
el cuerpo.
2. Tras la pubertad y en la mujer adulta, el útero aumenta su tamaño durante
cada menstruacion y es evidente que durante la gestación.
3. Tras la menopausia, se vuelve atrófico y de mayor consistencia, se hace más
evidente la separación entre el cuerpo y el cuello, y los labios del orificio
externo desaparacen casi por completo.
Mediante examen bimanual, con la
vejiga vacía, se palpa mediante un
tacto vaginal el ectocérvix con el dedo
índice de la mano derecha (que
muestra una consistencia similar a la
del cartílago nasal, pero más parecida
a la de los labios durante la
gestación). La mano izquierda explora
la pared anterior del abdomen por
encima de la sínfisis del pubis, y
aprecia el tamaño, la forma y la
movilidad del útero.
Estructura
El útero posee una luz en su interior, la cavidad uterina, tapizada por una pared
gruesa, constituida por diferentes capas concéntricas.
Cavidad Uterina
El útero presenta una estrecha cavidad
en su interior
pequeña en comparación con el tamaño
del órgano
aplanada en sentido anteroposterior
dividida en dos sectores por la zona más
estrecha que comprende el istmo: la
cavidad del cuerpo y la cavidad del
cuello.
A. La cavidad del cuerpo
es de forma triangular
aplanada por la proximidad de las caras anterior y posterior.
En los ángulos superiores o laterales (cuernos uterinos) se encuentran los
orificios internos de las trompas uterinas, y el ángulo inferior se comunica a
través del estrechamiento ístmico con la cavidad del cuello mediante el
orificio cervical interno.
Esta disposición triangular de los tres orificios constituye la base del diseño
de los dispositivos intrauterinos (DIU), utilizados como medios mecánicos de
anticoncepción, al evitar el desplazamiento normal de los gametos en el
interior del aparato reproductor femenino.
B. La cavidad del cuello
es un conducto de aspecto fusiforme
delimitado por los orificios cervicales interno y externo
Sus caras, anterior y posterior, están recorridas por un pliegue longitudinal,
del que se originan una serie de pliegues en dirección oblicua en sentido
craneal y lateral, los pliegues palmeados, que junto al pliegue longitudinal
constituyen el denominado «árbol de la vida».
Estos pliegues de ambas paredes no están directamente enfrentados, de tal
modo que el pliegue longitudinal no se encuentra exactamente en la línea
media y los pliegues palmeados de ambas caras encajan entre ellos
permitiendo el cierre del conducto cervical.
Pared Uterina
Es constituida por tres capas que, de la profundidad a la superficie, son la
mucosa, una capa muscular y una serosa externa o peritoneal.
Endometrio
La capa mucosa.
Presenta un aspecto suave y liso, y está constituida por un epitelio
cilíndrico, parcialmente ciliado.
Contiene glándulas tubulares simples que pueden extenderse hasta
la capa muscular al no haber una bien definida capa submucosa; son
menos abundantes en el istmo.
Se distinguen tres capas o estratos:
compacto, en relación con la cavidad uterina,
esponjoso y basal, en relación con la capa muscular.
Carácter dinámico, sujeto a una serie de cambios cíclicos en
respuesta a los estímulos hormonales.
Cada ciclo comprende aproximadamente 28 días, de tal modo, que
en el ciclo ovárico la ovulación coincide aproximadamente con la
mitad del ciclo uterino.
El ciclo uterino o ciclo menstrual afecta fundamentalmente al
endometrio y consta de cuatro fases: menstrual, posmenstrual,
proliferativa y premenstrual.
1. La fase menstrual o hemorrágica, que dura 3-6 días, se
caracteriza por una descamación de las capas superficiales
del endometrio (estratos compacto y esponjoso); queda
solamente la capa basal adyacente al miometrio, que no
experimenta cambios a lo largo del ciclo menstrual.
2. En la fase posmenstrual o reparadora, que dura 4-5 días, el
epitelio nuevamente aumenta de grosor, a partir de la capa
basal.
3. En la fase proliferativa, que dura 10-12 días, se incrementa el
número de mitosis y el grosor aumenta progresivamente en
respuesta a las hormonas ováricas (progesterona y estradiol,
secretadas por el cuerpo lúteo).
4. Finalmente, en la fase premenstrual o luteínica, que ocurre
durante los 7 días previos a la menstruación, el endometrio es
de mayor grosor, las glándulas son más voluminosas, y es la
fase en que el endometrio presenta las tres capas bien
definidas.
Si hay fecundación con la consiguiente implantación del embrión, las
hormonas secretadas por el trofoblasto del embrión prolongan la
actividad del cuerpo lúteo y la menstruación no se produce,
transformándose la mucosa en la decidua de la gestación.
Al final de la fase premenstrual, a medida que regresa el cuerpo lúteo,
aparecen cambios degenerativos que preceden a la fase de
hemorragia, en la que el patrón vascular arterial del endometrio
experimenta modificaciones significativas que determinan la
menstruación.
Se produce una lentificación paulatina de la circulación, y, finalmente,
isquemia de los estratos superficiales, dando lugar a descamación del
endometrio y hemorragia.
El endometrio muestra en el cuello uterino una superficie más fibrosa
e irregular (por la presencia de los pliegues palmeados). También
está constituido por un epitelio cilíndrico, pero las células ciliadas son
escasas; se continúa con un epitelio plano estratificado a nivel del
orificio cervical externo y la superficie vaginal del cuello uterino.
Además de glándulas tubulares simples, presenta numerosos
folículos glandulares profundos, secretores de una mucosidad clara,
viscosa y alcalina, que en ocasiones, se obstruyen favoreciendo la
presencia de pequeños quistes de retención (huevos de Naboth).
La mucosa que recubre los dos tercios inferiores del cuello uterino no
está sometida a los cambios consecuentes al ciclo menstrual.
Desde el punto de vista ginecológico, es de gran importancia la
citología exfoliativa, que constituye el análisis de las células
descamadas de la mucosa que tapiza las cavidades del aparato
genital.
El epitelio endocervical se renueva cada dos semanas, y su
estudio citológico aplicado al diagnóstico precoz de cáncer de cuello
uterino ha sido de gran importancia para la curación de estos
procesos.
Miometrio
La capa muscular
constituye la mayor parte de la estructura del útero
Contiene la máxima cantidad de fibras musculares en el fondo uterino,
y desciende progresivamente hacia el istmo y el cuello. Además, las
regiones anterior y posterior de la pared del cuerpo contienen más
fibras musculares que las regiones laterales; de modo similar, las
zonas más internas de la pared del cuerpo contienen más fibras
musculares que las zonas externas.
Esta constituido por fibras musculares lisas, entremezcladas con
vasos sanguíneos, linfáticos y nervios.
La presencia de numerosos vasos sanguíneos en el centro del
miometrio establece una capa denominada estrato vascular,
delimitado superficialmente por el estrato supravascular y en
profundidad por el estrato subvascular, con menos vasos.
Esta diferenciación en tres capas coincide a su vez con una
distribución de las fibras musculares siguiendo patrones diferentes en
cuanto a su dirección a lo largo de las paredes uterinas.
1. La capa superficial está constituida por fibras que se disponen
fundamentalmente en sentido longitudinal
2. las fibras de la capa media, que contiene los grandes vasos
sanguíneos, muestra un aspecto plexiforme, con una
ordenación aparentemente anárquica
3. la capa profunda presenta sus fibras siguiendo un patrón
preferentemente circular.
En el cuello uterino las fibras musculares no adoptan la misma
disposición; muestran un patrón a modo de embudo, desde el orificio
cervical interno al externo, que podría desempeñar un papel activo
como efecto valvular para mantener el orificio normalmente cerrado o
su dilatación durante el parto.
Durante la gestación, aumenta el contenido de fibras musculares en
el cuerpo uterino y el istmo, y desaparecen las diferencias de
concentración de fibras entre la pared anterior y posterior y las zonas
laterales, y las internas y externas del cuerpo, mientras que en el
cuello no se aprecian cambios tan llamativos.
Perimetrio
La capa serosa externa o peritoneal forma parte del peritoneo parietal
inferior y constituye el perimetrio bajo el cual se dispone una delgada
capa subserosa; queda muy adherido al nivel del fondo y tercio
superior de las caras vesical e intestinal, fundamentalmente es la
línea media.
El perimetrio no tapiza los bordes laterales de la porción supravaginal
del cuello y la parte más inferior de los bordes laterales del cuerpo; a
este nivel se dispone el parametrio, tejido conjuntivo que se extiende
lateralmente entre las hojas del ligamento ancho; es más escaso
progresivamente hacia la parte más craneal del mismo.
Formaciones ligamentosas
El útero se fija a las paredes de la pelvis y a las vísceras con las que se relaciona
por medio de una serie de ligamentos: ligamento ancho, ligamento redondo y
retináculo uterino.
El ligamento ancho del útero se describe en el capítulo correspondiente al
peritoneo del espacio infraperitoneal.
Los ligamentos redondos del útero son dos cordones redondeados que se
extienden desde los ángulos laterales del útero a las regiones inguinal y
púbica, y atraviesan el conducto inguinal para terminar en el monte del pubis
y los labios mayores de la vulva.
El retináculo uterino, de gran trascendencia desde el punto de vista
ginecológico, está constituido por un grupo de ligamentos y de tractos
conjuntivos que originándose en el cuello uterino se extienden hacia las
paredes de la pelvis, disponiéndose tres a cada lado:
A. Los ligamentos útero-sacros (pliegues recto uterinoso repliegues de
Douglas), constituidos por tejido conjuntivo y fibras musculares lisas, se
originan en la cara posterior del cuello del útero, cerca de sus bordes
laterales, y se dirigen hacia las caras laterales del recto para finalizar en
la cara anterior del sacro. A lo largo de su trayecto hacen relieve sobre
el peritoneo que los recubre, limitando lateralmente la excavación
rectouterina.
Ambos ligamentos útero-sacros se unen por detrás del cuello formando el
rodete uterino (ligamento de Petit).
B. Los ligamentos útero-vésico-púbicos (pliegues uterovesicales)
constituyen simples pliegues peritoneales, con poco efecto
ligamentoso, que recubren el tejido conectivo vesicopúbico que se
prolonga hasta el útero.
C. Los ligamentos cardinales (cervical transverso o de Mackenrodt) se fijan
medialmente al cuello uterino y el fondo de saco vaginal lateral, y
terminan en las paredes laterales de la pelvis, determinando la base o
parte inferior del ligamento ancho.
La insuficiencia de los medios de fijación, o sus posibles lesiones a
consecuencia de partos previos, unido al proceso de involución que
caracteriza al útero durante la senectud, son factores fundamentales para
comprender los procesos de un descenso o prolapso uterino, que puede
requerir la extirpación del órgano o histerectomía.

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