
75
Córdoba, Argentina. 'XI Congreso Argentino de Urología
líev. Ai'K- Urol.-Nefro
1.
Tomo 40, año UI71
ANATOMIA DEL TRIGONO Y DE LA
UNION URETERO-VESICAL
Por el Dr. RICARDO ROCA *
Durante los últimos años se han efectuado numerosas investigaciones
sobre la función de la unión urétero-vesical, tanto en sujetos normales como
en pacientes con afecciones urológicas. Dichos trabajos se han orientado casi
exclusivamente al estudio del reflujo vésico-urétero-renal, al estudio de sus
causas y a la investigación de su repercusión sobre la porción alta del tracto
urinario. La importancia creciente de la fisiología de la unión urétero-vesical
en la patología urológica ha relegado al olvido un capítulo no menos impor-
tante: el de la anatomía de la interconexión urétero-vesical. Creemos que para
comprender mejor la patología de la unión urétero-vesical es necesario conocer
su fisiología y que para comprender mejor la misma es necesario conocer su
anatomía en forma exhaustiva.
Muchas descripciones de la unión urétero-vesical han complicado el tema
innecesariamente. No hay un acuerdo total sobre la anatomía de la misma.
Ello se debe, sobre todo, a las contradictorias acepciones que ha sufrido aque-
lla enigmática estructura anatómica que Waldeyer dio en llamar "ureterschei-
de"
15
. Las dudas y las contradicciones surgieron cuando algunos anatomistas
tradujeron el vocablo alemán "scheide" mediante la palabra espacio
17
y otros
mediante la palabra vaina
3 10
. La confusión aumentó cuando se descubrió que
no solamente existía un espacio ureteral sino también una vaina ureteral. La
única forma de poner fin a la confusión consiste en olvidar el vocablo enun-
ciado por Waldeyer y en describir el espacio y la vaina como las estructuras
independientes y diferentes que son.
Se suele dividir el uréter terminal (fig. 1-A) en tres porciones; la yuxta-
vesical, la intramuscular y la submucosa. Las dos últimas constituyen el uréter
intravesical. La porción yuxtavesical está constituida por los últimos centí-
metros del uréter, hasta que éste se interconecta con la vejiga. La intramus-
cular es la región intramural del mismo. La zona submucosa, yace como su
nombre lo indica, inmediatamente por debajo de la mucosa vesical. Se estima
que la longitud aproximada del uréter intravesical es de 15 mm en el hombre
adulto, 15,5 mm en la mujer adulta y 7 mm en el niño.
El cana] ureteral es un conducto ubicado en la pared vesical. Está orien-
tado en forma oblicua hacia abajo y hacia adentro. No hay interconexión defi-
nida entre el canal ureteral y el uréter mismo. Existen, sin embargo, algunas
fibras musculares que en forma inconstante e irregular interconectan ambas
estructuras. Dichas fibras, no impiden, que el uréter pueda movilizarse dentro
del canal.
El canal ureteral mide aproximadamente 0,9 cm de largo. Tiene dos ori-
ficios, uno externo y otro interno. El externo está ubicado a la altura de la
capa longitudinal externa de la vejiga y el interno a la altura de la capa más
profunda de la misma (fig. 1-B).
Las capas musculares de la vejiga ubicadas por debajo del canal ureteral
ejercen una acción basal o de soporte sobre el uréter intramuscular y sub-
mucoso. Muchos investigadores le atribuyeron gran importancia a tal confi-
guración anatómica por la acción que tendría en el juego valvular de la unión
* Duarte Quiró.s 2234, Córdoba.