
Hay tres tipos de cartílagos en el organismo:
Cartílago hialino: es el más abundante y forma parte de los cartílagos
articulares, costales, traqueales, bronquiales, laríngeos, de la nariz y epifisarios.
Cartílago fibroso: es de color blanquecino, resistente, con abundantes fibras
colágenas. Se lo encuentra en los discos articulares y meniscos.
Cartílago elástico: es de color amarillento, flexible y con abundantes fibras
elásticas. Forma el cartílago auricular, la trompa auditiva y la epiglotis.
Huesos: El esqueleto óseo está formado por 206 huesos constantes. Pueden existir
huesos inconstantes, los que denominamos supernumerarios o accesorios, entre ellos
tenemos los huesos sesamoideos (son pequeños, asociados a tendones y articulaciones
y cumplen una función de polea, facilitando el deslizamiento de esos tendones).
Antes habíamos hablado del esqueleto axial y apendicular. El esqueleto axial está
ubicado en relación con el eje longitudinal del cuerpo y constituido por el cráneo, la
columna vertebral, las costillas y el esternón. El esqueleto apendicular, en cambio, está
constituido por los huesos que conforman los miembros superiores e inferiores.
Clasificación:
Se pueden clasificar de acuerdo con la forma general que presentan:
Huesos largos: predomina la longitud por encima del grosor y el ancho.
Presentan una diáfisis (cuerpo) y dos epífisis (extremos). La zona de unión de
la diáfisis con la epífisis se denomina metáfisis. Ejemplos: fémur, tibia, peroné,
radio, cúbito.
Huesos planos: predominan el ancho y el largo, sobre el grosor. Forman parte
de las paredes de ciertas cavidades corporales cumpliendo funciones de
protección. Ejemplos: occipital, frontal.
Huesos cortos: tienen igual largo, ancho y grosor y tienen generalmente forma
de cubo. Ejemplo: huesos del carpo, calcáneo.
Se pueden clasificar de acuerdo a la función que cumplen:
Huesos neumáticos: presentan cavidades rellenas de aire (senos o celdas)
Ejemplo: etmoides.
Huesos sesamoideos: como dijimos antes, son pequeños y asociados a un
tendón o articulación. Su nombre es porque se asemejan a una semilla de
sésamo. Por lo general, son inconstantes y se los encuentra en relación
estrecha con las articulaciones metacarpofalángica del pulgar y
metatarsofalángica del dedo gordo (hallux). Ejemplo: rótula, por su ubicación y
relación con el tendón del cuádriceps femoral, y es constante.
Configuración interna del hueso: reconocemos dos partes, el hueso compacto y el
hueso esponjoso. El hueso compacto forma una capa periférica y continua, que está
cubierta a su vez por el periostio (altamente vascularizado e inervado). El hueso
esponjoso está constituido por una serie de trabéculas que delimitan espacios
comunicados entre sí, ocupados por la médula ósea.
En los huesos largos, la diáfisis cilíndrica está constituida por hueso compacto
que rodea la cavidad medular, y las epífisis, de forma esferoidea, están
constituidas por hueso esponjoso y rodeado por hueso compacto.
En los huesos planos, se dispone el hueso esponjoso (diploe) entre dos láminas
de hueso compacto (tabla interna y externa).
En los huesos cortos, en su mayor parte están constituidos por hueso
esponjoso y rodeado por una lámina de hueso compacto.