La tesis es que esa red social lo ha transformado como sujeto. Veámoslo. Cuando uno se muda de casa, lleva
cierto tiempo adaptarse al nuevo espacio. La distancia entre el dormitorio y el baño, entre la cocina y el
living, etc. La altura de los muebles de la cocina. Si tiene espacio para colgar ropa o no lo tiene. Si la casa es
luminosa o no lo es. Todo esto (y tantísimas cosas más) va a diagramar sus movimientos y, por supuesto, su
ánimo. Si la casa es luminosa, puede que se le ocurra tener buenas plantas, estas se tornarán inmarcesibles
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si es oscura lo más probable es que desista de este gusto al verlas morir una tras otra. Si usted tiene espacio
para colgar ropa decide comprar un lavarropa, sino lo tiene, pero tenía lavarropas previamente, decide
venderlo y llevar la ropa al lavadero. Si la cocina tiene muchos muebles y además están a una altura
adecuada, usted no corre riesgo de tirar un vaso mientras intenta agarrar la polenta, en el único aéreo que hay
y que además está tan alto que se tiene que subir a un banco que tuvo que conseguir a propósito y que ahora
que el vaso se cae y usted intenta agarrarlo, pierde el equilibrio y se va de culo al piso con la polenta en la
cara que va a tener que sacarse, antes o después de levantar los vidrios del vaso deshecho.
Esto es parte de la vida: el oikos, la casa. Si Amaranta es la guerra, si Aureliano José es Amaranta, si usted es
facebook, también, todos y cada uno, somos nuestras casas. A ver si profundizo en esta complejísima idea:
hasta determinado punto, usted no es quien toma las decisiones, sino que es la casa la que toma las
decisiones por usted. Siguiendo con los ejemplos mencionados, si usted tiene una cocina amplia, que además
está integrada al living, le garantizamos (y le apostamos dinero) que tendrá más deseos de cocinar algo rico y
elaborado, que si su cocina, donde apenas tiene lugar para usted, está al fondo, y el living, donde se
desarrolla la vida familiar, está al frente, a varios metros y puertas de distancia.
Solo un movimiento de márketing puede caer en la banalidad de llamarle “casa inteligente” a una casa que
prende las luces (o apaga la heladera o enciende la calefacción) a través de una orden dada por el celular. Las
casas siempre han sido inteligentes y han hecho hacer cosas a la humanidad. El cuerpo, el pensamiento y el
deseo se acoplan al lugar en que se está; más aún, nacen y se producen en el lugar en que se está. Cuerpo,
pensamiento y deseo, son envueltos en las tramas invisibles del espacio vital.
Entonces, así como una casa lo hace tomar decisiones, también le moldea el ánimo y el cuerpo, o sea: la casa
lo atraviesa y lo constituye, es usted, y asimismo lo hacen las redes sociales. Usted va a sentir, va a pensar y
va a actuar a través de los hilados de esa red social en la que acaba de ingresar. Entonces usted se siente bien
al ver varios me gusta en la foto que acaba de subir o, por el contrario, siente ansiedad al no verlos. Usted
piensa, por ejemplo, que tal o cual persona tendría que haber dado ese me gusta y se pregunta por qué no lo
habrá hecho. Entonces decide hacer algo, por ejemplo, comentar la foto o etiquetar a alguien o subir otra foto
o cerrar el Facebook y simular que no le importa. Pero le importa, usted no puede engañarse.
Ok, todo esto son sentimientos, pensamientos y actos que se suceden cuando ingresa a Facebook. Pero ¿qué
quiere decir que una red social nos atraviesa? Quiere decir que no hace falta que usted entre a facebook para
sentir, pensar y actuar en modo facebook (ya ve cómo hemos elegido un recurso lingüístico propio de estos
tiempos: modo...). Ya cortó nuestra piel y se ha vuelto parte de nuestro tejido esquelético, conjuntivo y
nervioso. Tenemos facebook metido hasta el tuétano. Así como Amaranta es la guerra, usted es facebook.
Nuestro modo de ser se expresa con características de red social. Por ejemplo, estoy tomando mate en mi
trabajo, y veo que la yerba ha tomado un color verde brillante, el hecho me llama la atención, entonces
decido sacarle una foto y subirla, con el comentario “yerba radioactiva en Montevideo, atenti a las
mutaciones...”. O está en su casa, muy tranquilo, acaba de almorzar y ahora descuelga la ropa que ha dejado
secando en el balcón, de pronto: ¡los intestinos! un sonido de animal enjaulado sale del estómago, algo llama
2 Como usted puede observar, hablamos de Facebook y desde una lógica de funcionamiento propia de esa red social. Sabrá
disculparnos pero es lo que conocemos. Sabemos que la juventud de hoy se maneja con otras redes como Instragram o Snapchat, y
alguna más que ignoramos. No le hemos podido seguir el tren a ese mundo. Nos quedamos en Facebook, ni siquiera llegamos al
pretencioso Twitter. Entonces tomaremos facebook como paradigma y usted podrá hacer la extrapolación a la red que más le sirva.
3 Vamos, tome el diccionario una vez más. Enriquezca su vocabulario.
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