Alteraciones del habla en el adulto
Graciela Lara
El habla es el uso particular de la lengua, tiene un soporte sonoro que nos permite
escuchar y comunicarnos. Los procesos articulatorios para la producción del habla,
involucran órganos infraglóticos (pulmones, bronquios) que producen el aire necesario
para la producción del habla, la laringe (donde se encuentran las cuerdas vocales y la
glotis) que son las encargadas de producir el sonido cuando son estimuladas por el aire
proveniente de los pulmones y por ultimo las cavidades supraglóticas (faringe, cavidad
bucal y nasal) que modifican el aire produciendo el habla.
Podemos clasificar los trastornos del habla en: trastornos del habla articulatorios
(dislalias (funcionales, disglosias y audiogenas) y disartrias), trastornos del habla de
ritmo (tartamudez) y trastornos del habla fonológicos.
Trastornos del habla articulatorios se divide en Disartrias y Dislalias (dislalias
funcionales, disglosias y audiógenas). Para que la producción del habla sea correcta es
necesaria la acción coordinada de las estructuras que gobiernan la respiración, la
fonación y la articulación.
La dislalia es una dificultad para emitir correctamente los fonemas, modificando la
expresión verbal y pueden producir omisión, sustitución o deformación de una palabra
por otra palabra. Se trata de un trastorno en la articulación por alteración funcional de
los órganos periféricos del habla y son muy frecuentes en los primeros años escolares,
en este caso se habla de dislalias funcionales. Durante el desarrollo del habla se
presenta en el niño una dislalia fisiológica que generalmente va desapareciendo antes de
llegar a la edad escolar y si persiste a partir de los seis años debe considerarse
patológica. Las causas de una dislalia funcional pueden ser: educación deficiente,
circunstancias sociales desfavorables, bilingüismo, falta de interés por el desarrollo
lingüístico del niño.
Se denomina dislalias disglosias a la dificultad en la articulación de los fonemas que
resulta de una alteración morfológica de los órganos articulatorios y se caracterizan por
ser sistémicas ya que el niño pronuncia mal siempre el mismo fonema. Las causas
pueden ser: frenillo lingual corto, mala implantación dentaria, espacios interdentales
grandes, ausencia de piezas dentales, mal formaciones congénitas, etc.
En las dislalias audiogenas la adquisición del lenguaje está basada en la percepción
auditiva. El niño que oye hablar en francés, hablara francés, el niño que no escucha, no
hablara y el niño que escucha incorrectamente hablara con dificultades. Las dislalias
audiogenas son frecuentes en niños que han padecido otitis a repetición, trastornos
respiratorios, adenopatías, etc.
Las disartrias son trastornos del habla motriz, secundarios de lesiones nerviosas. Son
desordenes derivados de la falta de control neuromotor del habla. Se trata de
dificultades en la expresión del lenguaje debido al trastorno del tono y del movimiento
de los músculos fonatorios. La disartria es asistemica porque toda la articulación de la
palabra esta alterada, condicionada por la falta de control motor.