
208 UNIDAD 2 Herencia
Investigación científica
El descubrimiento de la doble hélice
A comienzos de la década de 1950, muchos biólogos se dieron
cuenta de que la clave para entender la herencia se encontraba
en la estructura del ADN. También sabían que quien dedujera
la estructura correcta del ADN recibiría reconocimientos que
quizá incluyeran el premio Nobel. Linus Pauling, del California
Institute of Technology (Instituto de Tecnología de California),
era la persona que más probabilidades tenía de resolver el
misterio de la estructura del ADN. Es de creer que Pauling sabía
más que cualquier otra persona con vida acerca de la química
de las moléculas orgánicas grandes. Como Rosalind Franklin y
Maurice Wilkins, Pauling era experto en técnicas de difracción
de rayos X. En 1950 se valió de estas técnicas para mostrar
que muchas proteínas estaban enrolladas en hélices de una
hebra (véase la figura 3-20b). Pero Pauling tenía dos grandes
desventajas. En primer lugar, durante años se había concentrado
en la investigación de las proteínas y, por tanto, tenía pocos
datos sobre el ADN. En segundo lugar, participaba activamente
en el movimiento pacifista. En ese entonces, algunos funcionarios
del gobierno estadounidense consideraban que tales actividades
podían ser subversivas y amenazar la seguridad de aquel país.
Esta segunda desventaja resultaría decisiva.
Los siguientes competidores con más probabilidades eran
Wilkins y Franklin, los científicos ingleses que se habían dado a la
tarea de determinar la estructura del ADN mediante patrones de
difracción de rayos X. De hecho, eran los únicos científicos que
tenían buenos datos sobre la forma general de la molécula de ADN.
Por desgracia para ellos, su abordaje metodológico era lento.
La puerta se abrió para los que finalmente descubrieron la doble
hélice: James Watson y Francis Crick, dos científicos que no tenían
los extensos conocimientos de los enlaces químicos que tenía
Pauling ni la experiencia de Franklin y Wilkins en el análisis por
rayos X. Watson y Crick no experimentaban en el sentido ordinario
de la palabra, sino que pasaban el tiempo pensando en el ADN,
mientras trataban de construir un modelo molecular que fuera
lógico y en el que se acomodaran los datos. Como trabajaban en
Inglaterra y como Wilkins les mostró los datos de Franklin (quizá
contra sus deseos), Watson y Crick estaban familiarizados con toda
la información radiográfica relacionada con el ADN.
Los datos de rayos X eran lo que le hacía falta a Pauling.
En virtud de sus tendencias supuestamente subversivas, el
Departamento de Estado de Estados Unidos se negó a expedir un
pasaporte para que Pauling pudiera salir de dicho país, así que
no pudo asistir a las reuniones en las que Wikins presentó los
datos de rayos X ni fue a Inglaterra a hablar directamente con
Wilkins y Franklin. Watson y Crick sabían que Pauling trabajaba
en la estructura del ADN y los impulsaba el miedo de que pudiera
vencerlos. En su libro The Double Helix (La doble hélice), Watson
cuenta que estaba convencido de que Pauling había visto las
imágenes de rayos X, de modo que “cuando mucho en una
semana, Linus habría desentrañado la estructura”.
Quizá estás pensando que eso no es justo, que la meta de
la ciencia es avanzar en el conocimiento y que todos deberían
tener acceso a todos los datos. Tal vez, pero después de todo,
los científicos también son personas. Prácticamente todos los
científicos quieren ver que su disciplina progresa y que derrama
beneficios a la humanidad, pero a la vez cada individuo quiere ser
el factor principal de ese progreso y recibir el crédito y la fama.
Linus Pauling se quedó a oscuras sobre los datos de los rayos X y
fue abatido en la carrera por encontrar la estructura correcta.
Poco después de que Watson y Crick propusieran la doble
hélice (FIGURA E11-3), Watson la describió en una carta a Max
Delbruck, amigo y consejero del California Institute of Technology
(Instituto de Tecnología de California). Cuando Delbruck le contó
a Pauling sobre el modelo de la doble hélice para el ADN, Pauling
felicitó gentilmente a Watson y Crick por su brillante solución. La
carrera había terminado.
Estudio de caso continuación
Músculos, mutaciones y miostatina
Todos los mamíferos “normales” tienen una secuencia de ADN
que codifica una proteína miostatina funcional que limita el
crecimiento de los músculos. El ganado Belgian Blue tiene
una mutación que cambia un gen leve por uno absurdo que
ya no codifica una proteína funcional, de modo que sufre un
desarrollo muscular excesivo.
Desde luego, para que tengan algún sentido, las letras de un
idioma deben estar en el orden correcto. Del mismo modo, un gen
debe tener las bases indicadas, en la secuencia precisa. Así como
“huésped” y “hostil” significan cosas diferentes y “huopli” no quie-
re decir nada, diferentes secuencias de bases del ADN codifican
información muy diferente o no codifican ninguna información.
En el capítulo 12 vamos a explicar cómo se toma la infor-
mación del ADN para formar la estructura de las células vivas.
En el resto del capítulo, examinaremos cómo se replica el ADN
durante la división celular para que se copie correctamente esta
información genética.
䊱
FIGURA E11-3 El descubrimiento del ADN James
Watson y Francis Crick con un modelo de la estructura del ADN.