sistemas de sensaciones, el sistema de los sonidos, el de los colores, los
sistemas del gusto y del olfato; entre los sistemas de los sentimientos, los que
constituyen el complemento subjetivo de los sistemas de las sensaciones arriba
estudiados, los sistemas de los sentimientos del sonido, de los sentimientos de
los colores y así continuando, y, además, los sentimientos probablemente
numerosos, que ligados sin duda objetivamente con estímulos complejos, son, en
cuanto sentimientos, de naturaleza simple, como, por ejemplo, los sentimientos
variados de armonía y de discordancia, correspondientes á las diversas
combinaciones de los sonidos. Hasta ahora, solamente en algunos sistemas de
sensaciones es posible afirmar con seguridad las diferencias del número de
dimensiones; así, por ejemplo, el sistema de sonidos es un sistema de una
dimensión; el sistema ordinario de los colores, que comprende los colores con
sus tránsitos al blanco, un sistema de dos dimensiones; el sistema completo de
las sensaciones de luz, el cual contiene los tonos oscuros de color y los tránsitos
al negro, un sistema de sensaciones de tres dimensiones.
6. Si en las relaciones hasta aquí mencionadas las sensaciones y los
sentimientos presentan, en general, procedimientos análogos, difieren con todo
ambas en algunas propiedades esenciales, que tienen su causa en la relación
inmediata de la sensación con el objeto, de los sentimientos con él sujeto.
1) Los elementos de la sensación presentan, cuando varían, dentro de una
misma dimensión cualitativa, puras diferencias de cualidad, que son siempre, al
propio tiempo, diferencias de la misma dirección; si luego en esta dirección
alcanzan los limites posibles, llegan á ser diferencias máximas. Son diferencias
máximas por ejemplo, en la serie de sensaciones de color: rojo y verde ó azul y
amarillo; en la serie de los sonidos, el tono más alto y el más bajo perceptibles,
todos los cuales son al mismo tiempo diferencias de cualidades. Todo elemento
sentimental, por el contrario, muda si varía continua y gradualmente el orden de
sus cualidades, así que pasa poco á poco á un sentimiento de cualidad
completamente opuesto. Esto aparece de modo evidentísimo en aquellos
elementos sentimentales que están regularmente asociados con sensaciones
determinadas, como, por ejemplo, un sentimiento de sonido ó de color. Un sonido
más alto y uno más bajo, en cuanto á sensaciones, tienen diferencias que se
acercan más ó menos á las diferencias máximas de las sensaciones de sonido;
en cambio, los correspondientes sentimientos de sonido son contrarios.
Generalmente hablando, las cualidades sensibles están limitadas, por las
diferencias máximas y las cualidades sentimentales, por los máximos contrarios.
Entre estos máximos contrarios existe una zona intermedia, en la cual el
sentimiento ya no se advierte. Pero muchas veces esta zona de indiferencia no
puede ser puesta de manifiesto porque, al disiparse, ciertos sentimientos simples,
continúan subsistiendo otras cualidades sentimentales, ó bien pueden surgir otras
nuevas. Este ultimo caso acontece especialmente cuando el paso del sentimiento
á la zona de indiferencia depende de una modificación de la sensación; así, por
ejemplo, en los tonos medios de la escala musical, desaparecen los sentimientos
que corresponden á los tonos altos y bajos, pero los mismos tonos medios tienen
una cualidad sentimental, que surge sólo distintamente al desaparecer los
contrarios. Esto encuentra su explicación en el hecho de que el sentimiento
correspondiente á cierta cualidad sensorial, forma de ordinario parte de un
sistema compuesto de sentimientos, en el cual dicho sentimiento pertenece