
Continúa su trayecto profundo en el triángulo deltopectoral hasta que se incurva,
inferiormente a la clavícula. Entonces, se encuentra en la región axilar, ubicándose
posterior al pectoral mayor. Luego, atraviesa la fascia clavipectoral (ver Fig. 3. B) y
desemboca en la vena axilar.
Vena basílica
Una vez formada la vena basílica, al contrario
de la vena cefálica, inicia su trayecto
ubicándose medialmente al bíceps braquial.
Al igual que la vena cefálica, también se
relaciona un nervio determinado. En este caso,
está acompañada por los dos ramos terminales
del nervio cutáneo medial antebraquial,
encontrándose uno medial y otro lateral a la
vena. Pero una vez que llega a la parte media (o
tercio superior) de la región, ya no entra en
relación con los ramos terminales, sino con
el mismo nervio. En este punto, ambos
atraviesan la fascia pasando por un mismo
orificio (ver Fig. 1).
Continúa su trayecto como vena profunda y se encuentra medial a la arteria
braquial y posterior al nervio cutáneo medial antebraquial. Finalmente, desemboca
en una de las venas braquiales. Aunque, en casos menos frecuentes, puede
continuar su trayecto hasta la región axilar y desembocar en la vena axilar o
también continuar como la misma vena axilar y recibir a las venas braquiales (ver
Fig. 4).
Afluentes:
Tanto la vena cefálica como la vena basílica, reciben venas superficiales de la
región anterior y de la región posterior del brazo, donde están dispuestas a modo
de plexo. Pero, la vena cefálica es la que drena gran parte del brazo. También
recibe las venas superficiales de la región del hombro y las venas
toracoacromiales, que drenan en ella antes de su desembocadura en la vena
axilar o cuando se ubica posteriormente al pectoral mayor (ver Fig. 3.B).
Fig. 4. Vista anterior de las venas
superficiales del brazo. Se observa a la
vena basílica continuarse como vena axilar.