LA ETICA Y LOS VALORES
UNIVERSALES
Fariña, J.
El aporte de las categorías de universal, particular y singular para analizar el problema de
ética aplicada a situaciones de violencia y derechos humanos, tiene dos ejemplos
importantes.
Benbenaste dice en su libro que las actitudes autoritarias defienden intereses particularistas,
mientras que la autoridad está asociada con lo universal, y correlativamente, con lo singular.
En esta línea, una perspectiva ética para la humanidad deberá respetar los valores
universales-singulares, entre los cuales el carácter simbólico del ser humano (expresado en
el lenguaje) constituye la prioridad. En consecuencia, el ejercicio democrático y los valores
de autoridad no pueden medirse en términos cuantitativos, sino de forma cualitativa y se
establece en función de su compromiso con los valores universalistas en juego.
Sebreli dice que el relativismo cultural incurre en esta falacia de deducir el juicio normativo
del juicio fáctico, el deber ser del ser, al justificar toda norma ética, cualquiera que fuera, por
el mero hecho de ser aceptada por la mayoría de la comunidad. De la comparación, de la
confrontación puede surgir la superioridad de unos códigos morales con respecto a otros,
establecerse una jerarquía de valores válidos para todos. La ciencia se basa en juicios
fácticos y no de valor, y la ética no puede deducirse de hechos, pero al mismo tiempo es
difícil separarla entre unos y otros. Los juicios de valor pueden estar apuntalados por
conocimientos objetivos.
Gilberti distingue el nivel instrumental de una “lógica profesional que omitiría reconocer lo
que ocurre alrededor”, de otra preocupada por los valores más universales, tales como la
búsqueda de verdad o de justicia. Propone meditar acerca del modo de producción psíquica
de cada lógica. Las lógicas más abarcativas pueden incluir a las instrumentales; ante la
aparición de nuevas lógicas vinculadas con la ética, las lógicas anteriores, menos
abarcativas, adquieren un valor instrumental. Las lógicas que originalmente fueron más
instrumentales no se dejan subsumir fácilmente por lógicas que apunten a niveles más altos
y complejos, ni hablar de las contradicciones que hay entre ellas. Las más abstractas suelen
ser las que exigen mayores sufrimientos y renuncias a los intereses personales.
Martín-Baró asigna al contexto sociopolítico un lugar protagónico en la toma de posición por
parte del profesional. Sus afirmaciones dieron lugar a una polémica acerca del rol
profesional y de los aspectos éticos implicados. Un punto de contacto entre las diversas
teorías esta dado en los debates acerca del desarrollo de los comités de ética.
En el interior del debate acerca de lo disciplinario y lo interdisciplinario para la constitución
de comités de ética, otros trabajos objetan el carácter del control de la ética profesional por
los colegios de graduados de una misma especialidad. La ética entre pares constituye una
tesis cuestionable, ya que se correspondería con un pensamiento corporativo.
Las asociaciones profesionales de psicólogos y psicoanalistas han actuados a veces
guiados por criterios particularistas.
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