
Arbitrariedad. No existe relación entre significado y significante, nada tiene que ver con
la palabra que escribimos. Es inmotivada, consensuada entre los habitantes.
Doble articulación. Los signos lingüísticos están formados por monemas que son los
componentes de cada uno de ellos, y a su vez, estos divididos por fonemas.
Linealidad. Cuenta con su propio tiempo y espacio, es el tiempo en que tarda en
pronunciarse una palabra.
Mutable o inmutable. La lengua cambia a lo largo de los años debido a su uso, por lo
tanto, los signos son mutables. Cuando nos referimos que los signos son inmutables,
estamos señalando que la palabra en sí no cambia, es decir, el signo siempre es el mismo
individualmente.
CHARLES PEIRCE
Según Peirce un signo es algo que esta para alguien en lugar de otra cosa en algún aspecto
o carácter, no hay nada que lleve a “algo” a ser un signo. Cualquier cosa puede serlo.
Semiosis.
• Es la relación, no la entidad.
• Es el proceso en el que algo funciona como signo
• Implica 3 factores: lo que actúa como signo, aquello a lo que el signo alude y la
interpretación que hace de esta relación un intérprete.
Según Peirce, el signo es una entidad compuesta por el significante (soporte material), el
significado (imagen mental) y el referente (objeto), ya sea imaginario o real al que alude
el signo. Peirce aborda el estudio del signo desde una perspectiva pragmática, y su
objetivo es entender cómo el signo influye en la conducta humana. Para Peirce, el signo
se compone de tres partes, conocida como la triada de Peirce:
• Representamen. Es algo que esta en lugar de otra cosa, la sustituye.
• Objeto. Es la porción de realidad a la que se accede a través del signo.
• Interpretante. Cumple de mediador entre el representamen y el objeto.