
50
nº 21
Desde el punto de vista clínico resulta muy difícil de diagnosti-
car debido a los pocos síntomas que presenta, aunque si se puede
sospechar en función de la época de aparición (otoño e invierno), y
de los animales afectados (jóvenes).
La concentración plasmática de Á-glutamiltransferasa (GMT),
útil para el diagnóstico y seguimiento de la evolución de las enfer-
medades hepatobiliares, puede ayudar a diagnósticar a los animales
durante el periodo en que la Fasciola está en los conductos biliares.
En la necrópsia podemos observar lesiones características en el
hígado y, además, es relativamente fácil observar Fasciolas en los
conductos biliares o formas inmaduras en cortes de parénquima
hepático.
El análisis de las heces nos permite detectar mediante técnicas
de flotación o de sedimentación huevos de fasciola, pero presenta
limitaciones porque solamente se aislarán huevos en aquellos
animales que tengan fasciolas adultas en la vesícula biliar (tras
8-10 semanas de la infestación) y no los detectaremos en las fases
iniciales de la parasitación. Aunque es un método muy específico
-los huevos de F. hepatica sólo pueden ser confundidos con huevos
de Paramphistomum spp.-, es poco sensible, tardío, laborioso y
necesita personal experimentado.
El diagnóstico inmunológico consiste en la determinación de
anticuerpos (IgG), en suero o leche, frente a los antígenos de excre-
ción/secreción de F. hepatica (FhES).
La aplicación del ELISA-indirecto posibilita la detección
precoz de la enfermedad, aunque uno de los inconvenientes que
plantea es que no permite distinguir entre aquellos animales que
han tenido contacto con el parásito y permanecen infectados, y los
que han sido capaces de eliminar la infección de forma natural o
tras la administración de un fasciolicida. Por el contrario, mediante
ELISA-directo se puede determinar la existencia de infección en el
animal en ese momento, ya que la detección de antígenos indica la
presencia de fasciolas migrando a través del hígado. En consecuen-
cia la utilización conjunta de ambas pruebas inmunoenzimáticas
son complementarias y de gran utilidad en el diagnóstico. Otra
alternativa es la detección de antígenos en heces (coproantígenos),
que constituyen una prueba directa de la presencia de una infec-
ción activa.
Profilaxis y tratamiento
Las medidas de control para F. hepatica pretenden eliminar el
parásito en los animales infectados, reducir la población de caraco-
les y prevenir el acceso a áreas de pasto infectadas. En la práctica,
generalmente solo se aplica la primera medida.
Medidas sobre el entorno:
1. Drenaje y cercado de las zonas húmedas, que es donde va
a vivir el caracol que actúa como hospedador.
2. Utilización de molusquicidas para eliminar los caracoles.
Existen numerosos productos como el sulfato de cobre, la niclo-
samida, el pentaclorofenato sódico o el N-tritil-morfolina, sin
embargo, el impacto ambiental que pueden provocar es tal que, por
ejemplo, el uso de sulfato de cobre está prohibido.
3. Control de especies silvestres, como el conejo, la liebre, el
jabalí, la ardilla, etc., que pueden ser hospedadores de este parásito,
y que contribuyen al mantenimiento y difusión de la infestación.
Las medidas aplicables sobre el animal consisten en emplear
fármacos que eliminan el parásito en su fase juvenil y/o adulta.
En las zonas endémicas es aconsejable tratar a todos los animales
mayores de cuatro meses. En general se recomiendan dos trata-
mientos; uno en primavera-verano que reduce la infección en
otoño y otro en otoño- invierno que previene la aparición de sig-
nos clínicos en invierno y la infección en primavera. En cebaderos
es recomendable un tratamiento antiparasitario a su llegada a la
explotación, que según el fármaco utilizado puede necesitar una
nueva aplicación a los 2 ó 3 meses.
Distintos fármacos (triclabendazol, clorsulón, albendazol,
oxfendazol, netobimín, closantel, nitroxinil y oxyclozanida) se uti-
lizan con éxito en el tratamiento de esta parasitosis. Sin embargo,
es necesario respetar las indicaciones de especie y los tiempos de
supresión (algunos productos no están autorizados para su uso en
vacas de leche).
Bibliografía
!2)!3-3,/-"!#352%:*,$·%:"!»/300!:!-/22/.$/02)%3'/$%
).&%##)¼.0/2&!3#)/,!(%0!4)#!%."/6)./3$%!»/3$%,./2/%34%$%
%30!»!!#4!3$%,8)))#/.'2%3/$%&%-%3025-&%$%2!#)¼.-%$)4%22.%!$%
3!.)$!$902/$5##)¼.$%25-)!.4%3;%.,·.%!=2%&$%$%!"2),$%
2008.
(4407776%45.)"/)434!&&'%.4),%&%-%3025-0$&#/.'2%33)8)))#/.-
'2%33/"!2)-/22/.$/0$&
!34):",!.#/3%,6)2!0!24)$!,'/.:,%:-!24·.*60!2!3)4/,/'·!02#4)#!%.
,!#,·.)#!$%#!-0/$%6!#5./2%$6%46/,6))).;%.,·.%!=2%&$%$%
ABRIL DE 2008. HTTP://WWW.REDVET.ES
'54)³22%:'!,).$/*&&!3#)/,/3)3"/6).!;%.,·.%!=2%&$%$%!"2),$%
(440777%8/0/,#/-'%.%2!,#)2#5,!2%3(4-,
-%2#+6%4%2).!29-!.5!,&,5+%).&%#4)/.3).25-).!.43;%.,·.%!=2%&$%$%
ABRIL DE 2008. HTTP://WWW.MERCKVETMANUAL.COM/MVM/INDEX.JSP?CFILE=HTM/BC/
TOC_22700.HTM
-%:/-%.³.$%:-'/.:,%:7!2,%4!-#!22/#/22!,#2/$2·'5%:0)#!,,/)
#/24):/-%,,!8#!342/(%2-)$!*!!&!3#)/,/3%%.'!,)#)!./6/3-³4/$/3
$%$)!'.¼34)#/;%.,·.%!=2%&$%$%!"2),$%(440-%$)/252!,85.4!
%3).6%34)'!#)/.0$&0?$0$&
3!"!2+/2+-!:-).!.$-!-)+/b,5,452(!./'Ä.3%2%.&#%6)+/,#
KABAALIO⁄LU A. HUMAN FASCIOLIASIS. CLIN. MICROBIOL. INFECT., 2004; VOL. 10(5):
385-7.
5215(!24'-%4!,0!2!3)4/,/'·!6%4%2).!2)!%$!#2)")!:!2!'/:!
Huevos de Fasciola.