
riantes» existentes en el concepto de sociedad de masas son numerosas: el pensamiento político
del siglo
XIX de carácter conservador señala en la sociedad de masas el resultado de la progresiva
industrialización, de la revolución en los transportes, en los comercios, en la difusión de valores
abstractos de igualdad y de libertad. Estos procesos sociales determinan la pérdida de exclusivi-
dad por parte de las élites que se encuentran expuestas a las masas. El debilitamiento de los
vínculos tradicionales (de familia, de comunidad, de asociaciones profesionales, de religión, etc.)
contribuye, por su parte, a debilitar el tejido conectivo de la sociedad y a preparar las condicio-
nes para el aislamiento y la alienación de las masas.
Un filón distinto está representado por la reflexión sobre la «cualidad» del hombre-masa, re-
sultado de la desintegración de las élites. O
RTEGA Y GASSET (1930) describe en el hombre-masa la
antítesis de la figura del humanista culto. La masa es el juicio de los incompetentes, representa el
triunfo de una especie antropológica. que recorre todas las clases sociales y que basa su propio
papel en el saber especializado vinculado a la técnicayalaciencia. Desde esta perspectiva la
masa «es todo lo que no se valora a sí mismo –ni en bien ni en mal– mediante razones especiales,
pero que se siente “como todo el mundo” y sin embargo no se angustia, es más, se siente a sus
anchas al reconocerse idéntico a los demás» (O
RTEGA Y GASSET, 1930, 8).
«La masa arrasa todo lo que es diferente, singular, individual, cualificado y seleccionado»
(O
RTEGA Y GASSET, 1930, 12). Aunque el ascenso de las masas indica que la vida media se mueve
a un nivel superior a los precedentes, las masas sin embargo revelan «un absurdo estado de áni-
mo: sólo están preocupadas por su bienestar y, al mismo tiempo, no se sienten solidarias con las
causas de este bienestar» (O
RTEGA Y GASSET, 1930, 51), mostrando una absoluta ingratitud hacia
lo que les facilita la existencia.
Una línea distinta de análisis estudia en cambio la dinámica que se instaura entre individuos y
masas, y el nivel de homogeneidad en torno al que se agregan las mismas masas. Simmel
observa
que «la masa es una formación nueva, que no se basa en la personalidad de sus miembros, sino
sólo en aquellas partes que unifican a cada uno con todos los demás y equivalen a las formas más
primitivas e ínfimas de la evolución orgánica [...]. Evidentemente aquí no cabe ningún comporta-
miento que presuma proximidad y reciprocidad de varias opiniones distintas. Las acciones de la
masa apuntan directamente a su meta e intentan llegar a ella por la vía más breve: esto hace que
lo que las domine sea siempre una única idea, la más sencilla posible. No suele ser habitual que,
en sus conciencias, los miembros de una gran masa posean un amplio abanico de ideas en co-
mún con los demás. Por otra parte, dada la complejidad de la realidad contemporánea, cada
idea simple debe ser también la más radical y exclusiva» (S
IMMEL, 1917, 68).
Al margen de las contraposiciones filosóficas, ideológicas y políticas en el análisis de la socie-
dad de masas –interpretada bien como la época de la disolución de las élites o de las formas so-
ciales comunitarias, bien como el comienzo de un orden social más compartido, o bien como
una estructura social originada por el desarrollo de la sociedad capitalista–, algunos rasgos comu-
nes caracterizan la estructura de las masas y su comportamiento: las masas están constituidas por
una agregación homogénea de individuos que –en cuanto miembros– son sustancialmente igua-
les, no diferenciables, aunque procedan de ambientes distintos, heterogéneos, y de todos los
grupos sociales.
Las masas además se componen de personas que no se conocen, espacialmente separadas
unas de otras, con escasas o ninguna posibilidad de interactuar. Finalmente, las masas carecen
de tradiciones, reglas de comportamiento, leadership y estructura organizativa (B
LUMER, 1936 y
1946). Esta definición de las masas como un nuevo tipo de organización social es muy importan-
te por varios motivos: en primer lugar enfatiza y corrobora el elemento central de la teoría hipo-
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