¿QUÉ ES ESA COSA LLAMADA
ÉTICA?
Fariña, J
Con respecto a las fallas éticas en que incurren los psicólogos, un caso de estudio versa
sobre una paciente que descubre que mientras está en el diván, su psicoterapeuta estaba
tejiendo. ¿Es esto una falla ética? No nos preguntamos si es una “buena” o “mala” analista,
ya que es algo que no sabemos ni podemos saber. Nada de eso nos incumbe. Lo que nos
preguntamos es qué nos genera a nosotros presenciar esa escena, la imagen de una
analista tejiendo.
Veamos antes, la situación en la que el analista se duerme durante una sesión (cosa que
aparentemente ocurre más seguido de lo que se cree). ¿No es acaso ésta una gravísima
falla ética? No, no lo es. ¿Qué indica que un analista se quede dormido durante una sesión?
En primer lugar, que tiene sueño, que está cansado, que su cuerpo no le responde y le
exige dormir. No hay allí cuestión ética
El dilema ético lo tendrá el analista no cuando se queda dormido, sino más bien cuando se
despierta. ¿Qué hace con su sueño? ¿Reniega de él, fingiendo sentirse mal, hace como si
nada hubiera pasado? ¿O por el contrario reconoce que se quedó dormido, que pensaba
que estaba en condiciones de atender cuando comenzó la sesión pero que evidentemente
no era así, da por interrumpida la sesión y ofrece recuperarla en otro momento?
Hay grandes diferencias en los cursos de acción. Por supuesto puede ocurrir que tanto el
paciente del primer ejemplo como el del segundo abandonen la sesión sin retomar nunca
más su terapia. Pero no escapa a nadie que muy distinto será lo que se lleve uno y otro al
dejar el consultorio
El primero se irá sabiendo que su analista le mintió, y que si regresa será para continuar el
análisis en condiciones que son su negación misma. Al resolver el dilema ético por el
camino de la impostura, el analista muestra no estar en condiciones de sostener su posición,
clausurando así todo camino terapéutico posible. El segundo paciente, que recibe la verdad,
tal vez se lleve un sentimiento de frustración, pero también las condiciones para continuar su
análisis. Al responder por su acto, es decir, al reconocerse responsable por él, el analista
genera las condiciones para que el sueñito pueda ingresar, transferencia mediante, en un
camino simbólico.
Dormirse en medio de una sesión es poner en peligro el tratamiento de un paciente, es un
ejemplo de lo que llamaremos “mala praxis”. Cuando se despierta, en cambio, está ante un
dilema ético: tiene dos caminos claramente diferenciados, sabe que las consecuencias de
uno y otro son bien distintas y elige intencionadamente uno de ellos.
Diremos entonces: toda violación ética conlleva una mala praxis, pero no toda mala praxis
envuelve un problema ético.
Con respecto al primer ejemplo de la analista tejiendo, cuando proponemos a nuestra
alumna pensar si ella objetaría éticamente que un analista fumara en pipa durante la sesión,
su respuesta es claramente negativa. ¿Por qué objetar entonces el tejido y no la pipa? Otra
alumna objetó inmediatamente: “con ese criterio la terapeuta se podría cortar las uñas
durante la sesión, ¡o pintárselas!” La réplica de parte de otra compañera fue “¡ah no! Yo
jamás podría atender a un paciente mientras me pinto las uñas, porque la concentración que
necesito me impediría hacer cualquier otra cosa al mismo tiempo”.
Formularemos a esta altura lo que podríamos llamar una primera observación: tejer, cortarse
las uñas, pintárselas ¿no es obvio que estamos ante la impronta de una imagen materna? Y
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