Platón
Podemos dividir las obras de platón en tres periodos: el primero, la juventud, donde el pensamiento
que se expresa es más bien el de Sócrates; un periodo de transición donde Platón ya está dando sus
propias opiniones y que se integra en el segundo periodo: el de la madurez. El tercer periodo es el
de la vejez.
El conocimiento
Para Platón el verdadero conocimiento se caracteriza por ser infalible y tener por objeto lo que es.
El mundo que nos rodea no tiene una verdadera realidad. Son vanas sombras o ilusiones que pueden
proporcionarnos opiniones, pero no el verdadero conocimiento. Si la experiencia sensible no es
fuente de conocimiento porque recae sobre objetos cambiantes, si no queremos caer en un
escepticismo total, será necesario postular que existe un mundo de cosas, que no cambien, que nos
aseguren el verdadero conocimiento, “el mundo de las Ideas”.
El verdadero conocimiento ha de ser estable, permanente, fijo, susceptible de definición clara y
científica, la cual es la del universal. Esas ideas constituyen la verdadera realidad, y la inteligencia
las intuye en un acto que es el final de un largo proceso de conocimiento.
El mundo que nos rodea no tiene una verdadera realidad. Son vanas sombras o ilusiones que pueden
proporcionarnos opiniones, pero no el verdadero conocimiento.
La mente humana a lo largo de su camino desde la ignorancia hasta el conocimiento, atraviesa dos
campos principales, el de la doxa (opinión) y el de la episteme (conocimiento). La doxa versa sobre
imágenes mientras que la episteme versa sobre arquetipos. A su vez, hay dos grados para la doxa y
dos para la episteme que se corresponden con dos regiones de lo real: el mundo sensible y el mundo
inteligible.
1. El grado más bajo, la eikasia tiene por objeto las imágenes o sombras, imitaciones de
segunda mano en nuestras mentes.
2. La pistis versa sobre los objetos de este mundo, imitaciones imperfectas de lo ideal.
3. La dianoia, habla de las matemáticas.
4. Quien ha intuido lo universal, la idea, el arquetipo se halla en un estado de noesis, pues ha
adquirido el conocimiento propiamente dicho.
El intuicionismo platónico
El intuicionismo platónico tiene tres postulados:
1. El presupuesto ontológico se completa con la afirmación de que las formas son también
objetos (objetos formales) y por ello es permisible hablar en singular del círculo, de la recta
o de la blancura y no meramente de ser circular, recto o blanco.
2. El segundo postulado de carácter gnoseológico, da su nombre a la metodología. Es la
admisión de que la naturaleza humana posee la facultad de entrar en relación directa con las
ideas o formas. A este tipo de conocimiento se lo llama “intuición”.
3. El tercer postulado semántico, se refiere al significado de las palabras que empleamos en
nuestro lenguaje. Según una tradición que ha perdurado durante mucho tiempo: “para cada
termino, una idea”. Lo que otorga significado a una palabra es el hecho de que a ella está
asociada una idea de la cual es su representativa lingüística.