Convergencia de señales
La convergencia significa que un conjunto de señales procedentes de múltiples orígenes se
reúnen para excitar una neurona concreta. Es decir, numerosos terminales derivados de la
llegada de un solo fascículo de fibras acaban en la misma neurona. La importancia de este
hecho radica en que las neuronas casi nunca se excitan a partir del potencial de acción de un
único terminal de entrada.
Por el contrario, los potenciales de acción que convergen sobre la neurona desde muchos
terminales proporcionan una sumación espacial suficiente para llevar a la célula hasta el umbral
necesario de descarga. La convergencia también puede surgir con las señales de entrada
(excitadoras o inhibidoras) derivadas de múltiples fuentes. Por ejemplo, las interneuronas de la
médula espinal reciben señales convergentes desde: 1) fibras nerviosas periféricas que
penetran en la médula; 2) fibras propioespinales que pasan de un segmento medular a otro;
3) fibras corticoespinales procedentes de la corteza cerebral, y 4) otras vías largas que
descienden desde el encéfalo hasta la médula espinal. A continuación, las señales emitidas por
las interneuronas convergen sobre las motoneuronas anteriores para controlar el
funcionamiento muscular.
Esta convergencia permite la sumación de información derivada de diversas fuentes y la
respuesta resultante reúne el efecto acumulado de todos los diferentes tipos de información. La
convergencia es uno de los medios importantes que utiliza el sistema nervioso central para
relacionar, sumar y clasificar distintas clases de información.
Sumación espacial. por el cual se transmite la intensidad creciente de una señal mediante un
número progresivamente mayor de fibras. Esta imagen ofrece un sector de piel inervado por
una gran cantidad de fibras paralelas para el dolor. Cada una de ellas se ramifica en cientos de
minúsculas terminaciones nerviosas libres que sirven como receptores para el dolor. Todo el
conglomerado formado por las fibras que proceden de una sola con frecuencia cubre una zona
de piel cuyo diámetro llega a medir 5 cm. Este área se llama campo receptor de la fibra. El
número de terminaciones es grande en su centro, pero disminuye hacia la periferia. En la figura
también se puede observar que las fibrillas ramificadas se superponen con las derivadas de
otras fibras para el dolor. Por tanto, un pinchazo en la piel suele estimular las terminaciones de
muchas diferentes a la vez. Cuando el pinchazo ocurre en el centro del campo receptor de una
fibra para el dolor concreta, su grado de estimulación es muy superior a sí sucede en la
periferia, porque el número de
terminaciones nerviosas libres es
mucho mayor en dicho caso.
Así pues, las señales más intensas
cada vez se diseminan a más fibras.
Este es el fenómeno de la sumación
espacial.
Sumación temporal. Un segundo
medio para transmitir señales de
intensidad creciente consiste en
acelerar la frecuencia de los impulsos
nerviosos que recorren cada fibra, lo
que se denomina sumación temporal.
con los cambios de intensidad de la
señal en la parte superior y el
auténtico impulso transmitido por la
fibra nerviosa en la inferior.