
transforma la realidad del paciente, se presenta como característica importante la
conservación intelectual y de la personalidad, de cierta lucidez (sobre todo referente a tiempo
y espacio), y de relativas capacidades sociales, profesionales y afectivas (a diferencia del
nivel de pérdida de mucho de esto que se presencia en la demencia precoz restringida). En
este cuadro insiste como síntoma fundamental la presencia de delirios de persecución y
alucinaciones (comúnmente auditivas), y en esto último se encuentra la distinción frente a la
paranoia (que no permite alucinaciones). La parafrenia sistemática específicamente se
singulariza por un desarrollo lento pero progresivo e infinito de estos delirios de persecución
e ideas de grandeza, que no resultan en la desintegración del psiquismo. En el caso se observa
como la Sra. K luego de recibir las críticas negativas hacia su ensayo se siente traicionada y
cae en depresión, hasta quiso suicidarse al delirar sentirse perseguida por su marido (esto
resuena con ese acercamiento a la parafrenia fantástica). El delirio de persecución persiste a
lo largo de los años, evolucionando continuamente a ideas cada vez más abarcativas. La
percepción de cómo su propio cuerpo se transforma (estado cenestésico), y las voces que
escucha (alucinaciones auditivas). Incluyendo la psicosis alucinatoria crónica de Ballet
(1911), se puede articular el comienzo de la condición de la Sra. K como una incubación con
malestar (primera fase) resultando en ideas persecutorias (segunda fase). Las alucinaciones y
el estado cenestésico también son claros síntomas de esta psicosis. La evolución del cuadro se
ha mantenido dentro de lo esperable por parte de una parafrenia sistemática (Kraepelin, 1913)
y de la psicosis alucinatoria crónica (Ballet, 1911). la Sra. K se encuentra orientada, ni su
voluntad ni sus capacidades se ven afectadas a un nivel desmesurado, no demuestra pérdida
de su unidad interior. Sí se evidencia en cambio el progreso del delirio de persecución, que
empezó con su marido pero ha llegado a abarcar otras situaciones con el tiempo, al igual que
la evolución de las alucinaciones, que pasaron desde ruidos indefinidos a voces entendibles.