
definitiva para asegurar el diagnóstico positivo. Un resultado negativo en el examen directo del
producto de la lesión no descarta la posibilidad de la enfermedad, ya que pueden existir pocos
treponemas en la misma.
Las ventajas de estos métodos son la inmediatez y bajo costo. La desventaja principal es que solo
puedo realizarlos si existe una lesión visible. Resulta obvio por lo tanto que estos métodos no son
utilizados en el banco de sangre.
Métodos Indirectos
Los métodos indirectos se fundamentan en la detección de anticuerpos producidos por el organismo en
respuesta a la enfermedad. Estos marcadores necesitan, aproximadamente, de unos 14 a 20 días para
hacerse reactivos.
Existen dos tipos de anticuerpos que puedo buscar. Los Anticuerpos Treponémicos y No Treponémicos.
Las
Pruebas No Treponémicas no determinan anticuerpos específicos contra T. pallidum, en su lugar
detectan anticuerpos contra antígenos generados comúnmente por los tejidos dañados por este
microorganismo. Presentan un bajo costo, son fáciles de efectuar y son utilizadas para la detección de
una infección reciente, o para evaluar la respuesta a un tratamiento, sin embargo, su desventaja es la
alta inespecificidad que presentan.
Las
Pruebas Treponémicas detectan anticuerpos IgG e IgM específicos contra T. pallidum. Utilizan
antígenos de la membrana externa de la bacteria o antígenos recombinantes. Presentan una alta
especificidad y sensibilidad. Su desventaja es que no pueden distinguir entre una infección reciente y
activa vs. una infección anterior ya tratada y no contagiosa, debido a que el anticuerpo treponémico
permanece reactivo por muchos años en el paciente.
Pruebas No Treponémicas
Se basan en antígenos compuestos de soluciones alcohólicas de cardiolipinas, colesterol y lecitinas.
Detectan inmunoglobulinas IgG e IgM frente a estas sustancias, producidas en los tejidos dañados por
el treponema (o por otras enfermedades). En enfermedades que cursan con mucha destrucción de
tejido o con compromiso hepático, como el lupus eritematoso sistémico, hepatitis viral, lepra
lepromatosa y malaria, pueden presentarse resultados falsos positivos.
La prueba tiene valor en el relevamiento poblacional ("screening"), pero no sirve para establecer el
diagnóstico de certeza. Cuando se emplean para estudiar poblaciones todos los sueros reactivos
deberán confirmarse con una prueba treponémica.
Las pruebas no treponémicas son útiles, además, para determinar la respuesta del paciente al
tratamiento antibiótico. Si el paciente responde al tratamiento y cura, el título de VDRL baja, mientras
que las pruebas específicas permanecen con altos títulos. Si es eficaz los títulos deberán disminuir
significativamente (hasta 8 veces) durante los 6-12 meses siguientes a su inicio. Suele persistir
reactividad a títulos muy bajos o en suero no diluído. Si el tratamiento se inicia en estadíos latentes o
tardíos lo habitual es conseguir una disminución de los títulos, de forma muy lenta, y sólo en un 25-40 %
de los pacientes. En el resto, la persistencia de la seropositividad no indica ni fallo del tratamiento ni
reinfección.
La generalidad en estas pruebas consiste en mezclar el suero del paciente con el antígeno en un soporte
circular. Si existen anticuerpos, reaccionan formando una floculación que es leída microscópicamente
(100 aumentos). Se pueden presentar fenómenos de prozona (falsos negativos) cuando las muestras
son fuertemente reactivas, por lo que es conveniente titularlas siempre que se realiza un diagnóstico.