poblaciones y grupos étnicos, sin embargo algunos se han hallado con más frecuencia (A2, DR4, DR7,
DQB1*0303, Cw6, A30, A31 y DQ3).
Algunas proteínas de los melanocitos pueden actuar como
autoantígenos que estimulan una respuesta inmune específica (ej: gp100, MART1, tirosinasa, y
proteínas 1 y 2 relacionadas a la tirosinasa). Probablemente la tirosinasa (gen TYR) sea el
principal autoantígeno. Su locus presenta 2 variantes alélicas: TYR 402Arg, que se asocia a
mayor susceptibilidad a vitiligo y menor susceptibilidad a melanoma y TYR 402Gln, que en
forma inversa se asocia a menor susceptibilidad a vitiligo y mayor a melanoma.
La teoría autoinmune / autoinflamatoria es la hipótesis principal. Este mecanismo sería más
importante en el vitíligo generalizado, el cual tiene una fuerte asociación con otras enfermedades
autoinmunes. Propone que los melanocitos mueren por mecanismos efectores autoinmunes,
mediados principalmente por células T citotóxicas, como resultado de una ruptura en la tolerancia
inmunológica. Los hallazgos histológicos de lesiones de VNS han aportado pruebas convincentes
de un infiltrado inflamatorio de baja intensidad en el borde externo de progresión de las máculas
blancas, constituido por células mononucleares en la dermis superior y en la interfaz de la dermis
con la epidermis (principalmente células T). El inicio de esta reacción microinflamatoria silente
(sólo clínicamente evidente en el vitiligo inflamatorio) no ha sido totalmente aclarado, pero datos
experimentales sugieren que varios disparadores locales activarían el sistema inmune innato,
precediendo una respuesta inmune adaptativa dirigida a los melanocitos.
En la patogénesis del vitiligo también se destaca la importancia de las especies reactivas de
oxígeno (ROS), y la de anormalidades intrínsecas de los melanocitos, como posibles inductores
clave de la cascada inflamatoria (teoría citotóxica). En estos pacientes los melanocitos han
demostrado ser más susceptibles al estrés oxidativo que los de controles sanos, además de ser su
cultivo ex vivo más difícil que los de controles. Este hallazgo se ha atribuido a una incapacidad
heredada para manejar los productos del estrés oxidativo, generados normalmente por procesos
celulares (ejemplo: melanogénesis) o por la exposición a factores ambientales (ejemplo: traumas,
microinfecciones o químicos). Por lo tanto, una actividad melanocítica aumentada llevaría a la
autodestrucción celular. Estudios recientes revelan que el estrés de los melanocitos genera
patrones moleculares asociados a daño que activan la inmunidad innata. Probablemente exista
una segunda etapa en la que el sistema inmune innato estimule, en sujetos genéticamente
predispuestos, una respuesta específica del sistema inmune adaptativo, facilitando de este modo
la destrucción autoinmune dirigida de melanocitos.
Un disbalance en la expresión de citoquinas tiene un rol en la patogenia del vitiligo.
La teoría neurotóxica probablemente sea la base de las variantes más localizadas como los
vitiligos segmentario y focal. Propone que la muerte de los melanocitos es causada directa o
indirectamente por una reacción inapropiada de estas células a mediadores neuroquímicos
liberados de las terminaciones nerviosas vecinas (ej: neuropéptidos, catecolaminas o sus
metabolitos) o más generalmente a un sistema simpático sobreactivo.
Además de la teoría neural, otros mecanismos propuestos para el VS son:
- Mosaicismo somático: mosaicismo solitario con una manifestación segmentaria aislada,
donde existiría una subpoblación vulnerable de melanocitos similar a lo observado en otros
mosaicismos cutáneos como la lentiginosis segmentaria y el nevo epidérmico. La ausencia de
vitíligo en la descendencia de pacientes con VS apoya esta hipótesis.
- “Homing” microvascular cutáneo: La ubicación unilateral de las lesiones podría representar
el patrón de migración de células T citotóxicas desde los ganglios linfáticos regionales
específicos a lo largo del sistema microvascular eferente vía receptores de homing cutáneo.
Puede o no conducir a la destrucción autoinmune de melanocitos.
Siguiendo la teoría del mosaicismo, el vitiligo mixto sería una manifestación cutánea
superpuesta, con pérdida de la condición heterocigota en uno de los genes que predisponen al
trastorno (evento postcigótico temprano en desórdenes poligénicos con manifestaciones
siguiendo líneas de Blaschko -mosaico tipo II de Happle-).